El Proyecto de Presupuesto de Egresos para el 2027 ha encendido las alarmas en el sector aéreo mexicano. La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) vería una drástica reducción del 73 por ciento en sus fondos, solicitándose apenas 175 millones de pesos. Esta cifra representa el presupuesto más bajo desde que la AFAC fue formalizada como un ente descentralizado, un escenario que preocupa profundamente a la industria y a expertos en seguridad aérea.
La AFAC es la entidad encargada de supervisar y regular toda la actividad aeronáutica en el país, una tarea de vital importancia para garantizar la seguridad de millones de pasajeros y la eficiencia de las operaciones. Sin embargo, desde su formalización en 2019, la agencia ha luchado constantemente contra la falta de recursos, lo que ha mermado su capacidad para cumplir cabalmente con sus responsabilidades.
Un Presupuesto Insuficiente para la Tarea
Estimaciones de la propia industria aérea, así como de exdirectores de la AFAC, señalan que el presupuesto mínimo necesario para que la agencia pueda operar de manera óptima y cumplir con todas sus obligaciones debería rondar los 2 mil millones de pesos anuales. La solicitud actual de 175 millones de pesos se queda escandalosamente corta ante esta necesidad, generando un déficit que podría tener consecuencias graves.
Es crucial recordar que la AFAC no cuenta con autonomía presupuestaria propia. Si bien genera algunos ingresos a través del cobro de derechos por trámites relacionados con la operación aérea, estos fondos no han sido suficientes para cubrir las necesidades operativas y de inversión en tecnología y capacitación que demanda un sector tan crítico como el de la aviación.
Antecedentes de Precariedad
La historia reciente de la AFAC está marcada por una tendencia a la baja en su presupuesto. Los momentos en que se han asignado mayores recursos desde el erario público han coincidido, de manera preocupante, con las crisis de seguridad aérea. El ejemplo más claro fue cuando la autoridad aeronáutica mexicana cayó a Categoría 2 en seguridad aérea, un hecho que obligó a una revisión y, en su momento, a un esfuerzo por dotar de más fondos a la agencia.
Actualmente, la AFAC se encuentra nuevamente bajo la lupa de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos. A finales de octubre, se determinará si México mantiene la Categoría 1 en seguridad aérea o si retrocede, lo que acarrearía severas restricciones para las aerolíneas mexicanas.
Fallas Técnicas y Lingüísticas Persisten
Reportes internos y análisis de la industria han señalado de manera recurrente que la AFAC aún carece del nivel técnico necesario para garantizar plenamente la seguridad aérea en el país. Entre las deficiencias más notables se encuentran la capacitación del personal, particularmente en lo que respecta al dominio del idioma inglés, una habilidad indispensable para la coordinación internacional y el cumplimiento de normativas globales.
La posible pérdida de la Categoría 1 tendría un impacto directo y severo en las aerolíneas mexicanas. Se les impediría expandir sus operaciones, abrir nuevas rutas hacia y desde Estados Unidos, así como incorporar nuevas aeronaves a sus flotas para servir rutas ya existentes. Esto no solo afectaría la competitividad de las empresas, sino también la conectividad del país y la experiencia de los viajeros.
Implicaciones a Largo Plazo
La reducción presupuestaria propuesta para la AFAC en 2027, en un contexto de escrutinio internacional sobre la seguridad aérea, plantea serias interrogantes sobre las prioridades del gobierno en materia de infraestructura y seguridad. Un organismo debilitado en su capacidad financiera es un organismo con menor capacidad de respuesta ante emergencias, de supervisión efectiva y de implementación de mejoras necesarias.
Históricamente, la inversión en seguridad aérea ha sido vista como un pilar fundamental para el desarrollo económico y turístico de un país. La falta de recursos para la AFAC podría interpretarse como una señal de desinterés o subestimación de la importancia de este sector, con potenciales repercusiones negativas en la confianza de inversionistas y en la percepción internacional de México como destino seguro y confiable para la aviación.
El Futuro de la Aviación Mexicana en Vilo
La solicitud de un presupuesto significativamente menor para la AFAC en 2027 es un llamado de atención para todos los actores involucrados en la aviación mexicana. La seguridad aérea no es un tema menor; es un componente esencial que sustenta la viabilidad y el crecimiento de la industria. La falta de inversión en este rubro podría comprometer no solo la operación actual, sino también el desarrollo futuro del sector, afectando la competitividad del país en el escenario global.
Analistas del sector advierten que, de no revertirse esta tendencia, México podría enfrentar no solo la pérdida de la Categoría 1, sino también un deterioro generalizado de los estándares de seguridad, con consecuencias impredecibles. La AFAC, como ente regulador, necesita recursos suficientes para cumplir su mandato, y la propuesta presupuestaria para 2027 parece ir en la dirección opuesta, poniendo en riesgo uno de los pilares de la conectividad y el desarrollo del país.