La inflación en México registró una desaceleración mayor a la esperada durante agosto, situándose en 3.26% anual, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado, que se ubicó por debajo de las proyecciones del mercado, fue impulsado principalmente por una moderación en el componente subyacente de la inflación, un indicador clave para las decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico).

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) experimentó un alza mensual de 0.20%, lo que llevó la tasa anual a 3.26%. Las expectativas del mercado, recogidas en la Encuesta Citi de Expectativas, apuntaban a un incremento mensual de 0.25% y una inflación anual de 3.31%. Por lo tanto, el dato oficial resultó favorable al ubicarse por debajo de lo anticipado.

Sorpresa en la Inflación Subyacente

La inflación subyacente, que excluye los precios de bienes y servicios más volátiles como energéticos y agropecuarios, también mostró una desaceleración inesperada. Este componente avanzó 0.16% mensual, resultando en una tasa anual de 3.88%. El consenso de analistas consultados por Citi esperaba un avance mensual de 0.20% y una tasa anual de 3.93%. La diferencia de cuatro puntos base en la variación mensual y cinco puntos base en la anual representa una señal positiva, ya que este indicador refleja mejor las presiones de precios a mediano plazo.

Sin embargo, es importante señalar que la inflación subyacente aún se mantiene cerca del límite superior del rango objetivo del Banco de México, que se sitúa entre 2% y 4%. Esto sugiere que, si bien hay una moderación, las presiones inflacionarias no han desaparecido por completo.

Dentro de la inflación subyacente, los precios de las mercancías registraron un aumento de 0.11% en agosto, acumulando una variación anual de 3.41%. Los alimentos procesados, bebidas y tabaco subieron 0.14% mensual y 4.68% anual. Por su parte, las mercancías no alimenticias mostraron incrementos más moderados, con un 0.07% mensual y 2.32% anual.

Presiones Persistentes en Servicios

Los servicios continuaron siendo el principal motor de las presiones inflacionarias, con un incremento mensual de 0.21% y una tasa anual de 4.33%. Dentro de este rubro, el costo de la vivienda experimentó un alza anual de 3.57%, mientras que las colegiaturas se dispararon un 6.04%. Otros servicios, como restaurantes, consultas médicas, telefonía móvil y mantenimiento automotriz, registraron un aumento anual de 4.82%.

En particular, los servicios educativos mostraron una inflación anual de 6.02%, y los restaurantes y servicios de alojamiento reportaron un incremento de 6.27%. Estos datos subrayan la persistencia de presiones inflacionarias en sectores clave del consumo.

Inflación No Subyacente y Productos Específicos

La inflación no subyacente, que incluye energéticos y agropecuarios, aumentó 0.36% mensual, situándose en 1.13% anual. Los productos agropecuarios subieron 0.78% en el mes, aunque presentaron una disminución anual de 1.53% respecto a agosto de 2025.

Entre los productos con mayor incidencia al alza en el mes, destacó la cebolla, con un encarecimiento de 32.70%. Le siguieron el huevo (8.91%), el chile serrano (19.61%) y el limón (11.17%). Las universidades también registraron aumentos significativos (1.29%), al igual que los taxis (1.52%) y las loncherías, fondas, torterías y taquerías (0.43%).

Por otro lado, algunos productos mostraron disminuciones en sus precios. La papa y otros tubérculos bajaron 10.66%. El gas doméstico LP descendió 2.20%, el pollo 1.72% y los automóviles 0.83%. También se observaron caídas en el transporte aéreo (-5.23%), servicios turísticos en paquete (-4.79%) y el aguacate (-6.71%).

Implicaciones para la Política Monetaria

La canasta de consumo mínimo presentó un incremento mensual de 0.26%, con una inflación anual de 2.97%, inferior al 3.45% registrado en agosto de 2025. Este dato, al ser menor a lo esperado, reduce las presiones inmediatas sobre el Banco de México para ajustar su política monetaria. Sin embargo, la persistencia de la inflación en servicios y en algunos alimentos procesados sugiere que la cautela por parte de las autoridades monetarias podría mantenerse.

En la Encuesta Citi, una mayoría de 25 de 37 participantes anticipaban que la tasa de referencia del Banxico permanecería sin cambios en el corto plazo, reflejando la expectativa de un entorno inflacionario que, si bien muestra signos de moderación, aún requiere vigilancia.

El comportamiento de la inflación en agosto, con una desaceleración general pero con focos de presión específicos, plantea un escenario complejo para la política económica. Si bien la cifra general es alentadora, la atención se mantiene en los componentes que siguen mostrando tendencias alcistas, lo que podría influir en las futuras decisiones del banco central y en la estrategia económica del país.

En retrospectiva, la inflación de agosto de 2026 se inscribe en un contexto de fluctuaciones económicas globales y nacionales. La capacidad de México para mantener la estabilidad de precios dependerá de la evolución de factores internos y externos, así como de la efectividad de las políticas implementadas por el gobierno y el banco central para anclar las expectativas inflacionarias y promover un crecimiento sostenible.