La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha presentado al Congreso de la Unión su propuesta para el Paquete Económico 2027, delineando un panorama de menor crecimiento económico, una fiscalización más rigurosa para las empresas y un desafío persistente en el manejo de la deuda pública.

Perspectivas Económicas a la Baja

Para el próximo año, Hacienda, bajo la dirección de Édgar Amador Zamora, estima que el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano crecerá en un rango de entre 1.5% y 2.5%. Esta proyección representa una desaceleración respecto a la meta aprobada para 2026, que se situaba entre 1.8% y 2.8%, y es inferior a la perspectiva ajustada para el cierre de 2026, ahora proyectada entre 1.0% y 2.0%.

La dependencia atribuye esta moderación en las expectativas a varios factores. Entre ellos, destaca el crecimiento económico del primer trimestre, que se ubicó en un modesto 1.1%, sentando una base menor para las proyecciones futuras. A nivel internacional, el escalamiento del conflicto en Medio Oriente ha generado volatilidad financiera, encarecimiento de combustibles y una mayor cautela entre los inversionistas, además de interrumpir las cadenas globales de valor. La incertidumbre en el comercio internacional, la aplicación de medidas arancelarias, las altas tasas de interés globales y nacionales para controlar la inflación, así como afectaciones climáticas adversas, también han mermado el dinamismo económico.

Impulso a la Inversión y Exportaciones

No obstante, la SHCP confía en que la inversión pública y las exportaciones serán los motores del crecimiento para 2027. Se espera una aceleración de la inversión física presupuestaria, que ascenderá al 2.6% del PIB, canalizada a través del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar. Este plan contempla un modelo de inversión mixta, fomentando la coparticipación del sector privado en el desarrollo de obra pública.

Adicionalmente, se prevé una dinamización de las exportaciones de alto contenido tecnológico, como equipo de cómputo y electrónicos, impulsadas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La recuperación de la producción industrial en Estados Unidos y la anticipada reducción de las tasas de interés a nivel global y nacional son vistos como alicientes adicionales para revitalizar la economía.

Endurecimiento Fiscal para Empresas

En el ámbito fiscal, el Paquete Económico 2027 introduce cambios significativos en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que limitarán las deducciones autorizadas para las empresas ya instaladas en el país. Si bien se mantienen incentivos para nuevas inversiones y para los Polos de Desarrollo, la medida busca combatir las llamadas 'factureras' y las operaciones simuladas que generan deducciones indebidas y pérdidas millonarias al fisco.

Luis Carlos Figueroa, vicepresidente de Fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos de México (IMCP), advierte que estas disposiciones, aunque buscan erradicar prácticas ilícitas, podrían tener un impacto generalizado. "Aunque el objetivo es combatir a quienes realizan operaciones falsas o planeaciones agresivas, al quedar plasmadas en la reforma o paquete económico, estas disposiciones se vuelven de aplicación general. Esto significa que terminarán afectando a todos los contribuyentes", señaló.

Las empresas, especialmente aquellas con ingresos superiores a 50 millones de pesos, podrían enfrentar un pago de ISR más elevado, ya que una utilidad real menor podría traducirse en una utilidad fiscal mayor. Además de las medidas ya implementadas como auditorías exprés y listas negras del SAT, las empresas deberán adaptarse a nuevos formularios y modalidades para la presentación de sus declaraciones fiscales.

Aumento de la Recaudación y Deuda Persistente

Con estas medidas, que incluyen la fiscalización de la economía digital y la promoción del Régimen Simplificado de Confianza (Resico), Hacienda prevé incrementar la recaudación tributaria en 236,900 millones de pesos respecto a 2026, de los cuales más de 120,000 millones provendrán del ISR. Se proyecta una recaudación tributaria total de 6.3 billones de pesos para el cierre de 2027.

Sin embargo, el aumento en los ingresos tributarios no será suficiente para contener el crecimiento de la deuda pública. Mientras los ingresos presupuestarios totales se estiman en 9.2 billones de pesos, el gasto neto se proyecta en 10.5 billones, generando un déficit de 1.4 billones de pesos. Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia de la deuda, superarían los 1.6 billones, representando el 3.9% del PIB. Aunque se proyectan menores en comparación con el 5.1% estimado para 2026, la trayectoria ascendente de la deuda sigue siendo un punto de atención.