La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), bajo la dirección de Édgar Amador Zamora, se encuentra ante un panorama complejo con la presentación del Paquete Económico 2027. El objetivo primordial es revitalizar la economía mexicana mediante un incremento en los recursos destinados a la inversión, al mismo tiempo que se persigue una optimización del gasto público y un aumento en la recaudación tributaria, todo ello con la meta de reducir el déficit fiscal.

Un punto crucial en la estrategia será la asignación de fondos para la inversión física. Se espera que esta medida incentive la participación del sector privado en proyectos de infraestructura, aprovechando el marco de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar. Esta ley, según el titular de Hacienda, proporciona herramientas esenciales para dinamizar la inversión sin comprometer la consolidación fiscal.

Gasto Público Bajo la Lupa

La inversión física ha experimentado altibajos durante la actual administración. Tras una caída real del 28.3% en 2025 en comparación con 2024, se observó una recuperación en los primeros siete meses de 2026, con un crecimiento del -1.2% frente a una contracción del -35.8% en el mismo periodo del año anterior. Junio y julio de 2026 mostraron repuntes significativos, del 56% y 62.6% respectivamente, impulsados en parte por la liberación de 96,000 millones de pesos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), que se proyecta detonen una inversión cercana a los 198,000 millones de pesos.

La inversión pública es reconocida como un motor directo del crecimiento económico, con efectos multiplicadores a nivel regional y sectorial. A su vez, el crecimiento económico se traduce en mayores ingresos fiscales a través del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), según explica Christopher Cernichiaro, investigador de la UAM Xochimilco.

Sin embargo, el principal riesgo identificado por analistas, como los de Banamex, es que la rigidez presupuestaria obligue a que el ajuste del gasto público recaiga sobre la inversión, lo cual tendría implicaciones negativas para el crecimiento a mediano plazo.

Consolidación Fiscal y Recaudación

El gobierno de Claudia Sheinbaum ha reiterado su compromiso de continuar la política de reducción del déficit iniciada por su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. Los Precriterios Generales de Política Económica 2027 proyectan una disminución del gasto neto del 26.8% del PIB en 2026 al 25.2% del PIB en 2027, lo que permitiría reducir el déficit fiscal del -4.1% al -3.5% del PIB.

No obstante, la consolidación fiscal ha avanzado a un ritmo más lento de lo anticipado, posponiendo año con año la convergencia hacia niveles cercanos al 3% del PIB. Para 2027, Hacienda prevé un recorte al gasto programable de 275,200 millones de pesos. Este gasto abarca las funciones operativas del gobierno, programas sociales y obras públicas.

La presidenta Sheinbaum ha enfatizado la contención del gasto corriente, señalando que los salarios de altos funcionarios, incluyendo el suyo y el de los secretarios, no han aumentado en términos reales desde 2024 y no lo harán hasta 2027. Estas medidas, según la mandataria, liberan recursos para los Programas de Bienestar.

Impulso a Ingresos sin Reforma Fiscal

Paralelamente a la contención del gasto, se busca dinamizar la recaudación tributaria sin la necesidad de una reforma fiscal que implique la creación o el incremento de impuestos. La estrategia se centra en el fortalecimiento de las medidas contra la evasión fiscal. Diputados han sugerido la revisión de impuestos saludables, similar a lo ocurrido con los gravámenes a refrescos y tabaco.

La presidenta Sheinbaum ha declarado que no habrá aumentos de impuestos, sino un enfoque en la reducción de la evasión fiscal. Señaló la persistencia de operaciones ilícitas, como las facturas falsas, que impiden el pago adecuado de impuestos como el IVA. La lucha contra estas prácticas, en colaboración con la Fiscalía y el SAT, es una prioridad para asegurar mayores ingresos al erario.

En el ámbito legislativo, diputados de Morena han propuesto medidas para incrementar la recaudación a través de la fiscalización y la caza de factureras, buscando fortalecer la capacidad del SAT para combatir la evasión y el fraude fiscal. Estas iniciativas buscan optimizar la recaudación sin alterar la estructura impositiva general.

El Paquete Económico 2027 se presenta, por tanto, como un ejercicio de equilibrio entre la necesidad de impulsar el crecimiento económico a través de la inversión y la disciplina fiscal, manteniendo un control estricto sobre el gasto y buscando maximizar los ingresos mediante la eficiencia recaudatoria y el combate a la evasión.