El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha presentado el Paquete Económico para el año 2027, proyectando una disminución significativa en el déficit fiscal. Según las estimaciones, el déficit amplio, medido por los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), se ubicará en 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2027. Esta cifra representa una mejora respecto al 4.1 por ciento proyectado para el cierre del año en curso.

El titular de Hacienda, Edgar Amador, enfatizó durante la entrega del paquete al Congreso que la administración continuará con la "ruta de consolidación fiscal" iniciada desde el principio del sexenio. Amador aseguró que este proceso se llevará a cabo de manera estratégica, sin comprometer los recursos destinados a los programas sociales ni a los proyectos de inversión que son cruciales para el desarrollo del país.

En el contexto macroeconómico, el paquete económico para 2027 contempla un crecimiento puntual de la economía mexicana del 2 por ciento, con un rango estimado entre el 1.5 y el 2.5 por ciento. Esta previsión se sustenta en la fortaleza de la demanda interna y una contribución favorable del sector externo, según argumentó la SHCP.

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2027 proyecta un gasto neto total de 10 billones 636 mil 488.1 millones de pesos. Esto implica una disminución real del 0.3 por ciento en comparación con el año anterior. Los anexos del PEF revelan el estrecho margen de maniobra del gasto, dado que aproximadamente el 80 por ciento de cada 100 pesos se destina a gastos obligatorios.

Estos gastos ineludibles suman 8.5 billones de pesos e incluyen partidas como pensiones y jubilaciones, transferencias a los estados, el pago de la deuda pública y el gasto corriente, que abarca salarios de la burocracia y seguridad social. La administración busca así mantener la disciplina financiera.

Amador destacó que el aumento de los ingresos permanentes será fundamental para estabilizar la trayectoria descendente del déficit fiscal. Esta política fiscal responsable, según el secretario, garantizará la sostenibilidad de la deuda pública en el mediano plazo, manteniéndola en niveles inferiores a los de otras economías emergentes en América Latina.

La Ley de Ingresos, que financiará el gasto presupuestal, prevé una captación de impuestos de 6.3 billones de pesos como su principal componente. La estrategia fiscal busca fortalecer las finanzas públicas a través de una recaudación eficiente y una gestión prudente del gasto.

En cuanto a las transferencias, el gasto presupuestal para 2027 contempla un aumento significativo para el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB), que recibiría cerca de 66 mil millones de pesos, en contraste con los 35 mil 553 millones asignados en 2026. Expertos como Mario Di Costanzo señalan que este incremento se debe a la absorción de créditos del Infonavit que están siendo reestructurados o transferidos al IPAB.

En materia de deuda, la SHCP priorizará la contratación de financiamiento en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo. El objetivo es mitigar la exposición a la volatilidad de las tasas de interés internacionales y a las fluctuaciones del tipo de cambio, buscando así una mayor estabilidad financiera.

La Ley de Ingresos autoriza un techo de endeudamiento neto de 1.7 billones de pesos en el mercado interno y hasta 13 mil 500 millones de dólares en el mercado externo. Estas cifras reflejan la necesidad de financiamiento para cubrir el gasto público y mantener la estabilidad económica.

El paquete fiscal también proyecta una tendencia a la baja en la inflación, estimándola en 3 por ciento para 2027, y una reducción en las tasas de interés a 6 por ciento. Estas cifras contrastan con los niveles de 3.5 y 6.5 por ciento previstos para el año en curso, respectivamente.

Se anticipa que el tipo de cambio se mantendrá relativamente estable, concluyendo 2027 en 18 pesos por dólar, con una proyección de cierre de 17.8 pesos por dólar para el año actual. Asimismo, se estima un precio promedio del petróleo de 61.8 dólares por barril, un factor clave en la economía mexicana.

La deuda total del sector público, medida por el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, se proyecta que aumente del 54 al 55 por ciento del PIB, alcanzando los 21 billones 665 mil 995 millones de pesos al finalizar el próximo año. Este incremento, aunque presente, se enmarca dentro de la estrategia de consolidación fiscal.

El optimismo de Hacienda sobre el crecimiento económico para 2027 se basa en la fortaleza de la demanda interna, impulsada por el consumo privado. Este último se verá favorecido por mayores ingresos de los hogares, la generación de empleo, el aumento de los salarios reales y la expansión de la red de protección social.

La inversión también jugará un papel crucial, beneficiada por condiciones financieras menos restrictivas, la continuidad de proyectos estratégicos de infraestructura y la aplicación de incentivos fiscales. Estos factores combinados buscan estimular la actividad económica y el desarrollo del país.