El PRI y el PAN son señalados como los principales artífices del "abandono total" y la "postración" económica que, según Javier Lamarque Cano, sufrió el estado de Sonora durante "muchos años". El exalcalde de Cajeme y aspirante a la coordinación de los comités de defensa de la Transformación en la entidad, lanzó una dura crítica contra los "gobiernos pasados" de ambos partidos, a los que acusa de haber dejado a la entidad en "postración total".

Lamarque Cano, quien ha ocupado la presidencia municipal de Cajeme en tres ocasiones, argumenta que solo con la llegada de la Cuarta Transformación (4T) se han "articulado esfuerzos" que han permitido iniciar una recuperación económica en Sonora, con crecimiento en "varios rubros". Esta declaración, realizada en el contexto de su aspiración a un cargo de mayor relevancia dentro del movimiento, pinta un cuadro de desolación previo a 2018 y de renacimiento posterior.

La narrativa del "rescate" impulsado por la 4T se contrapone a la visión de un estado que, según Lamarque, languideció bajo administraciones priístas y panistas. "Los gobiernos de PRI y PAN lo dejaron en postración total", sentenció, una frase que busca capitalizar el descontento histórico y presentarlo como un factor determinante para la adhesión a la causa obradorista.

El aspirante morenista no detalló los "varios rubros" específicos en los que Sonora ha experimentado crecimiento, ni proporcionó cifras o datos concretos que respalden su afirmación de recuperación económica. Sin embargo, su discurso se alinea con la retórica oficialista que busca atribuir al gobierno federal actual todos los avances y logros del país, minimizando o descalificando la herencia de administraciones anteriores.

La estrategia de Lamarque Cano parece enfocada en consolidar su imagen como un cuadro leal y comprometido con la 4T, utilizando el ataque a los "enemigos históricos" del partido en el poder como plataforma. Al culpar al PRI y al PAN de los "años de abandono", busca generar un contraste marcado y posicionarse como el continuador natural de un proyecto que, según él, está sacando a Sonora de la "postración total".

Este tipo de declaraciones son recurrentes en el discurso político mexicano, donde la polarización y la descalificación del adversario son herramientas comunes para movilizar bases y ganar adeptos. La mención explícita de los partidos tradicionales como responsables de los males del pasado busca reforzar la idea de que la 4T representa un quiebre necesario y un camino hacia un futuro mejor.

La aspiración de Lamarque Cano a ser "coordinador de los comités de la defensa de la Transformación" lo coloca en una posición de competencia interna dentro de Morena, donde la lealtad y la capacidad de movilización son factores clave. Sus palabras sugieren una estrategia para diferenciarse de otros aspirantes, apelando a un discurso más confrontativo y crítico hacia la oposición.

Es importante señalar que, si bien la 4T ha implementado programas sociales y proyectos de infraestructura que han tenido impacto en diversos estados, la atribución exclusiva de la recuperación económica de Sonora a este gobierno, y la condena total de las administraciones previas, requiere un análisis más profundo y la presentación de datos objetivos que permitan evaluar de manera equilibrada el desempeño de cada sexenio.

La "postración total" mencionada por Lamarque Cano contrasta con los indicadores económicos que pudieran existir de periodos anteriores, los cuales, aunque pudieran mostrar desafíos, también podrían reflejar esfuerzos de desarrollo y crecimiento en distintos sectores. La generalización y la falta de especificidad en sus acusaciones dejan abierta la puerta a la interpretación y a la crítica sobre la veracidad y la objetividad de sus afirmaciones.

El discurso de Lamarque Cano se inserta en la narrativa de "la mafia del poder" y la "corrupción" que, según la 4T, imperaba en los gobiernos anteriores. Al revivificar estos fantasmas, busca consolidar la imagen de un gobierno que lucha contra "intereses ocultos" y que trabaja por el "bienestar del pueblo", un mensaje que resuena fuertemente entre sus seguidores.

La recuperación económica de cualquier estado es un fenómeno multifactorial, influenciado por políticas nacionales e internacionales, inversión privada, desarrollo tecnológico y condiciones sociales. Atribuir un cambio radical únicamente a un cambio de gobierno, sin considerar otros elementos, puede ser una simplificación excesiva de la realidad económica.

En Sonora, como en otros estados, los gobiernos del PRI y del PAN implementaron sus propias agendas de desarrollo, con aciertos y desaciertos. Señalarlos como responsables únicos de un supuesto "abandono total" ignora la complejidad de la gestión pública y la evolución histórica de la entidad.

La declaración de Lamarque Cano, más allá de su contenido factual, es una muestra de la batalla política que se libra en Sonora y en todo México. Es un intento por consolidar el discurso de la 4T como la única vía para el progreso y por desacreditar a las fuerzas políticas que históricamente han competido por el poder.

El llamado a "continuar la 4T" para "recuperar el crecimiento de Sonora" es, en esencia, un llamado a la continuidad del proyecto obradorista, presentado como la panacea para los males históricos de la entidad. La efectividad de este mensaje dependerá de la capacidad de la 4T para demostrar resultados tangibles y de la habilidad de sus voceros para convencer a la ciudadanía de que el pasado priísta y panista fue, efectivamente, un "abandono total".