La más reciente apuesta de Apple en el mercado mexicano, el iPhone Duo, ha desatado un debate sobre su accesibilidad, con precios que alcanzan hasta las 86 canastas básicas de productos esenciales. Este dispositivo, junto con sus hermanos de línea, el iPhone 18 Pro y Pro Max, presentan cifras que ponen en perspectiva la capacidad adquisitiva de los mexicanos frente a la tecnología de punta.

El Costo de la Innovación Plegable

El iPhone Duo, el primer teléfono plegable de la compañía de Cupertino, llega a México con un precio inicial de 47,999 pesos para su versión de 256 GB. Sin embargo, para los entusiastas que buscan la máxima capacidad de almacenamiento, el modelo de 2 TB se dispara hasta los 77,999 pesos. Estas cifras, al ser contrastadas con el costo de la vida en el país, revelan un panorama desalentador para el consumidor promedio.

Comparativa con la Canasta Básica

Para dimensionar el impacto de estos precios, se ha tomado como referencia el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que agrupa 24 productos básicos con un precio máximo acordado de 910 pesos. Bajo esta métrica, el iPhone 18 Pro, con un costo inicial de 29,999 pesos, equivale a aproximadamente 33 canastas básicas. Su versión superior, el Pro Max, con un precio de 31,999 pesos, se sitúa en unas 35.2 canastas.

La brecha se amplía significativamente con el iPhone Duo. La versión de 256 GB representa cerca de 52.7 canastas PACIC. Pero es el modelo de 2 TB el que alcanza la cifra más impactante: 77,999 pesos, lo que se traduce en casi 86 canastas básicas. Esta comparación, aunque no refleja el gasto semanal exacto de una familia, sirve como un poderoso indicador de la distancia entre el costo del dispositivo y los bienes de primera necesidad.

El Salario Mínimo, un Referente Lejano

Otra métrica crucial para evaluar la accesibilidad de estos dispositivos es el salario mínimo. En 2026, el ingreso mínimo general en México se ubica en 315.04 pesos diarios, lo que suma 9,451.20 pesos mensuales. Si una persona destinara la totalidad de su sueldo a la compra de un iPhone, sin considerar otros gastos esenciales como alimentación, vivienda o transporte, necesitaría:

  • iPhone 18 Pro (29,999 pesos): Aproximadamente 95 días de salario mínimo.
  • iPhone 18 Pro Max (31,999 pesos): Alrededor de 102 días de salario mínimo.
  • iPhone Duo 256 GB (47,999 pesos): Cerca de 152 días de salario mínimo (más de cinco meses).
  • iPhone Duo 2 TB (77,999 pesos): Unos 248 días de salario mínimo (más de ocho meses).

La Zona Fronteriza, un Panorama Ligeramente Distinto

En la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), donde el salario mínimo es mayor (440.87 pesos diarios, 13,226.10 pesos mensuales), la perspectiva cambia, aunque no radicalmente:

  • iPhone 18 Pro: Requiere unos 68 días de salario mínimo.
  • iPhone 18 Pro Max: Aproximadamente 73 días.
  • iPhone Duo 256 GB: Alrededor de 109 días.
  • iPhone Duo 2 TB: Cerca de 177 días (casi seis meses).

Factores Detrás del Encarecimiento

El aumento en los precios de los nuevos iPhone no es un fenómeno aislado. La industria tecnológica global enfrenta presiones significativas, particularmente en el mercado de semiconductores. La creciente demanda de chips para la infraestructura de inteligencia artificial ha reducido la disponibilidad de memoria DRAM y NAND, componentes esenciales para dispositivos como los smartphones. Los fabricantes de semiconductores están priorizando la producción para centros de datos, donde los márgenes de ganancia son mayores, lo que a su vez eleva los costos de los componentes para otros equipos electrónicos.

Analistas y fabricantes ya habían advertido sobre esta tendencia. El incremento de 100 dólares en el precio de los modelos Pro y Pro Max en Estados Unidos, justificado por el encarecimiento de la memoria, es un reflejo de esta situación. Otros fabricantes de smartphones también han comenzado a ajustar sus precios al alza ante el incremento en los costos de memoria y procesadores.

Implicaciones para el Consumidor Mexicano

La llegada del iPhone Duo y la escalada de precios de los modelos Pro y Pro Max plantean un desafío considerable para el consumidor mexicano promedio. Para aquellos cuyos ingresos se asemejan al salario mínimo, la adquisición de estos dispositivos de alta gama no solo representa un desembolso económico considerable, sino también un compromiso de varios meses de sus ingresos totales. La brecha entre la tecnología de vanguardia y la realidad económica de una parte importante de la población mexicana se hace cada vez más evidente con cada lanzamiento de nuevos productos de Apple.