Las finanzas públicas de México cerraron el primer cuatrimestre del año con un déficit fiscal significativamente menor al proyectado, un logro atribuido principalmente a una férrea contención del gasto público. Entre enero y mayo, el déficit se ubicó en 418 mil 749.5 millones de pesos, una cifra que representa una reducción considerable respecto a lo anticipado en el programa económico para 2026.
Este resultado favorable se ve acentuado por el balance primario presupuestario, que excluye el costo financiero de la deuda. Este rubro registró un superávit de 15 mil millones de pesos, contrastando drásticamente con el déficit de 165 mil 371.5 millones de pesos que se había previsto. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público detalló en su Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública que esta mejora se debe, en gran medida, a una gestión más austera del gasto.
Contención del Gasto, Clave del Resultado
El gasto total del sector público entre enero y mayo ascendió a 3 billones 973 mil 596.7 millones de pesos. Esta cifra es inferior en 417 mil 814.3 millones de pesos a lo originalmente presupuestado, lo que evidencia un esfuerzo por controlar las erogaciones. Por otro lado, los ingresos presupuestarios sumaron 3 billones 554 mil 847.2 millones de pesos, quedando 151 mil 471.4 millones por debajo de lo esperado.
Un factor adicional que contribuyó a la mejora del balance fue la reducción en el costo financiero de la deuda, que fue 86 mil millones de pesos menor a lo presupuestado y representó una disminución del 9.6 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este escenario subraya la importancia de la disciplina fiscal en el contexto económico actual.
Análisis de Expertos: Subejercicio como Motor Principal
Analistas económicos coinciden en que el subejercicio del gasto público ha sido el principal motor detrás de estos resultados fiscales positivos. James Salazar, subdirector de Análisis Económico de Kapital Grupo Financiero, señaló que tanto Petróleos Mexicanos (Pemex) como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ejercieron menos recursos de los programados. Esta contención en el gasto de las empresas productivas del Estado se tradujo en una reducción del gasto efectivo, lo que, a su vez, permitió que los balances fiscales presentaran un panorama más halagüeño de lo anticipado.
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, reforzó esta perspectiva, indicando que el informe de mayo confirma una tendencia observada desde abril: el cumplimiento de las metas fiscales depende en gran medida de un subejercicio del gasto, que en este caso suma 418 mil millones de pesos. Gómez Ayala enfatizó que este resultado no se debe a un fortalecimiento de los ingresos presupuestarios, los cuales, de hecho, se mantienen 1.8 por ciento por debajo de su nivel real del año anterior.
La sostenibilidad de esta estrategia fiscal para el cierre de 2026, según Gómez Ayala, dependerá de si el subejercicio acumulado puede mantenerse sin afectar la ejecución del gasto social ya comprometido. Además, será crucial observar si el Impuesto Sobre la Renta (ISR) logra recuperar terreno en la segunda mitad del año, a medida que se normalizan los flujos de pagos provisionales.
Debilidad en la Recaudación Tributaria
A pesar de los resultados positivos en el control del gasto, la recaudación tributaria ha mostrado signos de debilidad. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reportó que los ingresos tributarios entre enero y mayo sumaron 2 billones 477 mil 738 millones de pesos, lo que representa una caída real anual de 1.4 por ciento. Este es el primer tropiezo en la recaudación tributaria desde 2011, y se sitúa por debajo de la meta de 2 billones 545 mil 629.5 millones de pesos establecida en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026.
En el rubro del Impuesto Sobre la Renta (ISR), la recaudación fue de 1 billón 345 mil 229 millones de pesos, 72 mil 433.1 millones por debajo de lo programado. Por el contrario, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) superó la meta en 47 mil 806.4 millones de pesos, alcanzando 703 mil 351 millones de pesos. La recaudación por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) registró un aumento nominal del 6.9 por ciento, totalizando 298 mil 799 millones de pesos.
Perspectivas y Riesgos Fiscales
Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, advirtió que la trayectoria de los ingresos públicos muestra una desaceleración y se mantiene por debajo de lo presupuestado. Siller proyectó que, si el gasto público continúa en los niveles previstos, el déficit fiscal tenderá a ampliarse. La economista atribuyó el menor dinamismo de la recaudación al estancamiento de la economía mexicana y a proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB) por parte de Hacienda que podrían ser más optimistas que la realidad y las expectativas del mercado.
Siller añadió que, de persistir esta tendencia, el gobierno enfrentará mayores desafíos para cumplir sus objetivos de consolidación fiscal. Esto podría traducirse en un aumento continuo de la deuda pública y un incremento en el riesgo de posibles recortes a la calificación crediticia soberana del país.
Víctor Gómez Ayala identificó a Pemex como el principal riesgo fiscal para el segundo semestre del año. La empresa petrolera acumula un déficit respecto a su programa de 37.2 mil millones de pesos. Su plataforma de exportación se encuentra un 41.6 por ciento por debajo de la observada en 2025, y aunque el precio del petróleo ha sido favorable en comparación con el supuesto original, no ha logrado compensar la caída en los volúmenes de producción y exportación.
Si la plataforma de exportación de Pemex no se recupera, la presión sobre el Gobierno Federal para proporcionar apoyo extraordinario durante la segunda mitad del año se perfila como el riesgo más significativo para el cumplimiento de las metas fiscales anuales. La situación de Pemex, por tanto, será un factor determinante para la estabilidad de las finanzas públicas en los próximos meses.