Las recientes elecciones intermedias en Estados Unidos han concluido, pero para el sector empresarial mexicano, el trabajo apenas comienza. Los aranceles y los desafíos inherentes a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúan siendo puntos clave en la agenda comercial bilateral. Organismos privados como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) han manifestado la necesidad de mantener un diálogo constante con sus contrapartes estadounidenses.
Cada una de estas organizaciones pone un énfasis particular en distintos aspectos de la relación comercial, buscando interlocutores que impulsen la transformación de la relación bilateral en inversiones concretas, generación de empleo y oportunidades de negocio para un mayor número de empresas mexicanas.
Concanaco-Servytur: Una Agenda Propia para México
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) subraya que para capitalizar el escenario político estadounidense, México debe estar preparado técnica y estratégicamente. Su presidente, Octavio de la Torre, enfatizó que una oportunidad política solo se materializa en una oportunidad económica si existe la preparación adecuada para aprovecharla. El organismo propone una interlocución que abarque a demócratas y republicanos, así como a autoridades, cámaras empresariales y actores regionales que compartan intereses en comercio y empleo.
Concanaco-Servytur plantea la necesidad de que México identifique las prioridades de su contraparte estadounidense para poder construir acuerdos que ofrezcan beneficios verificables para ambas naciones. Es fundamental, según la confederación, reconocer tanto los costos compartidos derivados de la incertidumbre como las ventajas inherentes a una relación económica estable. Este enfoque permitiría anticipar posibles diferencias y negociar con mayor eficacia.
Además, la agenda de Concanaco busca expandir el alcance de la integración comercial. Entre sus prioridades se encuentran el incremento de la participación de proveedores nacionales en las cadenas de valor, la facilitación del comercio y el turismo, la creación de oportunidades para profesionistas y servicios transfronterizos, y el desarrollo de herramientas que permitan a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) acceder al mercado regional.
Octavio de la Torre también señaló que los intereses de las corporaciones transnacionales con operaciones en México no deben sustituir las necesidades del país en su conjunto. Por ello, reclamó una mayor voz para los negocios familiares en la definición de prioridades y en el acceso a los beneficios derivados del comercio. La Confederación espera, asimismo, una coordinación permanente con el gobierno mexicano, respaldada por información técnica y un seguimiento riguroso a los compromisos concretos.
CCE: Prioridad a la Continuidad y la Relación a Largo Plazo
Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha colocado la relación de largo plazo como una de sus máximas prioridades. El organismo reiteró su compromiso de mantener el trabajo conjunto con el gobierno estadounidense y con los representantes electos en el vecino país. "La integración económica de América del Norte va más allá de los ciclos electorales", afirmó el CCE, destacando la importancia de la estabilidad y la visión a futuro.
El CCE vincula directamente la participación ciudadana con la fortaleza de las instituciones, la existencia de contrapesos democráticos y la certeza jurídica. Estos elementos, considera el consejo, son pilares fundamentales para generar confianza en los inversionistas y, consecuentemente, para impulsar la inversión productiva.
Los objetivos del CCE se centran en fortalecer la relación bilateral, buscar mejores condiciones para México en el marco de la revisión del T-MEC y consolidar la competitividad de la región norteamericana a través del diálogo continuo y la colaboración institucional. La visión del CCE es que la estabilidad política en Estados Unidos debe traducirse en estabilidad económica para la región.
Index: Certidumbre para la Inversión en la Manufactura de Exportación
Desde la perspectiva de la industria maquiladora y manufacturera de exportación, Index expresó su confianza en que los resultados electorales en Estados Unidos permitirán dar continuidad a las buenas relaciones comerciales. El organismo refrendó su disposición a mantener un diálogo abierto y constructivo con los diversos actores políticos, institucionales y empresariales estadounidenses.
"Este proceso electoral representa una oportunidad para consolidar la integración económica regional e impulsar la inversión productiva, dando certidumbre a la inversión y el crecimiento a largo plazo", declaró Humberto Martínez Cantú, presidente de Index Nacional. La industria manufacturera considera que la estabilidad y la previsibilidad son esenciales para atraer y retener capital.
Index ha destacado la labor de su oficina en Washington, Index USA, la cual mantiene una comunicación activa con el Congreso estadounidense. De manera paralela, a través de sus asociaciones locales, el Consejo mantiene una relación estrecha con los estados fronterizos para fomentar la atracción de inversiones, la instalación de nuevas plantas y la creación de empleos en México.
Para Index, mantener una interlocución estratégica con Estados Unidos es fundamental, dado el peso que este país tiene como principal socio comercial y destino de las exportaciones mexicanas. La apuesta de Index es que los vínculos políticos y empresariales sólidos se traduzcan en certidumbre para las inversiones y en un fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales, garantizando así la competitividad y el crecimiento del sector manufacturero de exportación.
En el contexto general, la industria privada mexicana ve en el resultado electoral estadounidense un punto de partida para redefinir y fortalecer la relación comercial, pero insiste en que los desafíos estructurales y las negociaciones pendientes requieren atención prioritaria para asegurar un futuro económico próspero y estable para México.