Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, ha disipado las preocupaciones sobre un inminente cambio en la política arancelaria de Estados Unidos hacia México tras la reciente victoria demócrata en las elecciones intermedias, que les otorgó el control del Congreso.

En declaraciones emitidas este miércoles 4 de noviembre, Ebrard admitió que, si bien la nueva composición de la Cámara de Representantes y el Senado podría influir en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las facultades para imponer tarifas arancelarias recaen primordialmente en el presidente Donald Trump, por lo que no se prevé una modificación automática en este frente.

"Las facultades sobre aranceles corresponden o las tiene en buena medida el presidente, o sea, eso no cambia", afirmó Ebrard, subrayando la continuidad en la potestad presidencial sobre esta materia.

Sin embargo, el funcionario hizo una distinción crucial entre la política arancelaria y el proceso de revisión del T-MEC. Señaló que, en el marco de este tratado comercial, sí podrían acordarse modificaciones, aunque enfatizó que hasta el momento no se ha planteado ninguna propuesta concreta en ese sentido.

"El tratado puede ser que sí cambie, pero eso es muy pronto para podértelo decir", comentó Ebrard, dejando abierta la posibilidad de ajustes futuros en el acuerdo trilateral.

En un esfuerzo por contextualizar la situación, Ebrard recordó que México y Estados Unidos ya habían acordado previamente extender la vigencia del T-MEC hasta el año 2036. Esta extensión, acompañada de revisiones anuales, evitó el escenario más adverso: la caducidad del acuerdo comercial.

La revisión del T-MEC que se encuentra en curso aún no ha concluido. Las negociaciones han enfrentado aplazamientos, y una cuarta ronda de conversaciones fue pospuesta para después de las elecciones del martes 3 de noviembre, lo que indica la sensibilidad del momento político.

Ebrard también expuso un argumento económico fundamental para justificar la cautela en la imposición de aranceles. "Es muy caro ponerle un arancel a algo porque le vas a pegar a una empresa de ellos", señaló. Esta afirmación pone de relieve cómo las tarifas comerciales pueden afectar negativamente a las propias empresas estadounidenses que mantienen operaciones y cadenas de suministro integradas con México.

La dinámica económica y política entre México y Estados Unidos es compleja y está sujeta a constantes ajustes. La administración de Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de negociación en diversas ocasiones, lo que ha generado incertidumbre en los mercados y en las relaciones comerciales bilaterales.

La victoria demócrata en el Congreso estadounidense, si bien no altera de inmediato la política arancelaria, sí podría generar un nuevo equilibrio de poder en Washington. Los demócratas, con mayorías en ambas cámaras, tendrán una influencia significativa en la agenda legislativa y en la supervisión de las políticas de la administración Trump.

Analistas señalan que la postura de Ebrard busca transmitir estabilidad y certidumbre a los mercados y a los inversionistas, tanto mexicanos como extranjeros. Al minimizar el impacto inmediato de los resultados electorales en la política arancelaria, se pretende evitar una reacción de pánico o desconfianza.

No obstante, la posibilidad de ajustes en el T-MEC, aunque remota por ahora, no debe ser subestimada. El tratado es un pilar fundamental de la relación económica entre los tres países de América del Norte, y cualquier modificación podría tener repercusiones significativas.

La estrategia de México, bajo la dirección de Ebrard, parece centrarse en mantener un diálogo constructivo con la administración estadounidense y con los nuevos líderes del Congreso, buscando salvaguardar los intereses nacionales en un entorno internacional cada vez más volátil.

La relación comercial entre México y Estados Unidos es una de las más importantes del mundo, y la gestión de sus complejidades requiere de una diplomacia económica hábil y una comunicación clara y precisa, tal como ha intentado Ebrard en esta ocasión.