El dólar ha protagonizado su mejor racha de dos semanas en los últimos seis meses, un repunte que ha llevado a estrategas de Wall Street a reconsiderar sus previsiones y a anticipar una fortaleza sostenida de la divisa hasta finales de año e incluso durante 2027.
Morgan Stanley, que previamente pronosticaba un debilitamiento del dólar en la segunda mitad del año, ha dado un giro de 180 grados. Los analistas de la firma, liderados por David Adams, admitieron su error y ahora proyectan que el dólar mantendrá su vigor, impulsado principalmente por la ampliación de los diferenciales de tasas de interés y el robusto crecimiento económico que exhibe Estados Unidos.
Factores Clave del Repunte
Varios elementos han convergido para favorecer al dólar en las últimas semanas, a pesar de las sombras que proyectan sobre sus perspectivas a largo plazo los enormes déficits gubernamentales, el riesgo político inherente y un Tesoro que ha mostrado disposición a intervenir. Entre los catalizadores más importantes se encuentran la adopción de una postura más restrictiva por parte de la Reserva Federal (Fed), el continuo auge de la inteligencia artificial y el incremento de las tensiones geopolíticas a nivel global.
El índice Bloomberg Dollar Spot, un referente clave del desempeño de la divisa estadounidense frente a una canasta de otras monedas importantes, ha experimentado un alza de cerca del 2 por ciento en las últimas dos semanas. Este incremento lo ha llevado a su nivel más alto desde julio, aunque experimentó un ligero retroceso el viernes. Los operadores especulativos, que se vieron sorprendidos por la decisión de la Fed de subir las tasas, están reajustando sus posiciones a favor del dólar, y las apuestas en el mercado de opciones sugieren que las ganancias podrían continuar.
Datos Económicos y Tasas de Interés
Este fortalecimiento se produce en un contexto de sólidos datos económicos provenientes de Estados Unidos, los cuales han respaldado nuevas subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Tras su primera alza en tres años, la Fed ha continuado su senda de endurecimiento monetario, impulsando los rendimientos de los bonos del Tesoro a máximos de varios años. Paralelamente, el índice Nasdaq 100, fuertemente ponderado hacia el sector tecnológico, ha alcanzado niveles récord, y los precios del petróleo han reanudado su tendencia alcista.
Este escenario contrasta marcadamente con la narrativa predominante en los últimos dos años, marcada por llamados a la desdolarización y un incremento de la deuda pública estadounidense hasta cerca de los 40 billones de dólares. Dicha situación había dado pie al llamado "comercio de devaluación", donde los inversores buscaban refugio en activos como el oro ante la erosión del valor del dinero y los bonos gubernamentales, atribuida a una disciplina fiscal laxa.
Perspectivas y Análisis
Andreas Koenig, director global de divisas de Amundi, señala que Estados Unidos sigue liderando en el ámbito de la inteligencia artificial, la inversión de capital y exhibe márgenes y ganancias corporativas saludables. Estos factores, combinados con un diferencial de tipos de interés favorable, sustentan la fortaleza del dólar.
El índice del dólar ha acumulado un alza del 1.4 por ciento en lo que va de septiembre, revirtiendo las caídas observadas en julio y agosto. Este desempeño coincide con el momento en que los rendimientos de los bonos del Tesoro, en todos los plazos, se acercaban o superaban el 5 por ciento. La estacionalidad también juega un papel, ya que la última semana completa de septiembre ha sido históricamente la de mayor fortaleza para el dólar en la última década.
Alex Cohen, estratega del Bank of America, advierte sobre el riesgo de que la fortaleza del dólar se extienda hasta finales de año. Los gestores de activos y los agentes no comerciales han triplicado su postura positiva sobre el dólar en la semana que finalizó el 22 de septiembre, revirtiendo una tendencia de siete semanas de reducción de sus perspectivas alcistas, según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC).
Consideraciones a Largo Plazo
El dólar se ha apreciado incluso ante medidas del secretario del Tesoro, Scott Bessent, como el aumento de la recompra de bonos para controlar los costos de endeudamiento y el apoyo a medidas para fortalecer la moneda japonesa, acciones que inicialmente se interpretaron como negativas para el dólar.
Daragh Maher, estratega sénior de divisas de HSBC, anticipa que la "relación ambigua" entre los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar persistirá, dada la persistencia de elevados déficits fiscales en Estados Unidos. Esta situación complica las perspectivas a largo plazo para la divisa, aunque Koenig de Amundi coincide en que no se espera un "éxito arrollador" del dólar, sino más bien una apreciación moderada.
Maher también destaca que el aumento de los riesgos geopolíticos está contribuyendo a mejorar la confianza en el dólar, reafirmando su atractivo como valor refugio en tiempos de incertidumbre global. Este factor, sumado a los fundamentos económicos y las políticas monetarias, configura un panorama complejo pero favorable para la divisa estadounidense en el corto y mediano plazo.