La creciente tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, exacerbada por la reimposición de aranceles, está reconfigurando los flujos comerciales en América del Norte. En este escenario, México ha logrado un avance notable en sus exportaciones hacia Canadá, demostrando una resiliencia y capacidad de adaptación que contrasta con el estancamiento de su vecino del norte en ese mismo mercado.

De enero a junio de 2026, las exportaciones mexicanas destinadas a Canadá sumaron un total de 12,258 millones de dólares. Esta cifra representa un incremento del 20.2% en comparación con los 10,200 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, según datos oficiales del Banco de México. Si bien Estados Unidos mantiene una ventaja considerable en términos de volumen, su crecimiento en las ventas a Canadá ha sido marginal, apenas un 1.9%, al pasar de 172,617 a 175,826 millones de dólares.

La diferencia fundamental radica en la tasa de crecimiento: las exportaciones mexicanas a Canadá crecieron a un ritmo más de diez veces superior al de las estadounidenses. Este fenómeno se produce tras un periodo de fricciones entre Washington y Ottawa, que se intensificaron tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. A diferencia de Canadá, que optó por imponer aranceles a productos estadounidenses en marzo de 2025, México ha mantenido una estrategia de negociación, evitando represalias directas y abriendo oportunidades para sus propios productos.

Canadá Ajusta su Balanza Comercial

Los primeros indicios de este cambio se manifestaron en 2025, cuando las importaciones canadienses de bienes estadounidenses experimentaron una disminución del 3%, lo que se tradujo en una pérdida de aproximadamente 14,600 millones de dólares canadienses para el mercado estadounidense. En contraste, las compras canadienses a México experimentaron un alza del 19.6% en el mismo lapso.

Un informe de Global Affairs Canada, titulado "State of Trade 2026", señala que los principales impulsores de este crecimiento mexicano fueron los vehículos de carga, los automóviles de pasajeros y las unidades de procesamiento de datos. La disminución de las importaciones estadounidenses, por su parte, se atribuye a una combinación de factores, incluyendo los aranceles impuestos por Washington, las contramedidas de Ottawa y las dificultades inherentes a la industria automotriz.

Paralelamente, las importaciones canadienses de bienes y servicios provenientes de otros países experimentaron un crecimiento del 11.2%, evidenciando una diversificación en las fuentes de suministro.

Escalada Arancelaria y Oportunidades para México

La disputa comercial escaló en julio de 2026, cuando la administración Trump anunció aranceles del 50% sobre productos canadienses, argumentando discriminación en sectores como vehículos, bebidas alcohólicas y lácteos. Las negociaciones para alcanzar un acuerdo fracasaron el 21 de agosto, cuando el primer ministro canadiense, Mark Carney, suspendió las conversaciones ante lo que consideró términos injustos y poco confiables por parte de Estados Unidos.

Carney declaró que "Estados Unidos cambió" y que Canadá no regresaría a la dinámica previa. Anunció represalias inminentes, que entrarían en vigor el 8 de septiembre, con la aplicación de tasas del 15%, 25% y 50% sobre productos estadounidenses por un valor de 27,600 millones de dólares canadienses. Estos gravámenes afectarán a una amplia gama de productos, incluyendo acero, aluminio, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, papel, electrónicos, muebles y ropa, además de mantener las medidas vigentes sobre automóviles.

Esta situación abre un panorama de oportunidades para los proveedores mexicanos. Ante el encarecimiento de los productos estadounidenses debido a los aranceles, los productos mexicanos podrían volverse más competitivos para los compradores canadienses, fortaleciendo aún más la relación comercial bilateral.

Una Relación Comercial en Ascenso Constante

Es importante destacar que el crecimiento de las exportaciones mexicanas a Canadá no es un fenómeno reciente ni exclusivo de la actual disputa comercial. La relación comercial bilateral ya mostraba una trayectoria ascendente antes de la pandemia, con exportaciones que pasaron de 14,080 millones de dólares en 2018 a 14,316 millones en 2019. A pesar de una contracción del 22.2% en 2020 debido a la crisis sanitaria, la recuperación fue robusta a partir de 2021.

Las ventas a Canadá alcanzaron 13,060 millones de dólares en 2021, 15,586 millones en 2022, superaron los 18,000 millones en 2023 y llegaron a 18,906 millones en 2024. En 2025, se registró un máximo histórico de 22,168.8 millones de dólares, lo que significó un aumento del 17.3% respecto al año anterior. En el periodo de 2018 a 2025, las exportaciones mexicanas a Canadá acumularon un crecimiento del 57.5%, con una tasa de crecimiento anual promedio cercana al 6.7%.

El impulso observado en la primera mitad de 2026 confirma esta tendencia positiva. El sector automotriz, en particular, ha sido un motor clave de esta aceleración. Las exportaciones de vehículos, tractores y sus partes sumaron 6,982.8 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un 41.9% más que el año anterior. Este incremento, que representa 2,060 millones de dólares, superó ligeramente el crecimiento total de las exportaciones mexicanas a Canadá, que aportaron 2,058 millones.

La aparente contradicción se explica por el peso dominante del sector automotriz. Este rubro representa ahora el 57% de las ventas mexicanas a Canadá, comparado con el 48.3% de un año antes. Su contribución ha crecido significativamente, pasando de 6,120 millones de dólares en 2018 a 11,327 millones en 2025, un aumento acumulado del 85%.

Otros sectores también han mostrado un desempeño positivo, aunque con volúmenes menores. Las exportaciones de máquinas, aparatos y material eléctrico crecieron un 16.3% a 1,034 millones de dólares; las de piedras y metales preciosos, un 37.9% a 434 millones; las de muebles, un 13.6% a 312 millones; y las de plásticos y sus manufacturas, un 44.5% a 109 millones. Estos datos consolidan la creciente importancia de México como socio comercial de Canadá, beneficiándose de un entorno internacional volátil.