En el marco de su Segundo Informe de Gobierno, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, delineó las prioridades económicas para el próximo año, prometiendo un Paquete Económico 2027 caracterizado por la responsabilidad fiscal y una reducción del déficit público. Sheinbaum enfatizó que estas medidas no implicarán un freno a la inversión pública ni al gasto social, pilares fundamentales de su administración.
Eficiencia Recaudatoria y Control del Gasto
La mandataria destacó los resultados positivos en la recaudación federal durante los primeros ocho meses del año, la cual superó en 149 mil millones de pesos a la registrada en el mismo periodo del año anterior. Este incremento, según Sheinbaum, es producto de un cobro de impuestos "eficiente y honesto", lo que subraya la efectividad de las políticas implementadas para fortalecer los ingresos del Estado.
Paralelamente, la administración ha mantenido un férreo control del gasto corriente, logrando una reducción de 200 mil millones de pesos en comparación con los niveles de 2024. "Durante estos 23 meses hemos cuidado cada peso. No hemos comprado vehículos de lujo ni destinado recursos públicos a gastos innecesarios. Los salarios de los servidores públicos del más alto nivel no han aumentado", afirmó la Presidenta, evidenciando un compromiso con la austeridad en la alta burocracia.
Estos ahorros han permitido, según se informó, destinar recursos adicionales a rubros esenciales. Se mencionó específicamente un aumento salarial del 10 por ciento para los maestros el año pasado y del 9 por ciento en el presente ejercicio, además de garantizar la creación de 30 mil nuevas plazas en áreas clave como la Guardia Nacional, seguridad, salud y educación.
Paquete Económico 2027: Disciplina con Inversión
Sheinbaum anunció que en los próximos días presentará ante el Congreso el Paquete Fiscal y Presupuestal 2027, el cual describió como "responsable" y enfocado en una "paulatina consolidación fiscal". Reiteró que esta estrategia busca fortalecer las finanzas públicas sin comprometer la inversión en áreas cruciales como el bienestar, la salud y la educación.
La administración explorará el uso de "instrumentos financieros" para ampliar la capacidad de inversión, manteniendo siempre el control público sobre los intereses estratégicos. La Ley para la Inversión, vigente desde este año, se perfila como un mecanismo para acelerar la inversión pública y mixta durante el segundo semestre de 2026, con el objetivo de fortalecer la infraestructura y el desarrollo nacional.
La Presidenta subrayó que la recuperación de la rectoría del Estado en la economía no implica un abandono de la disciplina fiscal ni una creencia ciega en que el desarrollo depende únicamente de un mayor gasto público. Por el contrario, significa contar con "finanzas públicas sólidas que amplíen la capacidad de inversión sin comprometer la estabilidad macroeconómica".
Estabilidad en Entorno Internacional Complejo
El informe reconoció que México ha enfrentado un entorno internacional complejo durante la primera mitad del año, marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos. A pesar de estos desafíos, el país ha logrado mantener la estabilidad macroeconómica y la confianza de inversionistas y mercados.
Este escenario favorable ha permitido, según la Presidenta, avanzar en la generación de empleo, el fortalecimiento de los ingresos fiscales y la reducción de la pobreza, indicadores clave del desempeño económico nacional.
Impulso a la Infraestructura y el Desarrollo
En cuanto al Plan Nacional de Infraestructura, el informe detalló que para 2026 se contemplan inversiones superiores a los 960 mil millones de pesos. Estos recursos se destinarán a proyectos en carreteras, puertos, aeropuertos, sistemas de trenes, energía, hospitales y escuelas, buscando modernizar y expandir la infraestructura del país.
Adicionalmente, a través del Plan México, se impulsan 14 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, de los cuales seis ya cuentan con un desarrollador asignado. La coordinación con el sector empresarial es un eje central para fomentar la reindustrialización, fortalecer las cadenas de proveeduría y estimular el consumo local.
Las cifras de exportación reflejan este dinamismo, con un récord de 664.8 mil millones de dólares alcanzado en 2025 y superando los 389 mil millones en el primer semestre de 2026, lo que evidencia la competitividad de la economía mexicana en el mercado global.
Primavera Laboral y Mejora Salarial
Sheinbaum proclamó una "primavera laboral" para los trabajadores mexicanos, asegurando que desde 2019 se ha revertido una tendencia de 36 años de empobrecimiento y aumento de desigualdades. Los datos presentados respaldan esta afirmación: durante agosto se crearon 86 mil 765 puestos de trabajo formales respecto al cierre de julio, elevando el total de personas empleadas a 60 millones, con una tasa de desocupación del 2.7 por ciento.
En el ámbito salarial, se destacó el incremento del salario mínimo, que pasó de 2 mil 800 pesos mensuales en 2018 a 9 mil 582 pesos en 2026, lo que representa un aumento real del 154 por ciento. En la frontera norte, el salario mínimo alcanzó los 13 mil 409 pesos mensuales.
Finalmente, se informó que el salario promedio de la economía formal llegó a un máximo histórico de 20 mil 212 pesos mensuales, consolidando la tendencia de mejora en las condiciones laborales y el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos.