El panorama económico mexicano para el cierre de 2026 presenta una sorpresa alentadora en el sector financiero: se anticipa un repunte considerable en la colocación de créditos hipotecarios, revirtiendo la tendencia de bajo crecimiento observada durante los primeros meses del año. Este fenómeno ocurre a pesar de que las tasas de interés se mantienen en niveles elevados, un factor que usualmente desalienta la adquisición de deuda para la vivienda.

Reactivación Inesperada del Mercado Hipotecario

Cybel Magaña, directora nacional comercial de SOC Asesores Financieros, ha comunicado que la banca comercial en México proyecta una expansión en el crédito financiero de entre 3% y 5% para el cierre del presente año. Esta previsión se mantiene firme incluso ante el contexto de tasas de interés al alza. Magaña detalló que, si bien el primer semestre de 2026 registró un ritmo de crecimiento lento en los créditos destinados a la vivienda, el mercado ha mostrado una notable reactivación a partir de marzo.

Diversos factores han contribuido a este cambio de tendencia. Entre ellos, se destaca un incremento en la demanda de viviendas ubicadas en zonas céntricas, cercanas a centros de trabajo. Estas propiedades, al ser de mayor costo, suelen requerir financiamiento hipotecario más robusto, lo que impulsa la actividad crediticia.

En retrospectiva, durante 2025, la banca logró colocar aproximadamente 236,000 millones de pesos en créditos hipotecarios. La expectativa para el cierre de 2026, con un crecimiento proyectado del 3% al 5%, sugiere una consolidación y expansión del mercado, superando las previsiones iniciales marcadas por la incertidumbre económica.

Factores que Impulsan la Demanda y Preferencias

La influencia del Mundial de Fútbol 2026 en la demanda de vivienda también ha sido un tema de análisis. Si bien no se trata de un factor directo de compra de propiedades a largo plazo, sí ha generado movimientos en el mercado. Las plataformas de renta temporal han ampliado su oferta de casas y departamentos para satisfacer la demanda de visitantes y participantes del evento deportivo.

Además, se observa un cambio significativo en las preferencias de los compradores. Las viviendas usadas han ganado terreno, representando ahora el 50% de las adquisiciones totales. Este dato sugiere una mayor apertura del mercado a propiedades con historia, posiblemente buscando mejores precios o ubicaciones.

Para los inversionistas, la compra de inmuebles con el objetivo de ponerlos en renta en zonas céntricas sigue siendo una estrategia atractiva. Sin embargo, existe la expectativa de que los gobiernos locales implementen regulaciones más estrictas para controlar el fenómeno de la gentrificación. El objetivo es prevenir crisis de vivienda, similares a las experimentadas en otras naciones, como España, donde el aumento descontrolado de alquileres y la especulación han generado tensiones sociales.

Solidez del Crédito Hipotecario y Perspectivas Futuras

Un aspecto particularmente alentador es la baja morosidad en el sector de créditos hipotecarios. Magaña resaltó que el índice de cartera vencida dentro de la banca comercial se ha mantenido cercano al 3.11%. Esta cifra es calificada como “bastante buena” por los especialistas, y no se observan señales de alerta que indiquen riesgos inminentes para la estabilidad del sector.

La solidez de este índice de morosidad, incluso en un entorno de tasas elevadas, subraya la resiliencia del mercado hipotecario mexicano y la prudencia en la originación de crédito por parte de las instituciones financieras.

Las proyecciones apuntan a que el crecimiento del 5% en las solicitudes de créditos hipotecarios podría mantenerse e incluso fortalecerse hacia 2027. Este escenario es sumamente alentador para el sector financiero, ya que indica una confianza renovada en la adquisición de vivienda y una recuperación sostenida del mercado.

La combinación de una demanda latente, estrategias de inversión adaptadas y la estabilidad de la cartera vencida configuran un panorama positivo para los créditos hipotecarios en México, demostrando la capacidad del sector para adaptarse y prosperar incluso en condiciones económicas desafiantes.