La política pública impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum en materia de vivienda ha demostrado ser un acierto para el estado de Guerrero, según afirmó Esthela Damián Peralta, exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal. Damián Peralta destacó que esta estrategia, enfocada en garantizar hogares dignos y escrituración prioritaria, está transformando positivamente el tejido social y elevando la calidad de vida en las ocho regiones de la entidad.
En un análisis detallado, Damián Peralta subrayó que la administración de la Presidenta Sheinbaum ha puesto un énfasis particular en la vivienda como un derecho humano fundamental, distanciándose de la visión de este sector como un mero negocio o mercancía. Esta perspectiva se refleja en la meta nacional de construir y entregar 1.8 millones de viviendas dignas a lo largo del presente sexenio, un objetivo ambicioso que busca beneficiar a millones de mexicanos, especialmente a aquellos históricamente excluidos.
La estrategia gubernamental, coordinada a través de dependencias clave como la SEDATU, CONAVI, INFONAVIT y la Financiera para el Bienestar, está diseñada con una clara perspectiva de justicia social. Se prioriza la atención a sectores vulnerables como mujeres jefas de familia, integrantes de comunidades indígenas y familias de bajos ingresos que carecen de seguridad social formal. Estas acciones buscan ofrecer una luz de esperanza y una oportunidad real para acceder a un techo seguro y heredable.
En el contexto nacional, se reconoce que el rezago habitacional y el hacinamiento son problemas persistentes, afectando a más de 8.9 millones de viviendas. En Guerrero, esta problemática ha impactado de manera crítica a las familias en zonas rurales, la Montaña, la Sierra y las periferias urbanas, limitando su desarrollo y bienestar.
La meta federal de edificar 1.8 millones de acciones de vivienda no solo beneficiará directamente a cerca de 6 millones de mexicanos, sino que también contempla la regularización de miles de escrituras. Este proceso es crucial para brindar certeza jurídica patrimonial a las familias, permitiéndoles consolidar su patrimonio y tener mayor seguridad.
Para que esta transformación sea una realidad tangible, Esthela Damián enfatizó la importancia de la suma de voluntades y la colaboración intergubernamental. Los gobiernos municipales y las autoridades competentes jugarán un papel fundamental en la identificación y facilitación de suelo apto para el desarrollo, así como en la agilización de licencias y la garantía de servicios básicos como agua, drenaje y electricidad.
La colaboración sin distingos y el trabajo "a ras de cancha" son esenciales para que el Plan Nacional de Vivienda eche raíces sólidas en Guerrero. El objetivo es devolver la dignidad y el bienestar a quienes más lo necesitan, fortaleciendo el tejido social y promoviendo un desarrollo más equitativo.
En este sentido, Damián Peralta reafirmó su compromiso personal de dar seguimiento a estos programas y actuar como facilitadora permanente en territorio. Su labor busca asegurar que los programas de Bienestar en materia de suelo, vivienda y escrituración lleguen directamente a las familias guerrerenses, sin intermediarios que puedan obstaculizar o desviar los beneficios.
La visión de la Presidenta Sheinbaum sobre la vivienda como un derecho humano, y no como un negocio, se alinea con las necesidades apremiantes de un estado como Guerrero, que históricamente ha enfrentado profundas desigualdades. La estrategia busca no solo construir casas, sino también reconstruir el tejido social y ofrecer oportunidades de movilidad ascendente.
El enfoque en la escrituración prioritaria es particularmente relevante, ya que otorga seguridad jurídica y patrimonial a las familias, permitiéndoles considerar su hogar como un activo real y una herencia para las futuras generaciones. Esto contrasta con la precariedad que han enfrentado muchos hogares en la entidad.
La coordinación entre los distintos niveles de gobierno y las dependencias federales es un pilar fundamental de esta política pública. La sinergia entre SEDATU, CONAVI, INFONAVIT y Financiera para el Bienestar es esencial para superar los obstáculos burocráticos y logísticos que a menudo dificultan la implementación de programas sociales a gran escala.
En el ámbito de la política pública, la administración actual ha demostrado una comprensión profunda de las necesidades de la población, colocando la vivienda digna en el centro de su agenda social. Este enfoque integral busca abordar no solo la carencia de vivienda, sino también las condiciones de precariedad y la falta de certeza jurídica que afectan a miles de familias.
Finalmente, la labor de Esthela Damián como facilitadora subraya la importancia de la cercanía con la gente y la transparencia en la ejecución de los programas sociales. Su compromiso de asegurar que los beneficios lleguen directamente a las familias guerrerenses es un reflejo de la voluntad política de la administración actual por atender las demandas más urgentes de la población.