Las empresas mexicanas se enfrentan a un panorama financiero cada vez más complejo debido a los significativos incrementos en el costo de los seguros de gastos médicos mayores. Las primas han experimentado alzas superiores al 30%, lo que representa un desafío considerable para mantener esta prestación, considerada una de las más valiosas por los trabajadores.

Ante esta situación, las compañías están explorando diversas estrategias para contener el gasto sin sacrificar el beneficio. Entre las medidas más comunes se encuentran el rediseño de las coberturas existentes, un análisis exhaustivo de los perfiles de riesgo de sus plantillas laborales y la implementación de programas de prevención de enfermedades.

Omar Viveros, líder de Capital Humano para México, Centroamérica y Caribe en AON, explicó en entrevista con Expansión que el estudio “Global Medical Trends” de su firma ha ajustado sus proyecciones de inflación médica en México. Si bien se redujo la estimación de 14.8% registrada en 2026 a un 13.7% para 2027, esta cifra se mantiene muy por encima de la inflación general esperada para el país.

Factores que Impulsan los Costos

Diversos factores contribuyen a esta escalada de precios. La importación de insumos y tratamientos médicos, la volatilidad del tipo de cambio y los avances tecnológicos en medicamentos y procedimientos son elementos clave. Si bien estos desarrollos permiten tratamientos más efectivos y una recuperación más rápida, también elevan considerablemente el costo de la atención médica, especialmente en padecimientos de alto impacto como el cáncer.

En el mercado mexicano, un abrumador 70% de los seguros de gastos médicos mayores son contratados por empresas, mientras que el 30% restante corresponde a pólizas individuales. Al cierre del segundo trimestre de 2026, el número de asegurados en esta modalidad se situaba en 15.2 millones, lo que representó una disminución de un millón de personas en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

Estrategias de Retención y Rediseño

Ante la presión de los costos, las compañías están revisando minuciosamente el diseño de sus programas de salud y analizando las características específicas de sus empleados. Viveros enfatiza que no todos los individuos representan el mismo nivel de riesgo para las aseguradoras; variables como la edad y la composición general de la plantilla influyen directamente en el costo de las pólizas.

Por ello, AON recomienda un análisis detallado de los perfiles de los empleados y sus necesidades particulares para establecer coberturas que se ajusten a las particularidades de cada organización, en lugar de aplicar recortes generalizados que podrían desmotivar al personal.

El directivo de AON destacó que el seguro de gastos médicos es el beneficio más apreciado por tres de las cuatro generaciones que coexisten en los entornos corporativos mexicanos. La posibilidad de perder esta prestación podría tener un impacto negativo en la capacidad de las empresas para atraer y retener talento.

Innovación y Control de Costos en el Sector Asegurador

La estrategia para mitigar estos aumentos de costos se centra en comprender a fondo la composición, los hábitos y los perfiles de riesgo de las plantillas. Esto permite diseñar coberturas más específicas y aplicar medidas de control de costos más efectivas. Herramientas como el análisis de riesgos y el uso de datos para anticipar posibles gastos médicos son fundamentales.

Las aseguradoras también están adaptándose. Renegocian costos con hospitales, desarrollan productos con coberturas más acotadas y amplían alternativas de atención a través de redes médicas cerradas. Estos esquemas limitan la elección de proveedores a una red predeterminada, buscando así controlar los costos de los servicios médicos.

Otra vía explorada es complementar las pólizas tradicionales con programas preventivos y asistencias de menor costo, como servicios de orientación médica y apoyo psicológico o psiquiátrico. El envejecimiento de las plantillas laborales es otro factor que incrementa el costo de las pólizas, ya que el precio tiende a aumentar con la edad de los asegurados.

El Impacto del Cáncer y Otros Padecimientos

Las cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) revelan un incremento del 16% en el pago de siniestros por accidentes y enfermedades durante el primer semestre de 2026, alcanzando los 73,824 millones de pesos. El costo promedio por siniestro a nivel nacional se ubicó en 100,852 pesos al cierre del primer trimestre de 2026, un aumento del 17.8% respecto al año anterior.

En el ramo de gastos médicos, el número de asegurados colectivos alcanzó 9.73 millones al cierre de 2025, representando el 10.97% de la población mexicana. Los padecimientos oncológicos, como el cáncer y otros tumores, encabezan la lista de los siniestros con mayores costos. Durante el primer trimestre de 2026, estos sumaron 5,800 millones de pesos, superando significativamente los montos destinados a enfermedades del sistema osteomuscular (2,600 millones) y del sistema digestivo (1,700 millones).

Los pagos por cáncer han mostrado una tendencia ascendente: 28,019 millones de pesos en 2025, frente a 25,451 millones en 2024 y 21,583 millones en 2023. El costo promedio por siniestro relacionado con cáncer se situó en 297,000 pesos al cierre de 2025, evidenciando la magnitud del desafío financiero que representa esta enfermedad para el sistema de seguros.