La Comisión Federal de Electricidad (CFE) se perfila para un recorte presupuestal significativo en 2027. Se propone una disminución del 8.5% en términos reales respecto a 2026, lo que se traduciría en un presupuesto de 523,747 millones de pesos, en comparación con los 554,567 millones asignados previamente. Este ajuste, según explicó la Subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Bertha Gómez Castro, obedece a una revisión exhaustiva del gasto que la propia CFE realizó sobre sus operaciones.
En una reunión de trabajo con diputados de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Gómez Castro detalló que la instrucción general para todas las dependencias federales fue la de revisar sus gastos y optimizar su uso. "En esta ocasión se le pidió a la CFE que hiciera ese análisis y que viera de su gasto corriente, cómo estaba ejerciendo y qué ahorros y demás podía hacer", señaló la funcionaria, en el marco de la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2027.
Este recorte presupuestal se presenta en un momento crucial para la CFE, que enfrenta la necesidad apremiante de expandir y modernizar su infraestructura. La empresa debe asegurar la capacidad de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica para satisfacer la creciente demanda y las nuevas exigencias de la industria nacional.
A pesar de la reducción en el presupuesto directo, Hacienda prevé que la CFE continuará recibiendo un respaldo financiero considerable a través de transferencias federales. Se estima que estas transferencias sumarán 90,400 millones de pesos durante el ejercicio fiscal de 2027, lo que subraya el compromiso del gobierno federal con la operación y el desarrollo de la paraestatal.
La Subsecretaria Gómez Castro enfatizó la importancia del apoyo que la CFE recibe para el mantenimiento y la ampliación de sus servicios. Mencionó que este soporte se materializa a través de mecanismos como los Proyectos de Inversión de Infraestructura Productiva con Registro Diferido en el Gasto Público (PIDIREGAS) y los Proyectos de Infraestructura Productiva de Largo Plazo. "Es importante considerar esto para la reducción que se ve en el presupuesto", apuntó, sugiriendo que las inversiones a largo plazo y los esquemas de financiamiento alternativos compensan la disminución en el gasto corriente directo.
Financiamiento a Estados y Municipios
En otro orden de ideas, la Subsecretaria de Egresos informó sobre la asignación presupuestal para los gobiernos estatales y municipales. Se proyecta que en conjunto recibirán un monto total de tres billones de pesos para 2027, distribuidos a través de diversas vertientes: Participaciones, Aportaciones, convenios y subsidios.
Las Participaciones Federales, destinadas al fortalecimiento de las haciendas públicas locales, ascenderán a 1.5 billones de pesos, lo que representa un incremento del 6.3% en comparación con lo aprobado para 2026. Este aumento busca dotar a los estados y municipios de mayores recursos para atender sus responsabilidades y proyectos de desarrollo.
Complementando las Participaciones, las Aportaciones Federales sumarán 1.2 billones de pesos. Estos fondos están etiquetados para rubros específicos y esenciales como la educación básica, la salud, la infraestructura social, así como para el desarrollo de proyectos en comunidades indígenas y afromexicanas, y para fortalecer la seguridad pública y las capacidades municipales.
Adicionalmente, se contemplan convenios específicos por un presupuesto de 163,000 millones de pesos, destinados a la ejecución de obra pública, programas de salud, educación y otros proyectos conjuntos entre la federación y las entidades federativas. Los subsidios, por su parte, alcanzarán los 105,000 millones de pesos, orientados a atender contingencias y promover proyectos de desarrollo regional.
Disciplina Fiscal y Costo de la Deuda
La distribución de estos recursos públicos se enmarca en una estrategia de disciplina fiscal. Según Gómez Castro, esta política permitirá al gobierno federal hacer frente al costo financiero de la deuda pública, el cual se estima en 1.6 billones de pesos para 2027. Es importante notar que esta cifra representa una disminución real del 2.9% respecto a lo aprobado para 2026, reflejando un esfuerzo por contener el gasto asociado al endeudamiento.
La revisión del gasto de la CFE y la estrategia de disciplina fiscal general son parte de los esfuerzos del gobierno por mantener finanzas públicas sanas, a pesar de las presiones económicas y las necesidades de inversión en infraestructura clave para el desarrollo del país. El presupuesto propuesto para 2027 busca equilibrar estas demandas con la responsabilidad fiscal, asegurando la continuidad de los servicios públicos esenciales y el apoyo a los órdenes de gobierno subnacionales.