El Servicio de Administración Tributaria (SAT), en conjunto con la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), ha anunciado una nueva extensión para la presentación de la Manifestación de Valor Electrónica (MVE). El plazo, que originalmente vencía el 30 de septiembre de 2026, se ha ampliado hasta el 31 de octubre de 2026. Esta medida busca otorgar a los actores del comercio exterior un tiempo adicional para adaptarse a las nuevas disposiciones operativas y tecnológicas.
Esta es la tercera ocasión en que las autoridades fiscales otorgan una prórroga para la implementación de la MVE, lo que subraya los desafíos que ha enfrentado el sector para cumplir con el nuevo esquema. La decisión responde a la necesidad de asegurar una transición fluida y ordenada, permitiendo a las empresas realizar los ajustes necesarios en sus procesos internos y sistemas.
Implementación Escalonada a Partir de Noviembre
A partir del 1 de noviembre de 2026, la MVE comenzará a aplicarse de manera escalonada, segmentada según el régimen aduanero al que se destinen las mercancías. Este enfoque gradual tiene como objetivo minimizar las interrupciones y facilitar la adopción del sistema.
Los cronogramas establecidos son los siguientes:
- Elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado: 1 de noviembre de 2026.
- Recinto fiscalizado estratégico: 15 de noviembre de 2026.
- Tránsito de mercancías: 1 de diciembre de 2026.
- Depósito fiscal: 15 de diciembre de 2026.
- Importación temporal: 1 de enero de 2027.
- Importación definitiva: 15 de enero de 2027.
La autoridad fiscal ha señalado que esta estrategia permitirá una transición ordenada y brindará un periodo adicional para que los usuarios realicen los ajustes correspondientes en sus operaciones de comercio exterior.
Marco Regulatorio y Facilidades Adicionales
La disposición se formalizó a través de la Primera Versión Anticipada de la Tercera Resolución de Modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE) para 2026, publicada en el Portal del SAT. Esta actualización modifica el transitorio Décimo Primero de las RGCE, originalmente publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 27 de diciembre de 2025.
Adicionalmente, se han mantenido ciertas facilidades para el cumplimiento de la MVE. Por ejemplo, no será obligatorio transmitir los documentos de transporte de mercancías, el certificado de origen o el documento que acredite la garantía efectuada en la cuenta aduanera de garantía, siempre que estos se adjunten al pedimento correspondiente. Asimismo, se permitirá el envío de un formato con información general de los contratos asociados a la MVE, evitando la necesidad de enviar cada contrato individualmente a través de la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior (VUTCE).
¿Qué es la Manifestación de Valor Electrónica?
La Manifestación de Valor Electrónica (MVE) es un documento digital crucial para la declaración del valor real de las mercancías que ingresan al país. Su propósito principal es asegurar que los impuestos correspondientes se calculen de manera precisa, combatiendo así la subvaluación de mercancías en las aduanas.
Anteriormente, este requisito era conocido como Formato E2 “Manifestación de valor” y formaba parte del Anexo 1 del Artículo Transitorio Quinto de las Reglas Generales de Comercio Exterior. La entrada en vigor inicial estaba prevista para el 9 de diciembre de 2025, pero las sucesivas prórrogas reflejan la complejidad de su implementación y la necesidad de una adaptación más pausada por parte del sector.
Implicaciones para el Comercio Exterior
La extensión del plazo para la MVE, si bien puede ser vista como un alivio temporal para las empresas, también pone de manifiesto las dificultades inherentes a la digitalización y modernización de los procesos aduaneros. La subvaluación de mercancías es un problema persistente que afecta la recaudación fiscal y la competencia leal en el mercado.
El SAT y la ANAM buscan con la MVE fortalecer los mecanismos de control y fiscalización, garantizando que el valor declarado de las importaciones sea el correcto. La implementación de un sistema electrónico robusto es fundamental para agilizar las operaciones, reducir la discrecionalidad y combatir prácticas ilícitas.
La serie de prórrogas sugiere que la industria del comercio exterior aún requiere tiempo para integrar completamente las nuevas tecnologías y procedimientos. La comunicación y la capacitación continua por parte de las autoridades serán clave para asegurar el éxito de la MVE en su implementación definitiva.
Contexto de Modernización Aduanera
La Manifestación de Valor Electrónica se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por modernizar el sistema aduanero mexicano. La digitalización de trámites y la implementación de sistemas electrónicos como la VUTCE buscan optimizar la eficiencia operativa, mejorar la trazabilidad de las mercancías y fortalecer la seguridad en las fronteras.
Históricamente, el comercio exterior en México ha enfrentado retos relacionados con la agilidad de los trámites y la prevención de ilícitos. La MVE representa un paso adelante en la consolidación de información y en la verificación del valor de las mercancías, aspectos esenciales para una correcta tributación y para la protección de la industria nacional.
Desafíos y Expectativas Futuras
Aunque la extensión proporciona un respiro, las empresas del sector deberán redoblar esfuerzos para cumplir con las nuevas fechas establecidas. La inversión en tecnología, la capacitación del personal y la adaptación de los flujos de trabajo serán determinantes para una transición exitosa.
Analistas del sector señalan que la efectividad de la MVE dependerá no solo de su correcta implementación técnica, sino también de la claridad en las directrices y del apoyo continuo que las autoridades brinden a los usuarios. La lucha contra la subvaluación es un objetivo compartido que requiere la colaboración entre el sector público y el privado.
La autoridad fiscal confía en que la implementación escalonada permitirá una adaptación progresiva y minimizará los posibles contratiempos. La meta final es contar con un sistema de declaración de valor más eficiente, transparente y seguro, que beneficie tanto a la hacienda pública como a los operadores legítimos del comercio exterior.
La prórroga hasta finales de octubre, con una entrada en vigor gradual hasta mediados de enero de 2027, subraya la complejidad de la tarea y la importancia de asegurar que todos los actores estén debidamente preparados para cumplir con esta obligación fiscal fundamental para el combate a la subvaluación de mercancías en las aduanas del país.