La economista india Jayati Ghosh, especialista en desarrollo y desigualdad de la Universidad de Massachusetts Amherst, alertó sobre un riesgo estructural en el Plan México: que el gobierno termine asumiendo pérdidas mientras las ganancias extraordinarias se concentran en pocas manos empresariales.
En entrevista, Ghosh señaló que históricamente muchos gobiernos han otorgado subsidios, incentivos y financiamiento público para atraer inversión privada sin imponer condiciones suficientes. El resultado típico es que el sector público carga con riesgos y costos, mientras las utilidades permanecen en el ámbito privado.
La advertencia cobra relevancia mientras el gobierno mexicano impulsa una nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, que busca movilizar alrededor de 5.6 billones de pesos en proyectos de energía, trenes, carreteras y puertos mediante esquemas de inversión mixta. La legislación contempla crear vehículos de inversión y fideicomisos especializados, un giro notable respecto al sexenio anterior cuando se eliminaron múltiples fideicomisos.
Ghosh citó casos como Tesla y Moderna en Estados Unidos, empresas que recibieron subsidios multimillonarios sin que el gobierno obtuviera participación accionaria, control de precios o acceso a la tecnología desarrollada. Según la académica, si el gobierno aporta 75% del financiamiento, debería quedarse con 75% de las acciones, como haría cualquier fondo de capital de riesgo.
La especialista explicó que México enfrenta un desafío delicado al impulsar política industrial en un contexto de limitaciones fiscales y crecientes necesidades de gasto en salud, energía y telecomunicaciones. Bajo esas condiciones, el país debe evitar que los apoyos públicos se traduzcan únicamente en beneficios privados.
En materia fiscal, Ghosh defendió los impuestos a grandes fortunas y afirmó que el argumento de fuga de capitales suele ser exagerado. Recordó que países como Colombia y Francia han implementado gravámenes al patrimonio sin registrar salidas masivas de millonarios.
La economista también cuestionó los paraísos fiscales y las jurisdicciones con secreto bancario, al considerar que facilitan tanto la evasión fiscal como actividades criminales transnacionales.