Grupo México ha sellado una alianza estratégica de gran calado al concretar la fusión de los activos de generación de energía de su División de Infraestructura con Saavi Energía, una firma que pertenece a Global Infrastructure Partners (GIP), subsidiaria del gigante financiero BlackRock. Esta maniobra posiciona a la compañía mexicana como un actor dominante en el sector privado de generación eléctrica en el país.

Tras la culminación de esta transacción, Grupo México ostentará una participación mayoritaria del 70 por ciento en el nuevo consorcio energético. Por su parte, GIP, a través de su filial, conservará el 30 por ciento restante de las acciones. La entidad resultante de esta fusión integra un portafolio de 14 centrales de generación eléctrica estratégicamente ubicadas en zonas de alta demanda en todo el territorio nacional.

La capacidad instalada conjunta de esta nueva superestructura energética asciende a 4 mil 510 Megavatios (MW). Adicionalmente, la compañía cuenta con una cartera de proyectos de crecimiento que suma cerca de 5 mil MW, lo que subraya su ambición y potencial de expansión en el mercado.

Esta operación representa la materialización del acuerdo que fue anunciado previamente en abril de 2026. La alianza fortalece significativamente la relación estratégica entre Grupo México y GIP, con el objetivo compartido de impulsar y capitalizar las oportunidades de infraestructura en América Latina.

Analistas del sector, como los de Valmex Casa de Bolsa, han reaccionado positivamente a la noticia. Destacaron que la transacción no solo elimina la incertidumbre regulatoria que pudiera haber rodeado a operaciones de esta magnitud, sino que también amplía de manera considerable la escala y el alcance del negocio energético de Grupo México.

La fusión de activos energéticos es un movimiento que refleja la tendencia global de consolidación en el sector, buscando eficiencias operativas y mayor poder de negociación. Para México, esto significa la consolidación de un jugador privado robusto que puede complementar la oferta energética nacional.

En el ámbito del retail media, el mercado mexicano se ve dinamizado con la llegada de Haku Media. Esta nueva empresa busca capitalizar el potencial de monetización de sitios web y aplicaciones de tiendas minoristas y marketplaces. El objetivo es permitir a estos negocios convertir su tráfico y datos de compra en fuentes de ingresos, compitiendo directamente con las grandes plataformas publicitarias.

El mercado nacional de retail media ya supera los mil millones de dólares y se proyecta que alcance los 2 mil 500 millones de dólares para el año 2033. Este crecimiento, estimado por Grand View Research en un promedio anual del 11.2 por ciento entre 2026 y 2033, se ve impulsado por márgenes operativos que, según McKinsey & Company, pueden oscilar entre el 50 y hasta el 70 por ciento.

Juan Martín Calandra, cofundador y CEO de Haku Media, enfatizó el valor intrínseco del retail media: su precisión para medir desde la exposición publicitaria hasta la conversión final de compra. A pesar de este potencial, estudios de la firma señalan que solo dos de cada diez sitios en Latinoamérica cuentan con esta tecnología, y muchos enfrentan bajas tasas de ocupación publicitaria.

Fundada por exejecutivos con experiencia en McKinsey, Mercado Pago y Fintonic, Haku Media se propone resolver este rezago. La compañía planea instalar la infraestructura técnica necesaria en cuestión de semanas y se encargará de la comercialización de los inventarios publicitarios, conectando a marcas y agencias con los minoristas.

Por otro lado, Netflix celebra 15 años de presencia en México, marcando una década y media de inversión y producción en el país. La plataforma ha extendido sus rodajes a más de 100 ciudades, diversificando su huella operativa y creativa más allá de la Ciudad de México.

Actualmente, el 50 por ciento de las locaciones de Netflix se encuentran fuera de la capital, abarcando destinos como Guadalajara, Puerto Escondido, San Miguel de Allende, Boca del Río, Hermosillo y Tijuana. Esta descentralización ha tenido un impacto directo y positivo en la industria audiovisual mexicana.

La plataforma ha colaborado con más de 50 casas productoras locales y ha generado empleo para más de 15 mil personas, incluyendo elenco y personal técnico. A esta cifra se suman más de 20 mil contrataciones diarias de extras, consolidando una red regional que impulsa la economía y la proveeduría local.

En el ámbito tecnológico, México se prepara para el Mexico Investment Week 2026, un foro clave para discutir la atracción de capital al sector. Felipe Vallejo, director general de Bitso México y presidente del Comité de Alta Tecnología del CCE, liderará la discusión sobre cómo convertir las ventajas competitivas del país en una captación efectiva de recursos.

El panel “Liberando el potencial de inversión de México” contará con la participación de figuras destacadas como David Arana (Konfío), Laura Bock (QED Investors) y Manuel Sescosse (Kayyak Ventures), bajo la moderación de Claudia Núñez (Fintech México).

La agenda se centrará en la reducción de la incertidumbre jurídica, la implementación de marcos regulatorios eficientes y el desarrollo de infraestructura financiera que facilite la escalabilidad de la innovación. El objetivo es definir las condiciones necesarias para fortalecer el dinamismo empresarial y consolidar a México como un destino atractivo para la inversión a largo plazo.