La industria automotriz, conocida por su constante innovación tecnológica y la transición hacia la electrificación y la automatización, está experimentando una profunda metamorfosis que va más allá de los vehículos. Un cambio igualmente significativo se gesta en el corazón de las organizaciones: los modelos de liderazgo. Mariana Silveira Lavigne, directora de Mercadotecnia de Stellantis México y líder de la marca FIAT en el país, ha sido una voz prominente al señalar que las empresas del sector automotriz demandan hoy perfiles profesionales que posean una mayor capacidad de conexión, habilidad para trabajar de forma transversal y un impulso decidido para acelerar la transformación organizacional.

En su participación en el Expansión Mujeres Summit 2026, Silveira Lavigne expuso cómo el concepto tradicional de "hacer carrera" está siendo reescrito. Históricamente, el éxito profesional se medía por la longevidad en una misma compañía y la adhesión a estructuras jerárquicas rígidas, lo que a menudo resultaba en operaciones departamentalizadas y aisladas. Sin embargo, la vertiginosa evolución del mercado actual exige una agilidad sin precedentes en la interconexión de equipos y procesos. Las corporaciones automotrices valoran ahora competencias como la adaptabilidad, la curiosidad innata, la colaboración efectiva y la destreza para interactuar fluidamente con diversas áreas, dejando atrás la mentalidad de "silos" o trabajo aislado.

Nuevas Rutas para el Talento Femenino

Silveira Lavigne subrayó que este nuevo paradigma ofrece un terreno fértil para que las mujeres desarrollen estilos de liderazgo que rompen con los modelos arcaicos. Durante décadas, la percepción predominante era que las mujeres debían adoptar posturas autoritarias para ascender profesionalmente. No obstante, la ejecutiva enfatizó que las empresas más vanguardistas buscan ahora una sinergia entre la consecución de resultados tangibles y el desarrollo de una inteligencia emocional robusta, la empatía genuina y habilidades de comunicación excepcionales.

La ejecutiva también abordó el crucial tema del equilibrio entre la vida laboral y personal. En el pasado, muchas mujeres sentían la necesidad de ocultar aspectos de su vida familiar por temor a que fueran interpretados como una debilidad o una limitación para su avance profesional. En contraste, las dinámicas laborales contemporáneas reconocen y valoran la importancia de construir liderazgos más integrales, donde la vida personal y profesional coexisten y se nutren mutuamente.

El Futuro es Colaborativo y Humano

La evolución del talento femenino, según Silveira Lavigne, representa una oportunidad estratégica invaluable para las compañías, no solo dentro del sector automotriz, sino en la totalidad del panorama empresarial. La capacidad de ser más humanos, de fomentar la colaboración y de mantener una flexibilidad operativa serán, en su visión, pilares fundamentales para navegar con éxito los complejos desafíos que depara el futuro empresarial.

En el contexto de la industria automotriz, esta transformación en el liderazgo se alinea con la necesidad de una mayor agilidad y adaptabilidad. La transición hacia vehículos eléctricos, la integración de tecnologías de conducción autónoma y la creciente demanda de experiencias de usuario personalizadas requieren equipos de trabajo que puedan pensar de manera innovadora y responder rápidamente a los cambios del mercado. Los líderes que poseen habilidades interpersonales sólidas y una mentalidad abierta son esenciales para fomentar esta cultura de innovación y colaboración.

Históricamente, la industria automotriz ha sido percibida como un bastión de liderazgo tradicional, a menudo asociado con figuras masculinas y estilos de gestión directivos y jerárquicos. La irrupción de nuevas perspectivas, impulsadas en gran medida por mujeres en posiciones de liderazgo, está desafiando estas nociones arraigadas. La capacidad de gestionar la complejidad, de inspirar a equipos diversos y de navegar por entornos regulatorios y tecnológicos cambiantes, son ahora atributos clave que se valoran por encima de la mera autoridad formal.

El Expansión Mujeres Summit 2026 sirvió como plataforma para que voces como la de Silveira Lavigne compartieran visiones que van más allá de la mera gestión de operaciones. Se trata de cultivar un entorno donde la empatía no sea vista como una debilidad, sino como una fortaleza estratégica. La inteligencia emocional permite a los líderes comprender mejor las necesidades de sus equipos, resolver conflictos de manera más efectiva y construir relaciones de confianza duraderas, elementos cruciales para la retención de talento y la productividad a largo plazo.

La redefinición del liderazgo en la industria automotriz también tiene implicaciones significativas para la diversidad e inclusión. Al valorar estilos de liderazgo más colaborativos y empáticos, las empresas están creando un ambiente más acogedor para una gama más amplia de talentos. Esto no solo beneficia a las mujeres, sino a todos los empleados que buscan un entorno de trabajo más humano y equitativo. La diversidad de pensamiento y experiencia que surge de estos entornos inclusivos es un motor clave para la innovación y la competitividad.

En conclusión, la perspectiva de Mariana Silveira Lavigne resalta una tendencia imparable: el futuro del liderazgo en la industria automotriz, y en el mundo empresarial en general, reside en la capacidad de combinar la visión estratégica con la inteligencia emocional, la colaboración y una profunda humanidad. Las empresas que abracen esta evolución no solo estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del mañana, sino que también construirán organizaciones más resilientes, innovadoras y exitosas.