La ambición de las empresas de tecnología financiera (fintech) internacionales ha encontrado un nuevo y codiciado objetivo: Estados Unidos. Gigantes como Revolut, Nubank y Wise están intensificando sus esfuerzos para penetrar un mercado financiero tradicionalmente dominado por la banca establecida, buscando replicar el éxito que han tenido en otras regiones.

La estrategia de estas compañías se hace evidente en eventos de alto perfil. La presencia de Revolut en el Gran Premio de Miami de Fórmula 1, patrocinando al equipo Audi Revolut F1, no fue meramente un despliegue publicitario. Según Antoine Le Nel, director de crecimiento y marketing de Revolut, el objetivo era posicionar a la fintech británica a la par de corporaciones de renombre mundial como Aramco, Visa, Oracle y Mastercard, enviando un mensaje claro: "Estamos aquí para vencer a los incumbentes". Esta táctica busca emular el espíritu de desafío que la propia fintech representa frente a los gigantes de Wall Street.

Revolut no es la única en esta ofensiva. La brasileña NU Holdings, conocida como Nubank, ha dado pasos significativos al obtener una aprobación condicional para operar como banco en Estados Unidos. Paralelamente, el banco londinense OakNorth Bank está en proceso de adquirir un prestamista en Michigan, buscando una vía de entrada directa al mercado estadounidense. Wise, por su parte, persigue la supervisión de los reguladores de EU para acceder directamente a la infraestructura de pagos de la Reserva Federal, un movimiento que facilitaría enormemente sus operaciones.

El atractivo del mercado estadounidense para estas fintech es multifacético. Se trata de la economía más grande del planeta, con una población altamente digitalizada y receptiva a los pagos electrónicos y las soluciones móviles. Un factor clave que impulsa esta incursión es el entorno regulatorio. La administración del presidente Donald Trump ha promovido una política de "innovación financiera y colaboración", firmando órdenes ejecutivas destinadas a facilitar la entrada y operación de estas empresas. Esta postura contrasta con periodos anteriores, donde el escrutinio regulatorio era más estricto.

Históricamente, sin embargo, la entrada al mercado estadounidense ha sido un desafío considerable. El sector financiero de EU es notoriamente competitivo, dominado por instituciones de gran tamaño y con una larga trayectoria. Figuras como Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, han advertido sobre las dificultades que enfrentan los recién llegados. Numerosas fintech internacionales han intentado establecerse en EU con resultados adversos, demostrando que la mera ambición no es suficiente para superar las barreras existentes.

La competencia en la pista de la Fórmula 1, donde el equipo Mercedes-AMG Petronas F1 Team, aliado de NU Holdings, tuvo un desempeño destacado, es un reflejo de la batalla que se libra en el ámbito financiero. Cristina Junqueira, cofundadora de Nubank, ha expresado su visión de construir la plataforma "para los estadounidenses", reconociendo que las primeras adopciones podrían venir de comunidades brasileñas y mexicanas, pero con la mira puesta en la nueva generación de jóvenes consumidores en EU.

Durante el primer mandato de Trump, solo unas pocas fintech lograron aprobaciones condicionales para licencias bancarias. La administración de Joe Biden, en cambio, vio un periodo de mayor cautela regulatoria, sin que nuevas fintech obtuvieran licencias bancarias y con las existentes bajo un escrutinio intensificado. La administración Trump ha señalado un cambio de rumbo, reabriendo la posibilidad de que nuevas entidades se integren al sistema bancario.

La obtención de una licencia bancaria en EU es particularmente valiosa. Permite a los prestamistas acceder a fondeo más barato y estable a través de depósitos, y otorga acceso directo al sistema de la Reserva Federal, agilizando las transacciones. Además, confiere una legitimidad y una independencia operativa que las fintech buscan para consolidar su presencia y dejar de depender de bancos intermediarios.

La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) ha visto un aumento en las solicitudes de licencias bancarias, y algunas firmas, incluidas las del sector cripto y Nubank, han recibido aprobaciones regulatorias para servicios similares a los bancarios. Sin embargo, la ventana de oportunidad podría ser temporal, lo que añade urgencia a los planes de estas empresas.

Una vez dentro del mercado, la competencia se mantiene feroz. Los cuatro bancos más grandes de EU (JPMorgan, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup) controlan una porción masiva de los depósitos del país. Sus sistemas de pago son robustos, sus programas de recompensas atractivos y, en general, no enfrentan una demanda masiva por una transformación radical de sus servicios.

No obstante, existe la percepción de que los grandes bancos priorizan a los clientes de alto patrimonio, dejando un nicho de mercado para las fintech. Revolut, Wise y Nubank esperan capitalizar esta brecha, ofreciendo productos y servicios que atraigan a clientes promedio y a aquellos que las grandes instituciones no atienden con la misma prioridad. Incluso Revolut ha lanzado un servicio de banca privada, demostrando una estrategia dual para abarcar diferentes segmentos del mercado.

El año 2026 se perfila como un punto de inflexión crucial para Nubank y Revolut en su expansión hacia el mercado estadounidense. La combinación de un entorno regulatorio más favorable bajo la influencia de la administración Trump y la búsqueda de nuevos mercados por parte de estas fintech, sugiere una intensificación de la competencia en el sector financiero de Estados Unidos. El desafío será, como siempre, traducir la ambición y la inversión en una presencia sostenible y rentable frente a los colosos bancarios establecidos.