En una maniobra que ha encendido las alarmas y provocado fuertes críticas, al menos once legisladores federales, la gran mayoría pertenecientes a las filas de Morena y uno del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), han decidido abandonar sus curules en el Congreso de la Unión para registrarse como aspirantes a las gubernaturas de sus respectivos estados en el proceso electoral de 2027.
Esta desbandada, que se materializó con la solicitud de licencia ante la Comisión Permanente, subraya la intensa precampaña que ya se vive rumbo a las elecciones intermedias, donde se renovarán 17 gubernaturas. La decisión de estos políticos de dejar sus responsabilidades legislativas para buscar nuevos cargos ha sido interpretada por la oposición como una clara anticipación de campañas electorales, evadiendo así las responsabilidades actuales y los problemas del país.
El Éxodo Legislativo
La lista de quienes han decidido dar el salto de la arena legislativa a la contienda por las gubernaturas incluye a cinco senadores y cinco diputados de Morena, además de un diputado del PVEM. Entre los nombres que destacan se encuentran la senadora Nora Ruvalcaba Gámez, de Aguascalientes, quien ya se había adelantado al registrarse; Ana Lilia Rivera Rivera, de Tlaxcala; Reyna Celeste Ascencio Ortega, de Michoacán; Beatriz Robles Gutiérrez, de Querétaro; y Verónica Díaz Robles, de Zacatecas.
En la Cámara de Diputados, también solicitaron licencia las legisladoras Julia Arcelia Olguín Serna, de Zacatecas, y Gricelda Valencia de la Mora, de Colima. Por parte de los hombres, se suman los diputados Gilberto Herrera Ruiz, de Querétaro; José Narro Céspedes, de Zacatecas; Daniel Campos Plancarte, de la Ciudad de México; y Ernesto Núñez Aguilar, del PVEM, representando a Michoacán.
Críticas de la Oposición
La senadora del PRI por Tlaxcala, Anabel Ávalos, no tardó en alzar la voz contra esta estrategia, acusando al gobierno de la "4T" de utilizar "trampas electorales" y de "anticiparse a los tiempos legales de campañas". Según Ávalos, esta práctica no solo desvirtúa el proceso democrático, sino que también permite que el gobierno "evada la atención de los graves problemas del país", enfocándose en intereses partidistas en lugar de las necesidades ciudadanas.
Estas declaraciones reflejan la profunda división y el ambiente de confrontación política que caracteriza al panorama actual, donde las acciones de los partidos en el poder son escrutadas y criticadas por sus adversarios, quienes ven en cada movimiento una estrategia electoral encubierta.
El Camino Hacia 2027: Encuestas y Aspirantes
Morena, el partido mayoritario, ya ha delineado el método para seleccionar a sus candidatos a las 17 gubernaturas en juego para 2027: encuestas internas. Este proceso, que busca medir la preferencia ciudadana entre los diversos aspirantes, comenzó formalmente el pasado lunes 22 de junio con la apertura del registro.
En Campeche, la contienda interna ya muestra figuras relevantes como Gerardo Sánchez Sansores (PT), sobrino de la gobernadora Layda Sansores, quien defiende su postulación argumentando que compite por otro partido y no viola las reglas de nepotismo. También figura el diputado local Carlos Enrique Ucán Yam.
Para Aguascalientes, además de la senadora Nora Ruvalcaba, se perfilan Ricardo Rodríguez, extitular del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado; Salma Luévano, exdiputada federal y activista; y Jenny Janet López, diputada local del PVEM.
En Baja California Sur, la competencia incluye a Manuel Cota Cárdenas (PVEM), hijo del exgobernador Manuel Cota Montaño; Christian Agúndez (PT), hijo del exgobernador Narciso Agúndez; y Saúl González Núñez, secretario de Gobierno estatal con licencia.
La lista de aspirantes en Baja California es particularmente extensa, con nombres como Fernando Castro Trenti, Armando Ayala, Jorge Ramos (PVEM), Ismael Burgueño (alcalde de Tijuana con licencia), Montserrat Caballero (exalcaldesa de Tijuana), Jaime Bonilla (exgobernador), Evangelina Moreno, Julieta Ramírez y Jesús Alejandro Ruiz, entre otros.
Implicaciones y Contexto Político
La decisión de estos legisladores de dejar sus cargos para buscar candidaturas no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una estrategia recurrente de los partidos políticos en México. Históricamente, los periodos previos a las elecciones suelen ser testigos de un trasvase de funcionarios y legisladores hacia roles de campaña, lo que genera debates sobre la ética y la efectividad de la representación pública.
En el contexto actual, con Morena buscando consolidar su poder y la oposición intentando recuperar terreno, la anticipación de las campañas electorales se convierte en una herramienta política clave. Sin embargo, esta práctica también puede ser vista como una falta de compromiso con las responsabilidades legislativas actuales, dejando vacíos en el Congreso y potencialmente debilitando la capacidad de fiscalización y debate.
El método de encuestas internas de Morena, si bien busca democratizar la selección de candidatos, también ha sido objeto de controversia en procesos anteriores, con acusaciones de favoritismo y falta de transparencia. La forma en que se desarrollen estas encuestas y se definan las candidaturas será crucial para el futuro político del partido y para la percepción ciudadana sobre la equidad del proceso.
La salida de estos legisladores también plantea interrogantes sobre la gobernabilidad y la representación en el Congreso. La renovación de estos espacios con suplentes o nuevos integrantes podría alterar el equilibrio de fuerzas y las dinámicas legislativas, añadiendo un elemento de incertidumbre al ya complejo panorama político mexicano.
La senadora del PRI, Anabel Ávalos, encapsuló la crítica generalizada al señalar que estas acciones demuestran una "falta de respeto a la ciudadanía" y a las instituciones. "Mientras el país enfrenta serios desafíos, estos políticos solo piensan en sus intereses personales y de partido, utilizando los cargos públicos como trampolín para sus ambiciones", sentenció.
El Partido Verde, aunque con un solo legislador involucrado en esta ocasión, se suma a la estrategia de Morena, evidenciando la alianza y coordinación entre ambos partidos en la búsqueda de posiciones de poder. Esta colaboración, que se ha fortalecido en los últimos años, les permite presentar un frente común en diversas contiendas electorales, aunque también genera críticas sobre la diversidad de opciones políticas.
En definitiva, la decisión de estos legisladores de abandonar el Congreso para buscar gubernaturas es un claro indicativo de la intensa batalla política que se avecina para 2027. La forma en que Morena gestione este proceso interno y las reacciones de la oposición marcarán el rumbo de las próximas elecciones y la consolidación o reconfiguración del panorama político nacional.