La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha delineado una estrategia para fortalecer los ingresos fiscales del país, proyectando la obtención de aproximadamente 130 mil millones de pesos adicionales para el año 2027. Esta meta se alcanzaría a través de una serie de medidas enfocadas en la eficiencia recaudatoria y el combate a la evasión fiscal, particularmente mediante la limitación de ciertas deducciones empresariales, según informó Carlos Lerma Cotera, subsecretario de Ingresos.

En un análisis exhaustivo del comportamiento fiscal de las empresas en los últimos cuatro años, la dependencia detectó un universo de alrededor de 54 mil compañías que han mantenido tasas efectivas de Impuesto Sobre la Renta (ISR) cercanas a cero. Este hallazgo subraya la existencia de prácticas que, si bien pueden ser legales, erosionan significativamente la base gravable y, por ende, los ingresos del Estado.

Además de este grupo, la SHCP identificó que más de 50 mil empresas han declarado pérdidas de manera consecutiva durante cinco años, mientras que otras 129 mil no han reportado ingresos en los últimos tres ejercicios fiscales. Estas cifras plantean interrogantes sobre la sostenibilidad y la contribución fiscal de un segmento considerable del sector corporativo.

Ajustes a las Deducciones Empresariales

Como respuesta a estas observaciones, el paquete económico para 2027 contempla la implementación de nuevas reglas para las personas morales. El objetivo principal es poner un freno a los esquemas considerados agresivos que buscan reducir artificialmente la carga tributaria. La propuesta específica es limitar el monto total de las deducciones para aquellas empresas que deduzcan más del 90 por ciento de sus ingresos.

Para las compañías que no recurran a estos esquemas de planeación fiscal agresiva, el límite de deducción se establecería hasta el 99 por ciento de sus gastos. Esta distinción busca diferenciar entre prácticas de optimización fiscal legítimas y aquellas que podrían considerarse abusivas o diseñadas para evadir el pago de impuestos.

El subsecretario Lerma Cotera enfatizó que estas medidas no representan la creación de nuevos gravámenes, sino un esfuerzo por optimizar la recaudación existente y asegurar una mayor equidad en el sistema tributario. Se espera que, en conjunto con otras acciones de fiscalización, estas disposiciones contribuyan a obtener cerca de 580 mil millones de pesos adicionales en comparación con el presupuesto estimado para el cierre de 2026.

Consideraciones y Excepciones

La Secretaría de Hacienda ha señalado que el diseño de estas nuevas reglas se ha inspirado en las mejores prácticas observadas en países miembros de la OCDE con economías comparables a la mexicana. Este enfoque busca garantizar que las medidas sean efectivas y, al mismo tiempo, se alineen con estándares internacionales.

Es importante destacar que las nuevas disposiciones no afectarían a todas las empresas por igual. Las restricciones en las deducciones solo aplicarían a aquellas compañías con una facturación anual superior a los 50 millones de pesos. Asimismo, se contemplan excepciones para las empresas con menos de cinco años de operación, reconociendo las particularidades de las startups y negocios en fase de crecimiento.

Adicionalmente, se prevén consideraciones especiales para sectores económicos que puedan verse particularmente afectados por estas medidas o que enfrenten condiciones adversas, como aquellas relacionadas con aranceles o fluctuaciones en mercados internacionales. Estas excepciones buscan mitigar posibles impactos negativos y asegurar la competitividad de diversas actividades económicas.

Tasa de Retención a Intereses Reales

En otro orden de ideas, el funcionario mencionó que la tasa de retención aplicable a los intereses reales disminuirá de 0.9 por ciento a 0.68 por ciento. Sin embargo, se aclaró que esta modificación no tendrá un impacto recaudatorio significativo. La razón es que dicha retención era de carácter provisional, y el monto final de los impuestos a pagar se determina en la declaración anual del contribuyente, donde se ajustan las cantidades según la situación fiscal real.

La estrategia de Hacienda para 2027, enmarcada en el paquete económico, refleja una política fiscal orientada a la consolidación de los ingresos públicos sin recurrir a la creación de nuevos impuestos. El enfoque se centra en mejorar la eficiencia del sistema tributario actual, combatiendo la evasión y la elusión fiscal, y asegurando que las empresas contribuyan de manera más equitativa según su capacidad económica y el beneficio que obtienen de la actividad económica en el país.

El análisis de las tasas efectivas de impuestos y las prácticas de deducción es un componente crucial en la lucha contra la informalidad y la competencia desleal. Al cerrar brechas y asegurar el cumplimiento fiscal, el gobierno busca no solo aumentar la recaudación, sino también fortalecer la confianza en el sistema y promover un entorno de negocios más justo y transparente para todos los actores económicos.

La implementación de estas medidas será monitoreada de cerca por analistas económicos y el sector empresarial. Se espera que los resultados de estas políticas se reflejen en las finanzas públicas a mediano plazo, contribuyendo a la estabilidad y al desarrollo económico del país. La SHCP se compromete a mantener un diálogo abierto con los contribuyentes para asegurar una correcta aplicación de las nuevas disposiciones y atender cualquier inquietud que pudiera surgir durante su puesta en marcha.