Una ambiciosa iniciativa de Ley de Economía Digital, presentada como parte del Paquete Económico 2027, busca facultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para designar sectores estratégicos donde los pagos se realicen de forma exclusiva mediante medios digitales. De concretarse, esta medida podría transformar radicalmente la forma en que los mexicanos realizan transacciones cotidianas, con las gasolineras y las casetas de peaje perfilándose como los primeros rubros en adoptar esta modalidad.
La propuesta, que aún debe transitar por el proceso legislativo, tiene como objetivo primordial reducir la dependencia del efectivo y fomentar una mayor adopción de la economía digital en el país. Arturo Luna, representante de Fintech México y vicepresidente de Asuntos de Gobierno para Visa México, señaló que, de ser aprobada la ley, la SHCP contaría con un plazo de 15 días para identificar y anunciar los sectores que deberán operar bajo este nuevo esquema. La expectativa de la industria, según Luna, es que "van a arrancar con gasolineras y las casetas de peaje", lo que implicaría un cambio significativo para millones de usuarios.
Es crucial entender que la iniciativa no contempla la prohibición inmediata del efectivo en estos establecimientos. La transición dependerá de la aprobación legislativa y de la posterior determinación de la SHCP sobre qué actividades económicas se considerarán estratégicas. En dichos sectores, la norma sería la aceptación exclusiva de pagos digitales, aunque la propia ley prevé excepciones para casos de problemas de conectividad o contingencias de red, garantizando así la continuidad del servicio.
El concepto de "pago digital" abarca un amplio espectro de herramientas, que van más allá de las tarjetas de crédito o débito. Incluye también transferencias electrónicas y sistemas de pago instantáneo como SPEI, CoDi y DiMo, ofreciendo diversas alternativas para los consumidores y las empresas.
Un Impulso a la Digitalización Gubernamental
La Ley de Economía Digital no solo busca modificar las prácticas de pago de los consumidores, sino que también impone una obligación a los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal. Estos deberán implementar la opción de realizar pagos digitales para todos los trámites y servicios que ofrezcan a la ciudadanía. Esta medida busca eliminar la necesidad de acudir físicamente a las oficinas gubernamentales para realizar pagos, simplificando la burocracia y agilizando los procesos.
Arturo Luna destacó la importancia de este punto, argumentando que el gobierno "predicaría con el ejemplo" al adoptar y promover activamente los pagos digitales en sus propias operaciones. Esto enviaría una señal clara a la sociedad sobre la dirección que el país busca tomar en materia de digitalización financiera.
Expediente Digital y Acceso a Servicios Financieros
Otro pilar fundamental de la iniciativa es la creación del "Expediente Digital Ciudadano". Se propone que este expediente y los acuerdos digitales asociados sean reconocidos como documentación oficial. El objetivo es facilitar que tanto personas físicas como micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) puedan abrir cuentas bancarias y contratar productos financieros de manera remota, sin necesidad de desplazamientos físicos.
"Esa parte es muy importante porque sigue abonando a facilitar y que no tengas que desplazarte físicamente a algún lugar para efectos de poder abrir un producto o servicio financiero", explicó Luna. Esta medida busca democratizar el acceso a servicios financieros, especialmente para aquellos que residen en zonas remotas o tienen limitaciones de movilidad.
La Meta: 50% de Pagos Digitales para 2030
La iniciativa se enmarca dentro de una estrategia gubernamental más amplia para incrementar significativamente el uso de medios de pago electrónicos en México. La meta ambiciosa es que, para el año 2030, el 50% de todas las transacciones financieras en el país se realicen a través de medios digitales.
Para alcanzar este objetivo, la estrategia combina cambios regulatorios con medidas de fomento al acceso y uso de servicios financieros digitales. El Banco de México ya ha impulsado herramientas como las cuentas N2 BIS, diseñadas para simplificar la apertura de cuentas y permitir depósitos mensuales de hasta 15,000 UDIS, además de fortalecer los sistemas de pagos electrónicos y transferencias.
Reacciones de la Industria y Próximos Pasos
El sector financiero y las empresas fintech han recibido la iniciativa con una reacción inicial positiva, aunque muchos participantes se encuentran aún analizando los detalles y el alcance exacto de la propuesta. Neri Tollardo, CEO y cofundador de Banco Plata, subrayó la importancia de la colaboración entre las autoridades (gobierno, Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores - CNBV) y la industria para avanzar en la digitalización de los pagos.
"Necesitamos su ayuda, no podemos hacerlo de manera sola", afirmó Tollardo, enfatizando la necesidad de un esfuerzo conjunto. Sin embargo, la iniciativa aún debe superar el proceso legislativo. Por lo tanto, la posibilidad de pagar en efectivo en gasolineras y casetas no está eliminada de inmediato. El factor determinante será la aprobación de la Ley de Economía Digital por parte del Congreso y, posteriormente, la definición de los sectores estratégicos por parte de la SHCP.
Si la propuesta avanza según lo planeado, las gasolineras y las casetas de peaje podrían convertirse en pioneras de una nueva era de transacciones financieras en México, donde el consumidor deberá recurrir a tarjetas, transferencias u otros medios electrónicos para realizar sus pagos.
En el contexto económico actual, esta medida se alinea con tendencias globales hacia la digitalización financiera, buscando no solo modernizar las transacciones sino también mejorar la transparencia y la eficiencia en la economía. La implementación exitosa dependerá de la infraestructura tecnológica disponible, la educación financiera de la población y la capacidad de adaptación de los sectores involucrados.
Históricamente, la resistencia al cambio en los hábitos de consumo, especialmente en lo referente al uso del efectivo, ha sido un desafío en diversas economías. La estrategia mexicana parece enfocarse en un enfoque gradual, comenzando por sectores con alta recurrencia de transacciones y potencial de adopción digital, para luego expandirse a otras áreas.
Las implicaciones para la seguridad pública y la prevención de delitos financieros también son un factor a considerar. Una menor circulación de efectivo podría, en teoría, reducir oportunidades para actividades ilícitas, aunque también plantea nuevos desafíos en términos de ciberseguridad y protección de datos.
Analistas señalan que el éxito de esta iniciativa dependerá en gran medida de la comunicación efectiva con la ciudadanía y de la disponibilidad de alternativas de pago accesibles y seguras para todos los segmentos de la población, incluyendo aquellos con menor acceso a la tecnología o a servicios bancarios tradicionales.
La meta de alcanzar el 50% de pagos digitales para 2030 es ambiciosa y requerirá un esfuerzo coordinado y sostenido por parte de todos los actores involucrados. La Ley de Economía Digital representa un paso significativo en esa dirección, pero su impacto real se medirá en los próximos años.