La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha presentado una propuesta audaz para el Paquete Económico 2027, marcando un cambio significativo en la política de gasto energético del gobierno federal. La iniciativa, enviada a la Cámara de Diputados, contempla recortes presupuestales considerables para la Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) experimentaría una reducción marginal en sus recursos reales.
Sener, la más afectada por el ajuste
La Sener se perfila como la dependencia más impactada por las medidas de austeridad propuestas por Hacienda. Según el documento, el presupuesto asignado a la Sener sufriría una contracción del 69% en términos reales, pasando de los 267,429 millones de pesos aprobados para el ejercicio fiscal de 2026 a tan solo 85,634 millones de pesos para 2027. Este ajuste contrasta fuertemente con el panorama de 2026, año en que la Sener experimentó un incremento del 86.9% en su gasto programable, posicionándose como una de las áreas con mayor asignación de recursos dentro de la administración pública federal.
Este recorte presupuestal para la Sener podría tener implicaciones significativas en su capacidad operativa y en la ejecución de programas y proyectos estratégicos para el sector energético del país. Históricamente, la Sener ha sido un pilar en la definición y supervisión de la política energética nacional, y una reducción tan drástica en su presupuesto podría reconfigurar su alcance y sus prioridades.
CFE: Menos recursos para sostener su expansión
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tampoco escapa a la política de contención del gasto. El proyecto de presupuesto para 2027 contempla una disminución del 8.5% en sus recursos reales, al pasar de los 554,567 millones de pesos aprobados para 2026 a 523,747 millones de pesos para el año siguiente. Esta reducción se presenta en un momento crucial para la empresa, que enfrenta la necesidad apremiante de expandir y modernizar su infraestructura de generación, transmisión y distribución eléctrica para satisfacer la creciente demanda y las nuevas exigencias de la industria.
A pesar del recorte presupuestal, Hacienda proyecta que la CFE continuará recibiendo transferencias federales por un monto de 90,400 millones de pesos durante 2027. Los Criterios Generales de Política Económica señalan que se estima un superávit financiero para la CFE de 25,049 millones de pesos y un techo de gasto en servicios personales de 94,000 millones de pesos. El objetivo de estas medidas parece ser que la empresa contribuya a contener sus necesidades de financiamiento y alivie la presión sobre las finanzas públicas.
El desafío para la CFE será mantener la calidad y la cobertura de sus servicios, así como impulsar los proyectos de infraestructura necesarios, con un presupuesto ajustado. La empresa eléctrica, un actor fundamental en la soberanía energética de México, deberá optimizar sus recursos y buscar eficiencias operativas para cumplir con sus metas.
Pemex: Mayor producción con menor presupuesto
En el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), el ajuste presupuestal es considerablemente menor en comparación con Sener y CFE. La petrolera estatal vería una reducción del 1.3% en términos reales. Aunque el monto nominal de su presupuesto aumentaría de 517,362 millones de pesos en 2026 a 527,121 millones de pesos en 2027, el análisis en términos reales, que descuenta el efecto de la inflación, revela una disminución en su capacidad de gasto efectiva.
El proyecto presupuestal también establece los supuestos clave para las finanzas de Pemex en 2027. Hacienda estima un precio promedio de 61.8 dólares por barril para la Mezcla Mexicana de Exportación. En cuanto a la producción, el gobierno mantiene el objetivo de alcanzar 1.8 millones de barriles diarios de petróleo, una meta fijada por la administración de Claudia Sheinbaum. Este objetivo implica que Pemex deberá sostener un nivel de producción significativamente superior al registrado en años recientes, todo ello en un contexto de contención del gasto y la necesidad de mejorar las condiciones financieras de la empresa.
La estrategia de Hacienda de apretar el gasto en el sector energético, particularmente en Sener y CFE, sugiere una reorientación de las prioridades fiscales. Si bien la neutralidad editorial exige reportar estos hechos sin sesgos, el análisis contextual permite vislumbrar las posibles implicaciones para la política energética y la autosuficiencia del país. La eficiencia y la viabilidad de estas medidas serán puestas a prueba en los próximos ejercicios fiscales.