Una convocatoria organizada por la agrupación Ciudadanos Unidos por el Rescate de México resultó en un rotundo fracaso este jueves en la capital chihuahuense, cuando menos de cien personas acudieron a manifestarse frente a las oficinas de la Fiscalía General de la República.

El objetivo del acto era protestar contra un eventual juicio político que pudiera enfrentar la gobernadora María Eugenia Campos Galván, mandataria panista que ha mantenido altos niveles de aprobación en la entidad.

La escasa asistencia contrasta con las expectativas de los organizadores, quienes buscaban generar presión mediática en torno al caso. Durante el evento, los manifestantes realizaron declaraciones polémicas al solicitar la intervención del presidente estadounidense Donald Trump en asuntos internos mexicanos.

La propuesta de pedir ayuda extranjera generó controversia entre observadores políticos locales, quienes cuestionaron la pertinencia de involucrar a gobiernos foráneos en procesos judiciales nacionales.

Mientras tanto, la administración de Campos Galván continúa sus labores cotidianas sin pronunciarse sobre la manifestación. Fuentes cercanas al gobierno estatal señalaron que la gobernadora mantiene su agenda de trabajo enfocada en proyectos de desarrollo para Chihuahua.

El bajo nivel de convocatoria podría interpretarse como una señal de respaldo ciudadano hacia la actual administración panista, en un estado donde tradicionalmente existe fuerte presencia de ese partido político.