En un movimiento político que sacude el tablero nacional, los expresidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa reaparecieron juntos en Chihuahua para ofrecer un respaldo incondicional a la gobernadora María Eugenia Campos Galván, en un evento denominado #YoConMaru. La cita, organizada por el Partido Acción Nacional (PAN) en el Centro de Convenciones y Exposiciones de la capital del estado, se convirtió en un foro para defender la gestión de Campos Galván frente a las investigaciones y señalamientos provenientes, principalmente, de la esfera de Morena.

La presencia de dos figuras históricas del panismo, quienes lideraron el país en los primeros 12 años del siglo XXI, envía un mensaje claro de unidad y fortaleza para la oposición. No solo Fox y Calderón se hicieron presentes, sino que la convocatoria reunió a un elenco de peso pesado del PAN, incluyendo a Ricardo Anaya, Kenia López Rabadán, Marko Cortés y Margarita Zavala, demostrando un frente común ante lo que perciben como una embestida política orquestada desde el gobierno federal.

El evento #YoConMaru se gestó en un contexto de alta tensión política, marcado por las investigaciones sobre presuntos vínculos de la gobernadora con el llamado "caso CIA" y las críticas que han surgido desde la bancada de Morena. El PAN, en voz de su dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, aprovechó la ocasión para reivindicar las políticas de seguridad implementadas durante los sexenios de Fox y Calderón, destacando su combate al crimen organizado como un legado de orgullo para el partido.

Romero Herrera no escatimó en elogios hacia los expresidentes, afirmando que sus gobiernos "combatieron al crimen organizado" y que es un "orgullo darle ese reconocimiento". Esta declaración busca contrastar la narrativa oficialista actual con las acciones pasadas del PAN en materia de seguridad, posicionando al partido como un defensor histórico de la legalidad y el orden.

La defensa del legado panista se extendió a la crítica velada, pero contundente, hacia la administración actual. El dirigente panista recordó una frase atribuida a Felipe Calderón: "O combatimos al crimen organizado o el crimen organizado va a empezar a gobernar este país". Esta advertencia resonó con fuerza en el auditorio, sugiriendo que la situación actual del país se acerca peligrosamente a ese escenario, con acusaciones de "cogobierno" entre autoridades y grupos criminales.

Felipe Calderón, por su parte, se erigió como uno de los oradores principales, defendiendo con vehemencia la "guerra contra el narcotráfico" que inició durante su mandato. Calificó los ataques políticos en su contra como "viles y calumniosos", pero reafirmó que, a pesar de sus "errores y limitaciones", la decisión de enfrentar al crimen organizado fue la correcta para servir a México. Su discurso buscó legitimar su política de seguridad y desestimar las críticas que han buscado manchar su imagen.

Calderón Hinojosa planteó una disyuntiva fundamental para cualquier gobierno: proteger a los ciudadanos o abandonarlos ante la delincuencia. "O estás con los ciudadanos o estás con los delincuentes, no hay otra desde el gobierno", sentenció, en una clara alusión a las políticas de seguridad del actual gobierno, a las que ha criticado por supuestamente ser laxas o incluso cómplices.

El expresidente no solo defendió su propia gestión, sino que también se convirtió en un férreo defensor de Maru Campos. Criticó la "persecución política" que, según él, enfrenta la gobernadora de Chihuahua, contrastando su situación con la de "quienes están acusados de complicidad con los criminales más sanguinarios", quienes, aseguró, "son protegidos por el gobierno supremo en México". Esta declaración apunta directamente a las investigaciones federales y a la percepción de un uso político de la justicia.

Vicente Fox, fiel a su estilo directo, también se sumó a la defensa de Campos Galván y a la crítica hacia el gobierno de la Cuarta Transformación. Aunque la fuente original no detalla extensamente su discurso, su presencia y alineación con Calderón y el PAN subrayan la importancia que el partido otorga a la defensa de sus figuras y a la consolidación de un frente opositor unido.

El evento #YoConMaru se presenta, por tanto, no solo como un acto de apoyo a la gobernadora de Chihuahua, sino como una declaración de principios del PAN. Es una reafirmación de su identidad política, un intento por reconectar con su base y un desafío abierto a la narrativa oficialista. La presencia de los expresidentes busca dotar de peso histórico y legitimidad a la causa panista, presentándose como la alternativa capaz de enfrentar los desafíos de seguridad y gobernabilidad que, según ellos, el gobierno actual no ha podido resolver.

La estrategia del PAN parece clara: capitalizar el descontento y la percepción de inseguridad para presentarse como la opción más sólida y experimentada. Al rodear a Maru Campos con figuras de peso y al revocar la memoria de sus propios gobiernos, buscan construir un relato de fortaleza y eficacia que contraste con la "debilidad" o "complicidad" que atribuyen a Morena. La batalla por la narrativa apenas comienza, y eventos como este marcan el inicio de una fase más intensa de confrontación política rumbo a futuras elecciones.

La reaparición de Fox y Calderón, figuras que generaron tanto apoyo como controversia en su momento, es un arma de doble filo. Si bien aportan experiencia y reconocimiento, también arrastran consigo las críticas y los pasivos de sus administraciones. Sin embargo, en el contexto actual de polarización y de una oposición que busca consolidarse, su presencia se interpreta como un activo valioso para el PAN, un símbolo de resistencia y un llamado a la unidad frente a un adversario político que, desde su perspectiva, ha fallado en proteger a los ciudadanos.

El mensaje final de este encuentro es inequívoco: el PAN no cederá ante las presiones y defenderá a sus gobernadores y figuras clave. La alianza con figuras del pasado, como Fox y Calderón, busca fortalecer su posición y proyectar una imagen de unidad y determinación. La gobernadora Campos Galván se ve así arropada por la historia reciente del partido, lista para enfrentar los desafíos venideros con el respaldo de quienes, desde su óptica, sentaron las bases para un México más seguro y próspero.