Por primera vez en 28 años, el campo mexicano ha visto mermar sus exportaciones hacia Estados Unidos. Datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) revelan que en 2025 las ventas agropecuarias de México al vecino del norte cayeron casi 10%, un duro golpe a una relación comercial que parecía inquebrantable desde la entrada en vigor del TLCAN y, posteriormente, del T-MEC.
La cifra de 43,849 millones de dólares en exportaciones en 2025 contrasta con los 48,629 millones del año anterior, marcando el fin de una racha de crecimiento sostenido. Esta desaceleración coincide con un panorama comercial y político cada vez más complejo. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha reavivado las dudas sobre la estabilidad del T-MEC, mientras que factores internos como una severa sequía han afectado la producción de cultivos clave en México.
La debilidad del sector no es un fenómeno pasajero. En los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones agroalimentarias mexicanas a Estados Unidos registraron una caída adicional del 6% en comparación con el mismo periodo de 2025. Esta tendencia preocupante llega justo cuando ambos países se preparan para la segunda ronda de conversaciones sobre la revisión del T-MEC, que se lleva a cabo esta semana en Washington.
El Desplome de Productos Clave
La caída en las exportaciones no es uniforme; afecta a varios de los productos más emblemáticos de la canasta agroalimentaria mexicana. Las verduras frescas, que incluyen tomate, lechuga, cebolla, zanahoria, brócoli y chayote, experimentaron una contracción del 20% en 2025. Aunque hubo una leve recuperación del 5% en los primeros cuatro meses de 2026, esta no ha sido suficiente para compensar la pérdida del año anterior.
La cerveza mexicana, un éxito rotundo en el mercado estadounidense, también ha mostrado signos de agotamiento. Las compras de Estados Unidos disminuyeron 4.2% en 2025 y continuaron con una tendencia similar en el inicio de 2026, con una baja adicional del 4%. La situación es aún más crítica para otras bebidas alcohólicas.
Las importaciones estadounidenses de tequila, mezcal, brandy, vodka y otros licores provenientes de México se desplomaron un severo 31% durante 2025. El panorama se oscureció aún más en los primeros meses de 2026, con una caída que se profundizó hasta el 42%.
Ni siquiera el aguacate mexicano, un producto estrella y habitual en la temporada del Super Bowl, ha escapado a esta tendencia. Tras una reducción del 5.8% en 2025, las compras estadounidenses de aguacate mexicano cayeron un drástico 28% entre enero y abril de 2026. Las berries mexicanas siguieron un camino similar, con un retroceso del 11% en 2025 y una disminución adicional del 15% en el primer cuatrimestre de 2026.
Factores Detrás de la Caída
Esta compleja situación obedece a una confluencia de factores. La disminución en las cosechas, los efectos adversos del cambio climático y la sequía, el incremento en los costos de producción y una creciente incertidumbre comercial han mermado la competitividad del sector agroalimentario mexicano.
La Dependencia de EU y el Contraste con las Exportaciones Estadounidenses
Un reporte de México ¿Cómo vamos? subraya la importancia del sector agroalimentario mexicano para el mercado estadounidense. El 35% de las verduras frescas disponibles en EU provienen de importaciones, y México aporta el 69% de ese suministro. Estados como Arizona, Texas, Michigan y Ohio son los principales compradores. La dependencia es aún mayor en el tomate, donde México provee el 90% del suministro importado por EU.
En frutas frescas, California importó más de 2,000 millones de dólares en berries mexicanas en 2025. La dependencia de las frambuesas importadas de México ha pasado de 17.3% en 1994 a 82.3% en 2024. El aguacate mexicano es igualmente crucial, con el 88.4% del consumo en EU proveniente de importaciones.
En el ámbito de las bebidas alcohólicas, estados como Florida, Kentucky, Nueva York e Indiana muestran una fuerte dependencia de los destilados mexicanos. En Illinois, la cerveza mexicana lidera las importaciones agrícolas.
En contraste, las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a México han mostrado un crecimiento, aunque modesto. En 2025, estas ventas aumentaron 1.4% respecto al año anterior, y entre enero y abril de 2026, el avance fue del 3%. Este crecimiento se concentró en productos como carne de cerdo, lácteos, fruta fresca, frutos secos, huevo y bebidas alcohólicas.
El T-MEC Bajo Presión
La relevancia de esta relación comercial ha convertido a una parte importante del sector agrícola estadounidense en un férreo defensor del T-MEC. La Coalición Agrícola para el T-MEC, un grupo de organizaciones y empresas agroalimentarias de EU, ha calificado el acuerdo como uno de los mayores logros de la administración Trump y un motor económico vital para agricultores y comunidades rurales.
Este grupo confía en que la administración actual logre un entendimiento con México y Canadá para renovar el acuerdo con mejoras específicas, buscando beneficiar a las tres naciones. La defensa del tratado tiene un fuerte componente económico, considerando que las ventas agroalimentarias de Estados Unidos a México rondan los 30,000 millones de dólares anuales.
La actual revisión del T-MEC se presenta como un momento crítico. La debilidad de las exportaciones mexicanas y la incertidumbre política en ambos lados de la frontera plantean serios desafíos para el futuro del comercio agroalimentario, un pilar fundamental de la relación bilateral.