La Copa del Mundo 2026, lejos de ser solo un evento deportivo, ha demostrado tener un impacto tangible en la economía mexicana, al menos temporalmente. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que la actividad económica experimentó un repunte significativo en abril, impulsada en gran medida por la construcción ligada a las obras de infraestructura para el torneo.
Este impulso, sin embargo, parece ser efímero. Las proyecciones para el mes de mayo sugieren un estancamiento, lo que pone de manifiesto la fragilidad de la recuperación y la dependencia de factores externos para el crecimiento.
El Mundial como Motor Temporal
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del INEGI, que ofrece una estimación temprana del desempeño económico, fue revisado al alza para abril. Lo que inicialmente se proyectaba como un modesto avance de 0.3% mensual, terminó consolidándose en un sólido 1.0%. A tasa anual, la estimación pasó de 0.3% a 1.4%, cifras que superaron las expectativas y ofrecieron un respiro a la economía nacional.
Dentro de este panorama, las actividades secundarias, que incluyen la industria y la construcción, mostraron un crecimiento mensual de 2.1%. La construcción, en particular, registró un impresionante avance del 7.6% mensual. Analistas de Banco Base señalan que este salto se debe directamente a las obras de infraestructura necesarias para albergar los partidos del Mundial de Futbol 2026.
Este dato es crucial, ya que llega después de un primer trimestre complicado, donde la economía mexicana experimentó una contracción. El repunte de abril abre la puerta a una posible recuperación técnica en el segundo trimestre del año. Banco Base estima que, incluso si la actividad se estancara en junio, el segundo trimestre podría cerrar con un avance trimestral cercano al 1.3%, revirtiendo parcialmente la caída del 0.6% registrada entre enero y marzo.
Señales de Desaceleración en Mayo
Sin embargo, la euforia por el impulso del Mundial se ve empañada por las previsiones para mayo. El IOAE anticipa un crecimiento mensual de apenas 0% para la actividad económica general. Las actividades secundarias, que tanto contribuyeron en abril, se perfilan a caer 0.2% en mayo, mientras que las terciarias (servicios y comercio) no mostrarían variación.
Esta desaceleración sugiere que el repunte de abril fue más un impulso puntual, asociado a la finalización de obras para el Mundial, que una señal de una aceleración económica generalizada. La dependencia de la construcción para el crecimiento es una advertencia sobre la falta de dinamismo en otros sectores.
El Consumo Privado Pierde Fuerza
La debilidad no se limita a la producción. El Indicador Oportuno del Consumo Privado también muestra signos de agotamiento. Si bien en abril el consumo creció 0.4% mensual, para mayo se anticipa que no habrá variación. Aunque en términos anuales el consumo privado mantiene avances saludables (2.2% en abril y 2.6% en mayo), la pérdida de dinamismo mensual es una señal de alerta sobre la demanda interna.
Los hogares, que han sido un pilar de la economía mexicana en tiempos de debilidad industrial, parecen estar moderando su gasto. Esto podría deberse a diversos factores, como la incertidumbre económica, la inflación o la falta de crecimiento salarial sostenido.
El Papel de los Servicios
Las actividades terciarias, que usualmente actúan como soporte de la economía, también reflejan una menor dinámica. En abril, crecieron 0.5% mensual, una desaceleración respecto a marzo. Para mayo, se espera que permanezcan sin cambios. Este sector, que incluye el comercio, el turismo y otros servicios, es vital para la generación de empleo y el bienestar social.
La desaceleración en los servicios, aunada a la debilidad industrial y la menor inversión, dibuja un panorama económico complejo. La recuperación del Mundial, aunque bienvenida, no es suficiente para compensar las deficiencias estructurales.
Próximos Pasos y Análisis Detallado
La publicación de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras será clave para entender a fondo el origen del repunte de abril. Permitirá identificar si el impulso provino de obras públicas, privadas o una combinación de ambas, y qué tipo de proyectos fueron los más dinámicos.
Además, es importante recordar que el IOAE es un indicador oportuno y suele ser revisado significativamente al publicarse las cifras definitivas del Indicador Global de Actividad Económica (IGAE). Por lo tanto, las cifras de mayo podrían ajustarse en los próximos meses.
La economía mexicana se encuentra en una encrucijada. El Mundial ha ofrecido un impulso temporal, pero la sostenibilidad del crecimiento dependerá de la capacidad del país para diversificar sus motores económicos, fortalecer la demanda interna y abordar los desafíos estructurales que limitan su potencial.
El gobierno y los sectores productivos deberán trabajar en conjunto para asegurar que el impulso del Mundial se traduzca en beneficios duraderos y no solo en un espejismo económico. La atención ahora se centra en las cifras de mayo y en las políticas que se implementen para evitar un estancamiento prolongado.