Yesenia Méndez Rodríguez, quien fungiera como secretaria particular del extinto alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ha denunciado públicamente haber sido despedida del Ayuntamiento de Uruapan, Michoacán. La exfuncionaria sostiene que su cese es una represalia directa por haber ampliado su declaración ante la Fiscalía y haber solicitado la investigación de los presuntos vínculos, tanto laborales como personales, entre Samuel García Rivero, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo y actualmente vinculado a proceso por el asesinato de Manzo, y la actual alcaldesa, Grecia Quiroz García.

En un mensaje difundido en redes sociales, Méndez Rodríguez declaró: “Mi despido no borrará mi derecho a decir la verdad”. Afirmó que la Secretaría de Administración del Ayuntamiento le notificó verbalmente su separación del cargo, lo cual considera una vulneración a sus derechos laborales, dado que ingresó a la administración municipal en 2017 y cuenta con plaza de base desde 2021.

“No puedo dejar de señalar que este despido ocurre después de que decidí ejercer mi derecho a decir lo que sé y a ampliar mi declaración ante la Fiscalía, en relación con mi vínculo laboral con el C. Samuel García Rivero, y solicitar que se esclarezcan las circunstancias de su relación, tanto laboral como personal, con la actual Presidenta Municipal, Grecia Quiroz García”, señaló la exsecretaria particular.

Es importante destacar que Méndez Rodríguez aclaró que sus señalamientos ante la autoridad no constituyen una acusación definitiva, sino una solicitud para que los hechos sean investigados y esclarecidos conforme a derecho, buscando la verdad detrás de las complejas relaciones en el ámbito político local.

Cuestionamientos sobre García Rivero y su Salario

En su publicación, la exfuncionaria pidió que se investigue por qué, después de que Grecia Quiroz asumió la Presidencia Municipal de Uruapan, Samuel García Rivero volvió a ocupar un cargo dentro del Ayuntamiento como director de Protocolo. Méndez Rodríguez cuestionó las condiciones laborales que, según afirmó, recibió García Rivero, entre ellas un salario de 70 mil pesos mensuales, cantidad que, dijo, consta en recibos de nómina y lo colocó entre los funcionarios municipales con mayor remuneración.

“Todo esto puede y debe ser esclarecido con documentos y por las autoridades correspondientes, no mediante discursos ni descalificaciones”, aseveró, invitando a la transparencia y al escrutinio de los datos oficiales.

Méndez Rodríguez también cuestionó públicamente a la administración de Grecia Quiroz sobre las causas de su despido y si este tiene un trasfondo político. “¿Ya no se tolera la crítica? ¿Ya no se toleran los señalamientos cuando están dirigidos a quienes ejercen el poder?”, planteó, evidenciando una posible atmósfera de censura o intimidación.

El Legado de Carlos Manzo y la Búsqueda de Justicia

La exfuncionaria vinculó su caso con el legado político del fallecido alcalde Carlos Manzo, cuestionando si la actual administración está reproduciendo prácticas contra las que, afirmó, se había luchado. “¿Dónde está el legado de Carlos Manzo que tanto se pronuncia?”, preguntó en su publicación, evocando los ideales y promesas del difunto edil.

Méndez Rodríguez sostuvo que la investigación relacionada con el asesinato de Manzo debe resolverse mediante pruebas y no a través de confrontaciones públicas. La exfuncionaria también rechazó que sus señalamientos impliquen una condena contra alguna persona y pidió que sean las autoridades las que deslinden responsabilidades.

“No estoy condenando a nadie. Estoy exigiendo que la autoridad determine la verdad”, escribió, reafirmando su compromiso con un proceso legal justo y basado en evidencia.

La exsecretaria particular de Carlos Manzo afirmó que dentro de la administración municipal existen personas que conocen las circunstancias que hoy se discuten, pero que algunas guardan silencio por miedo o conveniencia. “Yo decidí no callar”, indicó, posicionándose como una voz de valentía frente a la presión.

Méndez Rodríguez aseguró que su despido no le impedirá continuar con sus señalamientos ni comparecer ante las autoridades para que los hechos sean esclarecidos. “Porque perder un puesto de trabajo puede ser una represalia. Perder el derecho a decir la verdad sería permitir que el miedo nos gobierne... Yo seguiré dando la cara... Nos veremos en los tribunales… y en la Fiscalía”, afirmó con determinación.

Cabe recordar que Yesenia Méndez Rodríguez ingresó al gabinete de Carlos Manzo en septiembre de 2024 como su secretaria particular y continuó en ese puesto durante la administración encabezada posteriormente por Grecia Quiroz, quien asumió la Presidencia Municipal tras el trágico suceso. Su permanencia en el cargo, a pesar del cambio de administración, subraya su cercanía con el círculo del exalcalde y la información que podría poseer.

El caso pone de manifiesto las tensiones y posibles irregularidades dentro de la administración municipal de Uruapan, así como los desafíos que enfrentan quienes buscan denunciar presuntos actos ilícitos o relaciones cuestionables en el ámbito político, especialmente cuando estas involucran a figuras de poder y casos de alto perfil como el asesinato de un alcalde.

La Fiscalía de Michoacán tiene ahora la tarea de investigar a fondo las declaraciones de Méndez Rodríguez, sopesando la evidencia y los testimonios para determinar la veracidad de sus afirmaciones y, en su caso, proceder legalmente contra los implicados, garantizando un proceso transparente y apegado a derecho.

La situación en Uruapan sigue siendo delicada, con la sombra del asesinato de Carlos Manzo aún presente y las acusaciones de represalias y encubrimiento que ahora salen a la luz, poniendo a prueba la fortaleza de las instituciones y la voluntad de justicia en la región.