El panorama económico global, marcado por una creciente tendencia hacia la desglobalización, está reconfigurando las necesidades de capital a nivel mundial. En este contexto, el crédito privado emerge como una solución fundamental para impulsar el desarrollo de infraestructura productiva y satisfacer la demanda de financiamiento a largo plazo. Marc Pinto, director global de Crédito Privado de Moody's Ratings, destaca que México representa una oportunidad significativa para este sector, anticipando un crecimiento sostenido en los próximos años.
Un Mercado en Expansión
Pinto, quien se encuentra en México para la conferencia anual Moody's Inside LatAm México 2026, señala que el mercado mexicano de crédito privado, aunque aún en una etapa temprana, muestra un potencial considerable. Se posiciona como el segundo mercado más importante en Latinoamérica, solo por detrás de Brasil. Datos de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap) revelan que el crédito privado alcanzó los 969 millones de dólares en la primera mitad de 2026, una cifra que se espera continúe en ascenso.
El directivo explica que el crédito privado ofrece una flexibilidad y adaptabilidad que los canales de financiamiento tradicionales, como el crédito bancario a corto plazo o los mercados públicos de renta fija, no pueden igualar. Mientras los bancos operan bajo estrictas regulaciones y los mercados públicos se limitan a plazos definidos, el crédito privado puede estructurar financiamientos a medida, extendiéndose hasta por 10 o 12 años, e incluso plazos intermedios como siete años y medio. Esta capacidad para ofrecer soluciones personalizadas lo convierte en una herramienta vital para el crecimiento económico, especialmente en un entorno donde las economías avanzan a ritmos moderados.
Factores Detonantes del Crecimiento
El creciente interés y aceptación del crédito privado se atribuye a su capacidad para atender una gama más amplia de perfiles de riesgo. Inicialmente asociado con financiamientos de menor grado de inversión, hoy en día abarca tanto operaciones de este tipo como aquellas con grado de inversión. Esta versatilidad ha ampliado su atractivo para diversos actores del mercado.
Un aspecto crucial para el desarrollo futuro es la participación de inversionistas institucionales como las Afores y otros fondos de pensiones. Estos organismos, con pasivos de largo plazo, buscan activos diversificados y de largo plazo que coincidan con sus compromisos. El crédito privado se presenta como una opción idónea para cumplir con estos objetivos, ofreciendo rendimientos atractivos y alineación temporal. Si bien el interés ya se manifiesta, la familiaridad y la concreción de las primeras operaciones serán clave para desbloquear una mayor inversión por parte de las Afores, quienes ya han mostrado interés en activos internacionales.
Demanda y Calidad del Financiamiento en México
En cuanto a la demanda de financiamiento, Pinto identifica al sector inmobiliario (real estate) como el principal receptor, seguido por servicios financieros. También se observan operaciones en retail, manufactura y energía. Un dato relevante es la calidad del crédito privado en México, que, según Pinto, es superior a la de Brasil, el mercado líder de la región. En México, predominan los préstamos senior garantizados, préstamos directos y financiamiento mezzanine de alta calidad, mientras que en Brasil es más común el financiamiento distressed y operaciones de menor grado de inversión.
Cautela y Oportunidad
Pinto percibe a los inversionistas mexicanos como cautelosos y reflexivos, una característica que se alinea bien con la naturaleza del crédito privado de grado de inversión. A diferencia de Estados Unidos, donde la innovación y la especulación pueden llevar a un mayor apetito por el riesgo, el mercado mexicano tiende a priorizar estrategias de inversión más conservadoras. Esta mentalidad, lejos de ser una limitación, se convierte en una fortaleza que asegura la calidad y sostenibilidad del crecimiento del crédito privado en el país.
La desglobalización, si bien presenta desafíos, también genera oportunidades. La necesidad de reconfigurar cadenas de suministro y desarrollar nueva infraestructura productiva a nivel local o regional impulsará la demanda de capital. El crédito privado está posicionado para llenar este vacío, ofreciendo las soluciones financieras flexibles y a largo plazo que las empresas y los proyectos de infraestructura requerirán para prosperar en este nuevo orden económico global. La colaboración entre los grandes fondos de crédito privado internacionales y las instituciones financieras locales, junto con la creciente familiaridad de las Afores con esta clase de activos, augura un futuro prometedor para el financiamiento privado en México.