La reciente edición de la Mexico Investment Week, celebrada en Nueva York, ha puesto de manifiesto el creciente interés de los inversionistas internacionales por el potencial económico de México. Durante este evento clave, se congregaron más de quinientos representantes de fondos de infraestructura, gestoras de crédito y entidades financieras de renombre mundial, quienes dialogaron con la delegación mexicana sobre oportunidades de inversión por un valor estimado en decenas de miles de millones de dólares.

La jornada, organizada por la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) bajo la dirección de María Ariza García Migoya y con la coordinación operativa de Santiago Salinas, se ha consolidado como un espacio fundamental para la promoción de la inversión en el país. Este año, la Secretaría de Relaciones Exteriores coorganizó el evento, sumando esfuerzos para presentar una oferta atractiva a los mercados financieros globales.

La delegación mexicana estuvo encabezada por el canciller Roberto Velasco Álvarez, quien destacó la prioridad que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha otorgado a la diplomacia económica. Velasco enfatizó que la red de embajadas y consulados mexicanos se está transformando en una plataforma robusta para la promoción del comercio y la inversión, buscando capitalizar la estabilidad macroeconómica y el acceso preferencial a mercados internacionales que ofrece México.

En el encuentro participaron gigantes financieros como Macquarie, Copenhagen Infrastructure Partners, Global Infrastructure Partners, BlackRock, Apollo, Allianz Global Investors, la Corporación Financiera Internacional, Goldman Sachs, Vanguard y Merrill Lynch. También estuvieron presentes representantes de las Afores XXI Banorte, Sura e Invercap, así como el ecosistema de capital privado que administra el ahorro de millones de mexicanos.

La agenda de la semana fue diversa, abarcando un día dedicado al capital privado con la Asociación Mexicana de Capital Privado (AMEXCAP), un día plenario en Rockefeller Plaza, y jornadas enfocadas en infraestructura, banca y estados, además de eventos específicos para emisores mexicanos como el BIVA Day y el Fibra Day.

Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, subrayó que el Plan México avanza en la dirección correcta y que la ejecución acelerada es crucial para capitalizar las oportunidades actuales. Su mensaje resonó en una sala llena de fondos de inversión, quienes buscan certeza y resultados tangibles.

El embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, jugó un papel protagónico, sosteniendo conversaciones clave con gestoras como Apollo Global Management, que identificó a México como un mercado prioritario. Lazzeri abordó la integración de Norteamérica a través del nearshoring, destacando la importancia de la energía, la infraestructura y la electricidad, y dejó abierta la posibilidad de inversiones significativas en proyectos mexicanos.

Lazzeri también defendió la revisión del T-MEC en diversos medios de comunicación, argumentando que la relación bilateral trasciende el intercambio de mercancías para convertirse en una coproducción, un mensaje clave para fortalecer la confianza de los inversionistas.

Un dato revelador provino de AMEXCAP: los fondos de capital privado invirtieron 6 mil 35 millones de dólares en México durante el primer semestre de 2026, superando la cifra de todo el año 2025. De esta suma, una mínima parte se destinó a infraestructura y energía, lo que sugiere un potencial de crecimiento en estos sectores.

Se discutieron abiertamente temas como la reforma judicial, la certeza física y fiscal para inversiones a largo plazo, el crédito privado y las Fibras. Los paneles permitieron que las dudas de los inversionistas se expusieran junto con los datos que las sustentan o disipan, fomentando un diálogo constructivo.

El significado de la Mexico Investment Week se enmarca en el plan de infraestructura de la Presidenta Sheinbaum, que contempla 5.6 billones de pesos hasta 2030. Este plan ha generado una competencia entre las principales gestoras globales por participar en proyectos de activos físicos escasos y de larga vida, como puertos, redes, plantas y ferrocarriles.

La conclusión principal del evento es que, si bien el interés de los inversionistas es palpable y está documentado, el desafío reside en convertir este interés en flujos de capital nuevos hacia empresas, infraestructura y proyectos productivos. La arquitectura del mercado financiero actual favorece los activos estructurados y de larga duración, un nicho donde México tiene mucho que ofrecer.

La inversión extranjera directa captada en el primer semestre de 2026, que ascendió a 34 mil 968 millones de dólares, es la cifra más alta registrada para un periodo similar. Sin embargo, es crucial notar que el 88.5% de este monto provino de la reinversión de utilidades por parte de empresas ya establecidas en el país. Esto subraya la importancia de atraer capital nuevo, aquel que aún observa desde fuera, para asegurar la expansión y sostenibilidad del ciclo de inversión.

La Mexico Investment Week sirvió como plataforma para tender puentes entre el capital que busca oportunidades y los proyectos que México ofrece. La organización del evento, que incluyó jornadas específicas para capital privado, infraestructura y banca, facilitó un diálogo profundo y enfocado, permitiendo a los inversionistas evaluar de cerca el potencial de crecimiento y la estabilidad del entorno de negocios mexicano.

En retrospectiva, el evento reafirma la tesis de que México se posiciona como un destino atractivo para la inversión en activos físicos. La combinación de un mercado interno robusto, acceso preferencial a mercados internacionales, estabilidad macroeconómica y una base industrial sofisticada, son factores que continúan atrayendo la atención de los fondos de inversión globales, quienes buscan activos tangibles y de largo plazo en un mundo cada vez más volátil.