La relación entre México y Corea del Sur trasciende las fronteras deportivas, especialmente con el próximo encuentro en el Mundial de Futbol. Más allá de la cancha, la nación asiática ha consolidado una presencia económica significativa en territorio mexicano, distribuyendo sus inversiones en diversos estados, tanto del norte como del centro del país. Este flujo de capital se concentra principalmente en sectores clave, siendo el de partes y accesorios de máquinas uno de los más destacados.

El intercambio comercial entre ambas naciones alcanzó la considerable cifra de 29,166 millones de dólares durante el año 2024. Sin embargo, esta relación económica se caracteriza por un notable desequilibrio. México registró un déficit de 16,836 millones de dólares frente a Corea del Sur, según datos proporcionados por el Banco de México (Banxico). Este panorama subraya la necesidad de diversificar las exportaciones mexicanas y fortalecer la balanza comercial.

En cuanto a las exportaciones mexicanas hacia Corea del Sur, los datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señalan que los motores de pistón, motores rotativos y motores alternativos fueron los productos principales, sumando un total de 686 millones de dólares en 2024. Las entidades federativas que más contribuyeron a estas exportaciones fueron la Ciudad de México (CDMX), con 1,293 millones de dólares; Sonora, con 385,000 dólares; y Nuevo León, con 157,000 dólares. Esta distribución geográfica evidencia concentraciones específicas de actividad exportadora.

Por otro lado, las importaciones de México provenientes de Corea del Sur se enfocaron de manera contundente en partes y accesorios de máquinas, alcanzando un monto total de 2,528 millones de dólares en el mismo año. Los principales destinos de estas importaciones dentro de México fueron Chihuahua, liderando con 5,555 millones de dólares; seguido por Nuevo León, con 4,916 millones de dólares; y Baja California, con 2,348 millones de dólares. Esta concentración en estados fronterizos y del norte sugiere una integración en cadenas de valor de manufactura y ensamblaje.

La Inversión Extranjera Directa (IED) procedente de Corea del Sur a México sumó un total de 1,308 millones de dólares en 2024. De esta cifra, Nuevo León se posicionó como el principal receptor, atrayendo 567 millones de dólares. La Ciudad de México también recibió una cantidad significativa, con 276 millones de dólares, mientras que Baja California captó 102 millones de dólares. Estas cifras reflejan la preferencia de los inversionistas coreanos por ciertas regiones del país, probablemente debido a su infraestructura, mano de obra calificada y proximidad a mercados clave.

Al analizar las nuevas inversiones realizadas en 2024, la cifra desciende considerablemente a solo 3.67 millones de dólares. Las entidades que más se beneficiaron de estas nuevas inversiones fueron Chihuahua y Nuevo León, seguidas por Baja California, Jalisco y Tamaulipas. Aunque el monto total de nuevas inversiones es relativamente bajo, la diversificación geográfica indica un interés en expandir la presencia en diferentes polos de desarrollo industrial.

Las cifras oficiales del gobierno federal también incluyen las remesas, aunque en este caso, el flujo es considerablemente menor. En 2025, México recibió 112,000 dólares desde Corea del Sur, mientras que el flujo en sentido inverso, de México a Corea del Sur, ascendió a 9.03 millones de dólares. Esta diferencia, aunque no comparable con la IED, muestra un intercambio financiero en ambas direcciones.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía (SE), la IED acumulada desde Corea del Sur a México, entre 1999 y 2025, asciende a 12,361 millones de dólares. Este dato histórico subraya la importancia de Corea del Sur como socio económico a largo plazo para México, consolidando su posición en sectores estratégicos.

El año pasado, México y Corea del Sur formalizaron acuerdos para fortalecer su asociación estratégica. Esta colaboración busca profundizar la cooperación en áreas de vanguardia como la innovación, la tecnología, el desarrollo sostenible y el fortalecimiento institucional. Ambos países se han comprometido a ampliar los mecanismos de colaboración para impulsar proyectos conjuntos, facilitar el intercambio de conocimientos y desarrollar soluciones conjuntas para desafíos comunes.

Este acercamiento bilateral forma parte de una estrategia integral para profundizar los vínculos económicos y tecnológicos entre ambas naciones. En los últimos años, la relación comercial, de inversión y de cooperación tecnológica ha experimentado un crecimiento sostenido, posicionando a Corea del Sur como uno de los socios más importantes de México en el continente asiático.

La creciente presencia de empresas surcoreanas en México se ha consolidado en sectores de alta especialización como la manufactura avanzada, la electrónica, la industria automotriz y las tecnologías de la información. Esta diversificación sectorial demuestra la capacidad de México para atraer inversiones de alto valor agregado y su integración en cadenas de suministro globales.

Ambos países comparten la convicción de que una colaboración más estrecha y estratégica puede ser un motor fundamental para el desarrollo económico, la promoción de la innovación y el aumento de la competitividad. Además, esta alianza busca fortalecer la posición de ambas naciones en las complejas y dinámicas cadenas globales de valor, adaptándose a las nuevas realidades económicas y tecnológicas.

Finalmente, el próximo 18 de junio, la ciudad de Guadalajara será testigo no solo de un encuentro deportivo entre las selecciones de México y Corea del Sur, sino también de la culminación de una relación bilateral que va más allá de los resultados en la cancha. Los datos económicos presentados reflejan una asociación sólida y en constante evolución, con un potencial significativo para el futuro.

La inversión surcoreana en México, concentrada en entidades como Nuevo León, la CDMX y Baja California, demuestra la confianza en el potencial económico del país. Sectores como el automotriz y de manufactura avanzada se benefician directamente de este capital, generando empleo y fomentando el desarrollo tecnológico. La continua cooperación bilateral promete fortalecer aún más estos lazos en los años venideros.