La noche de este jueves 29 de octubre, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México se vio envuelto en un escenario de caos y desesperación. Una suspensión parcial del servicio en la Línea 12, motivada por una revisión del sistema eléctrico, dejó a cientos de usuarios atrapados en vagones detenidos entre estaciones por más de una hora, enfrentando condiciones de asfixia y falta de aire.
Denuncias en Redes Sociales: Un Grito de Auxilio
A través de plataformas digitales, pasajeros compartieron su angustia. Las denuncias apuntaban a una grave falta de ventilación, aglomeraciones insoportables y una alarmante ausencia de información y apoyo por parte del personal del Metro. Una usuaria, visiblemente alterada, hizo un llamado desesperado a las autoridades, incluyendo al director del Metro, Adrián Rubalcava, y a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, alertando sobre la presencia de bebés que se estaban sofocando.
“¿Y los que quedamos atrapados entre estaciones? ¡Resuelvan, carajo! ¡Aquí hay bebés sofocándose!”, exclamó la usuaria en una publicación que rápidamente se viralizó, evidenciando la gravedad de la situación y la impotencia de los afectados.
Otros pasajeros reportaron estar detenidos en estaciones clave como Culhuacán, Atlalilco y San Andrés Tomatlán. El malestar se intensificaba con el paso de los minutos, y la falta de aire comenzaba a generar malestares físicos entre los viajeros.
“Hay gente atrapada en trenes con poca ventilación entre estaciones, actúen por favor”, suplicaba otro usuario, sumándose a la ola de reclamos que inundaban las redes sociales. La exigencia era clara: permitir el desalojo de los trenes y buscar alternativas para continuar sus trayectos.
La Causa Oficial: Revisión Eléctrica
Según el comunicado oficial del STC Metro, la interrupción del servicio se debió a una necesaria revisión del sistema eléctrico. Esta medida, aunque justificada por la seguridad, provocó una alteración significativa en la operación habitual de la Línea 12, una de las arterias de transporte más importantes de la capital.
El Metro informó la implementación de un servicio provisional en dos tramos: de Tláhuac a San Andrés Tomatlán, y de Mixcoac a Ermita. Sin embargo, esta solución parcial no mitigó la crisis para quienes quedaron varados en las secciones afectadas.
Las estaciones donde el servicio de trenes fue suspendido temporalmente fueron Culhuacán, Atlalilco y Mexicaltzingo. El organismo aseguró que personal técnico trabajaba arduamente para restablecer el servicio en su totalidad, instando a los usuarios a seguir las indicaciones del personal y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
La Desesperación por Llegar a Casa
La frustración de los pasajeros se manifestó en comentarios directos a las publicaciones del Metro CDMX. Muchos reclamaron la falta de alternativas de transporte público para poder llegar a sus destinos. La ausencia de autobuses o servicios de apoyo generó aún más incertidumbre y enojo.
“Mínimo deberían dar servicio provisional de Trolebús sobre la avenida Tláhuac”, sugirió un usuario, buscando soluciones prácticas ante la emergencia. Otro relató la larga espera de media hora por el servicio de RTP afuera de la estación Mexicaltzingo, sumado a la necesidad de caminar varias cuadras para alcanzar la parada.
Finalmente, tras una hora de encierro en condiciones precarias, los pasajeros fueron desalojados. Sin embargo, la experiencia dejó una marca imborrable: “Una hora después nos desalojaron, en el túnel, sin señal, sin aire”, denunció uno de los afectados, subrayando la negligencia y la falta de preparación ante una contingencia de esta magnitud.
Un Patrón de Fallas y Negligencia
Este incidente en la Línea 12 no es un hecho aislado. Históricamente, la llamada "Línea Dorada" ha estado marcada por problemas estructurales, accidentes y deficiencias en su mantenimiento. La tragedia de 2021, donde un tramo colapsó cobrando vidas, sigue latente en la memoria colectiva de los capitalinos.
La actual administración, encabezada por Clara Brugada, enfrenta el desafío de garantizar la seguridad y eficiencia del transporte público, un rubro que ha sido criticado por falta de inversión y atención. Las constantes fallas y la respuesta tardía ante emergencias como la de este jueves ponen en entredicho la capacidad del STC Metro para ofrecer un servicio confiable.
Analistas señalan que la falta de mantenimiento preventivo y la politización de las decisiones en el STC Metro son factores clave que perpetúan estas crisis. La seguridad de los usuarios parece quedar en segundo plano ante la urgencia de mantener operando una infraestructura que, en muchos casos, requiere reparaciones profundas y una inversión significativa.
La situación exige una respuesta contundente por parte de las autoridades. No basta con comunicar revisiones o planes de contingencia; es imperativo demostrar con hechos que la seguridad y el bienestar de los miles de usuarios del Metro son la máxima prioridad. La Línea 12, en particular, necesita una atención especial y transparente para recuperar la confianza de la ciudadanía y evitar que tragedias como la de este jueves se repitan.