La firma de origen mexicano Bitso ha dado un salto significativo en el procesamiento de remesas, informando que durante los primeros ocho meses de 2026, su infraestructura manejó el 14.7% del volumen total de dinero enviado desde Estados Unidos a México. Este logro subraya el crecimiento de su unidad de negocio "Bitso Business" y la posiciona como una plataforma cada vez más relevante para las transacciones transfronterizas.

En el periodo de enero a agosto de 2026, México recibió un total de 41 mil 802 millones de dólares en remesas, lo que representó un modesto incremento del 2.2% respecto al mismo lapso de 2025, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico). De esta cifra, una abrumadora mayoría, 41 mil 447 millones de dólares (99.1%), llegó a través de transferencias electrónicas.

El volumen manejado por Bitso marca una notable alza en su participación. Cabe recordar que en 2024, la compañía estimaba que su participación en este corredor de remesas rondaba el 10%, utilizando tanto Bitso Business como la tecnología que provee a otras compañías para pagos internacionales.

"Que cerca del 15% de las remesas entre Estados Unidos y México ya pase por nuestra infraestructura, demuestra que los activos digitales están dejando de ser una tecnología de nicho para convertirse en parte de la infraestructura financiera que mueve dinero en América Latina", declaró Felipe Vallejo, director general de Bitso México. La estrategia de Bitso se diferencia de las plataformas que interactúan directamente con el consumidor final; en su lugar, opera como un proveedor de infraestructura para empresas del sector y otras instituciones financieras. Su modelo se basa en el uso de activos digitales y stablecoins para facilitar la transferencia de valor entre países, para luego ser liquidado en la moneda local correspondiente.

Aunque para el receptor final de una remesa la tecnología subyacente pueda ser invisible, el impacto es tangible: el dinero llega de manera más eficiente, rápida y segura. Este avance de Bitso Business se produce en paralelo a la expansión de sus servicios, que van más allá de las operaciones puramente con criptomonedas. La empresa también ha incursionado en servicios de inversión en criptoactivos y acciones, además de ofrecer infraestructura para pagos transfronterizos y operaciones locales a través de sistemas como el SPEI.

Contexto de Volatilidad en las Remesas

El panorama de las remesas no está exento de fluctuaciones. Un análisis reciente de BBVA México señaló que en agosto de 2026, el país recibió 5,452 millones de dólares por concepto de remesas familiares, lo que significó una contracción del 3.6% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta caída rompió una racha de seis meses consecutivos de incrementos registrados entre febrero y julio.

Sin embargo, BBVA México matizó que esta variación se mantuvo dentro de los intervalos de confianza esperados para agosto. La apreciación del peso mexicano durante ese mes, que cotizó en un promedio de 17.16 unidades por dólar estadounidense, fue un factor que contribuyó a esta disminución en el flujo de remesas medido en dólares.

Desde una perspectiva estructural, el flujo de remesas a México se explica fundamentalmente por el volumen de migrantes mexicanos en Estados Unidos y su situación laboral. No obstante, en el corto plazo, las remesas han mostrado una notable volatilidad. Factores externos, como la política migratoria de la administración del presidente estadounidense Donald Trump y las fluctuaciones en el tipo de cambio del peso frente al dólar, influenciadas por diversos conflictos internacionales, han jugado un papel crucial en estas variaciones.

La consolidación de Bitso en el procesamiento de remesas, alcanzando casi el 15% del total, es un indicador del creciente papel de los activos digitales y las stablecoins como herramientas financieras para el movimiento de capital en América Latina. Este fenómeno, aunque pueda parecer técnico para el usuario final, se traduce en beneficios concretos de eficiencia y seguridad en la recepción de fondos.

La estrategia de Bitso de posicionarse como un proveedor de infraestructura tecnológica, en lugar de una plataforma de remesas directa al consumidor, le permite escalar su operación y atender a un mercado más amplio a través de alianzas con otras empresas financieras. Esto demuestra una visión a largo plazo que busca integrar los activos digitales en la arquitectura financiera tradicional.

El reporte de Banxico sobre el flujo de remesas, aunque muestra un crecimiento interanual general, también revela la sensibilidad de estos flujos a factores macroeconómicos y políticos. La fortaleza del peso mexicano, por ejemplo, puede atenuar el valor en dólares de las remesas enviadas, un efecto que las familias receptoras perciben directamente.

La diversificación de servicios de Bitso, incluyendo inversiones y pagos locales, sugiere una ambición por convertirse en un ecosistema financiero más completo, aprovechando la infraestructura y la base de usuarios que ha construido en torno a los activos digitales.

En retrospectiva, la evolución de Bitso desde sus inicios hasta convertirse en un actor relevante en el mercado de remesas refleja la maduración del sector de las criptomonedas y su potencial para ofrecer soluciones prácticas a problemas financieros cotidianos, como el envío de dinero a familiares en el extranjero.

El análisis de BBVA México sobre la volatilidad de las remesas subraya la importancia de monitorear tanto los factores estructurales como los coyunturales que afectan este vital flujo de divisas para la economía mexicana. La interacción entre la política migratoria de Estados Unidos, las condiciones económicas en ambos países y las fluctuaciones cambiarias crea un entorno dinámico que requiere análisis constante.

La capacidad de Bitso para adaptarse y crecer en este entorno, utilizando la tecnología de activos digitales como base, la posiciona favorablemente para seguir capturando una porción significativa del mercado de remesas en los próximos años, consolidando su rol como un puente financiero digital entre México y Estados Unidos.