El gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha lanzado una ofensiva para desmantelar las barreras que, hasta ahora, han permitido la entrada de mercancías subvaluadas al país. La propuesta, presentada como parte del Paquete Económico 2027, busca otorgar a la autoridad aduanera un margen de maniobra significativamente mayor para intervenir y embargar precautoriamente bienes importados cuyo valor declarado sea inferior al real.
Fin del Umbral del 50%
La modificación central de la iniciativa radica en la eliminación del umbral del 50% que actualmente limita la capacidad de Aduanas para actuar. Bajo la ley vigente, solo se puede proceder al embargo precautorio si el valor declarado de una mercancía es, como mínimo, 50% menor al de productos idénticos o similares. La propuesta del Ejecutivo busca suprimir este porcentaje, permitiendo que cualquier diferencia relevante en la declaración de valor, por mínima que sea, pueda activar las facultades de comprobación de la autoridad y, en su caso, el embargo precautorio.
Si bien la autoridad deberá fundamentar sus decisiones en los métodos de valoración establecidos en la Ley Aduanera, la eliminación del umbral del 50% significa que una discrepancia menor, que antes pasaba desapercibida, ahora podría ser motivo de escrutinio y posible embargo mientras se determina la legalidad de la declaración.
El Impacto en la Recaudación y la Competencia
El gobierno argumenta que el umbral del 50% ha dejado fuera miles de operaciones con diferencias significativas en su valor declarado. Durante 2025, se identificaron 1,349 casos que no alcanzaron este umbral, representando un valor comercial de 1,138 millones de pesos. En los primeros ocho meses de 2026, la cifra ascendió a 1,192 casos adicionales, sumando 449 millones de pesos. En total, se trata de 2,541 operaciones por 1,587 millones de pesos que, bajo la normativa actual, eludieron la acción preventiva de Aduanas.
Esta reforma se alinea con el objetivo de fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, especialmente de Asia, un punto clave en el Plan México. Al combatir la subvaluación, se busca proteger la recaudación fiscal y evitar que productos con precios artificialmente bajos desplacen a las empresas nacionales que cumplen con sus obligaciones tributarias y arancelarias.
Cambios en la Garantía de Mercancías
La propuesta también contempla modificaciones en los mecanismos de garantía para liberar mercancías embargadas. Actualmente, un importador puede evitar el embargo precautorio si constituye una garantía por la posible diferencia de contribuciones. La iniciativa busca eliminar esta excepción, de modo que la presentación de una garantía ya no impedirá el embargo si la autoridad detecta una posible subvaluación.
Para mercancías sin precios estimados, se plantean dos escenarios para sustituir el embargo. Si la diferencia en el valor declarado es menor al 20%, el importador podrá garantizar las contribuciones mediante efectivo o una cuenta aduanera. Sin embargo, si la brecha es del 20% o superior, la única opción será un depósito en efectivo. Estos mecanismos tendrán un plazo de 10 días hábiles para ser solicitados, contados a partir de la notificación del procedimiento.
Es importante destacar que el 20% no se establece como un nuevo umbral general para el embargo, sino como un factor que determina el tipo de garantía aceptada para sustituirlo. La eliminación del umbral del 50% para presumir una infracción en ciertos regímenes aduaneros también se contempla.
Defensa del Valor Declarado
La iniciativa no deja desprotegido al importador honesto. Si bien se endurecen las facultades de Aduanas, se mantiene la posibilidad de que el importador presente documentación para demostrar que el valor declarado es correcto. Podrá acreditar la estancia legal de la mercancía o desvirtuar la causa del embargo. En caso de que se demuestre el cumplimiento de la ley, la autoridad deberá devolver los bienes, liberar la garantía o reintegrar el depósito en efectivo, sin la imposición de sanciones.
Para el gobierno, esta reforma representa una herramienta crucial para cerrar el paso a prácticas de comercio desleal y asegurar una mayor recaudación. Para los importadores, implica una mayor diligencia en la declaración de valor de sus mercancías, ya que incluso diferencias menores a las actuales podrían desencadenar revisiones y posibles embargos.
Contexto y Antecedentes
Históricamente, la subvaluación de importaciones ha sido un desafío constante para las finchas recaudadoras de México. Las mercancías declaradas por debajo de su valor real no solo evaden impuestos y aranceles, sino que también generan una competencia desleal para las empresas nacionales que operan bajo un marco de legalidad. La dependencia de proveedores asiáticos, a menudo señalados por prácticas de precios agresivos, ha sido un factor recurrente en este debate.
Las administraciones anteriores han intentado diversas estrategias para combatir este fenómeno, desde la implementación de precios estimados para ciertos productos hasta el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización. Sin embargo, la flexibilidad que ofrecía el umbral del 50% ha sido señalada por expertos como una laguna que permitía la entrada de mercancías subvaluadas.
Implicaciones Económicas y Comerciales
La eliminación del umbral del 50% podría tener implicaciones significativas en el flujo de importaciones, especialmente en sectores como el calzado, textiles y confección, que son particularmente sensibles a los precios estimados. Se espera que las empresas que han recurrido a la subvaluación para obtener ventajas competitivas deban ajustar sus estrategias o enfrentar mayores riesgos.
Por otro lado, para las empresas nacionales que compiten con productos importados, esta medida representa un respiro y una oportunidad para nivelar el campo de juego. La protección de la recaudación fiscal también es un beneficio directo para las finanzas públicas, permitiendo al gobierno destinar mayores recursos a programas sociales y de infraestructura.
La Visión del Ejecutivo
La propuesta del Ejecutivo subraya la intención de equilibrar el comercio exterior y proteger la industria nacional. Al cerrar las vías de la subvaluación, se busca fomentar un comercio más justo y transparente, donde las empresas compitan en igualdad de condiciones. La referencia a reducir la dependencia de proveedores de Asia, si bien no implica controles exclusivos para esa región, sí señala una tendencia hacia la diversificación de las cadenas de suministro y el fortalecimiento de la manufactura local.
La Presidenta Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones la importancia de la soberanía económica y la necesidad de proteger el mercado interno. Esta reforma aduanera se enmarca dentro de esa visión, buscando sentar las bases para un crecimiento económico más robusto y equitativo.
¿Qué Sigue?
La iniciativa ahora deberá ser discutida y, en su caso, aprobada por el Congreso de la Unión como parte del Paquete Económico 2027. De obtener luz verde, las nuevas facultades de Aduanas entrarán en vigor, marcando un antes y un después en el combate a la subvaluación de importaciones en México. Los importadores deberán estar atentos a las nuevas disposiciones y asegurar la correcta declaración del valor de sus mercancías para evitar contratiempos y posibles sanciones.
El éxito de esta reforma dependerá, en gran medida, de la capacidad de la autoridad aduanera para aplicar las nuevas facultades de manera eficiente y justa, distinguiendo claramente entre ofertas legítimas y operaciones fraudulentas, y garantizando siempre el derecho de los importadores a defender el valor declarado de sus productos.