El Centro Histórico de la Ciudad de México se prepara para recibir una explosión de color, tradición y misticismo con el Festival de Día de Muertos: Entre Xolos y Catrinas. Este magno evento, que se desarrollará del 28 de octubre al 1 de noviembre, promete sumergir a los asistentes en el corazón de las celebraciones mexicanas más emblemáticas, fusionando el profundo respeto por los difuntos con la singularidad de una de las razas caninas más antiguas de América.
Con la cercanía de noviembre, las calles capitalinas ya anuncian la inminente llegada de la temporada. El naranja vibrante de las flores de cempasúchil comienza a dominar el paisaje urbano, mientras las icónicas figuras de catrinas emergen en cada esquina, anticipando la festividad. Los escaparates de los negocios locales se engalanan con el tradicional pan de muerto, ese manjar dulce que evoca recuerdos y reconforta el alma.
En este escenario de anticipación y fervor, el Festival de Día de Muertos: Entre Xolos y Catrinas se erige como un punto de encuentro para celebrar y preservar las ricas tradiciones mexicanas. A través de una variada agenda que incluye clases magistrales, talleres interactivos, recorridos nocturnos llenos de misterio y un circuito de ofrendas que honran la memoria, el evento busca consolidarse como un referente cultural.
Este año, una de las novedades más destacadas es la integración de las actividades de "Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán". Este segmento inaugural, dedicado a honrar al perro xoloitzcuintle, añade una dimensión única al festival, conectando la cosmovisión prehispánica con las celebraciones contemporáneas del Día de Muertos.
El festival dará inicio el 28 de octubre, una fecha significativa para muchas familias mexicanas, ya que marca el momento en que, según la creencia popular, las almas de los seres queridos comienzan su viaje de regreso al mundo de los vivos. A partir de la inauguración, el evento se extenderá por varios días, culminando el 1 de noviembre, justo cuando la devoción alcanza su punto álgido.
Las actividades se distribuirán estratégicamente en diversos recintos emblemáticos del Centro Histórico, incluyendo el Centro Cultural El Rule, la Plaza Manuel Tolsá y la calle San Ildefonso. Esta dispersión geográfica busca no solo facilitar el acceso a las distintas propuestas, sino también revitalizar y dar vida a múltiples espacios del corazón de la Ciudad de México.
Para aquellos con espíritu creativo, el festival ofrecerá una gama de talleres diseñados para poner a prueba la destreza manual y la imaginación. Los participantes podrán aprender a elaborar máscaras, papel picado y alebrijes, en una colaboración con los Puntos de Innovación, Arte, Educación y (Emprendimiento) de la Ciudad de México (PILARES), fomentando así la participación comunitaria y el aprendizaje de oficios tradicionales.
La música y el teatro se integrarán de manera dinámica a través de presentaciones a bordo del Centrobus, un transporte eléctrico que serpentea por las calles del Centro Histórico. Para añadir un aura de misterio y encanto, estos recorridos se llevarán a cabo exclusivamente durante la noche, transformando la experiencia urbana en un viaje escénico.
La emoción sobre ruedas llegará con la rodada ciclista nocturna "Leyendas sobre ruedas". Los participantes, quienes podrán caracterizarse como personajes icónicos del Día de Muertos, recorrerán puntos clave del Centro Histórico, rindiendo homenaje a las leyendas y tradiciones. Para quienes no dispongan de bicicleta propia, se ofrecerá la opción de renta a través del sistema Ecobici.
Las flores de cempasúchil, símbolo por excelencia de esta festividad, tendrán un espacio destacado con un bazar dedicado a esta flor endémica y a las artesanías de temporada. La experiencia culinaria no se quedará atrás, con clases magistrales de pan de muerto y de coctelería (incluyendo opciones sin alcohol), ambas inspiradas en los sabores y el espíritu del Día de Muertos.
Las ofrendas, altares que son el corazón de la celebración, conformarán un circuito especial para que los visitantes puedan admirar y apreciar las diversas propuestas. Hasta el momento, se han registrado 160 ofrendas, y se espera que este número siga creciendo, enriqueciendo la experiencia de quienes recorran el Centro Histórico.
La Autoridad del Centro Histórico ha anunciado la creación de un mapa interactivo que detallará la ubicación de todas las ofrendas participantes, facilitando así la exploración y el descubrimiento de estas manifestaciones de devoción y arte.
El xoloitzcuintle, figura ancestral ligada al imaginario mexicano sobre la muerte y el más allá, será protagonista en "Campo de Xolos". A través de conferencias, expresiones artísticas y actividades didácticas, se busca acercar al público a la historia, el simbolismo y la importancia del cuidado de esta raza, promoviendo el respeto hacia los animales.
La clausura del festival promete ser espectacular, con una caminata de xoloitzcuintles, abierta a todos los dueños de esta raza, seguida de un desfile de catrinas y catrines que estará acompañado de calendas y música tradicional oaxaqueña. El evento culminará con una pasarela donde los participantes exhibirán sus elaborados vestuarios y caracterizaciones, fruto de semanas de dedicación y creatividad.
El Festival de Día de Muertos: Entre Xolos y Catrinas no es solo un evento, es una invitación a reconectar con las raíces, a celebrar la vida y la muerte con la solemnidad y la alegría que caracterizan a México, y a honrar la profunda conexión entre el hombre, el perro y el cosmos.