Una asociación civil mexicana lanzó VigIA, un sistema de inteligencia artificial que monitorea conversaciones en dispositivos de menores para detectar patrones de comportamiento asociados con depredadores sexuales. La herramienta, desarrollada por Infancia Libre de Abuso Sexual (ILAS) en colaboración con Made y Colectiva Digital, está disponible de forma gratuita para familias mexicanas.
El sistema no funciona como un simple filtro de palabras prohibidas. En cambio, analiza secuencias completas de comportamiento: cómo evoluciona el tono de una conversación, la frecuencia de los mensajes, los horarios y la dirección que toma el diálogo. "Una frase como 'esto es nuestro secreto' puede ser completamente inocente en ciertos contextos. La IA tiene que leer la conversación completa, no la oración suelta", explicó Iván Gutiérrez, director de innovación de Made.
La herramienta identifica seis categorías de patrones de riesgo documentados por la investigación psicológica: adultos que progresivamente llevan conversaciones hacia la intimidad, que piden secreto o que intentan aislar al menor de sus figuras de confianza. El contexto es crucial en México, donde nueve de cada diez víctimas de delitos sexuales son mujeres y se estima que cada cinco minutos más de diez menores sufren abuso sexual. El 80% de los casos nunca llega a las autoridades, según datos de ILAS y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
VigIA combina el análisis conversacional con otras capas de seguridad: GPS con geocercas que notifican si el menor sale de zonas preestablecidas, un botón de pánico que activa grabaciones de emergencia y acceso directo a canales de ayuda. Cuando un menor sale de su zona segura mientras mantiene una conversación de riesgo con un adulto desconocido, el sistema activa alertas en múltiples niveles simultáneamente.
Los desarrolladores reconocen las limitaciones del sistema. La mayoría de los abusos ocurre en entornos de cercanía y confianza, muchas veces fuera de los canales digitales que la herramienta puede monitorear. "La tecnología no es una solución total al problema, sino una herramienta de detección temprana para la fracción del abuso que pasa por dispositivos digitales", admitió el equipo.
México se encuentra entre los cinco países de la OCDE con mayor incidencia de abuso sexual infantil, con más de 4.5 millones de víctimas anuales, pero apenas entre el 1% y el 2% de los delitos resulta en sentencia condenatoria. Dafna Viniegra, cofundadora de ILAS, señaló que VigIA "es una herramienta capaz de anticiparse al riesgo, detectar señales de alerta y dar a las familias la posibilidad de actuar antes de que ocurra una agresión".
A diferencia de los sistemas de moderación de las grandes plataformas tecnológicas, VigIA opera en el dispositivo de una familia específica. Las alertas no generan consecuencias automáticas, sino notificaciones que buscan activar la conversación entre padres e hijos. La pregunta que la herramienta intenta responder es si una máquina puede aprender a leer el guión predecible del grooming digital. La respuesta que propone es provisional pero urgente: sí, pero solo si alguien la está mirando con nosotros.