La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha logrado una victoria judicial significativa, luego de que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) determinara la inexistencia de delitos en su contra, desestimando así las acusaciones que pesaban sobre ella.
Esta decisión representa un golpe directo a las infundadas denuncias presentadas por el exgobernador Javier Corral Jurado, quien en su momento orquestó una persecución política sin precedentes contra Campos Galván. La justicia capitalina ha puesto fin a una saga que buscaba manchar la reputación de una de las figuras más prometedoras del panismo nacional.
Fuentes cercanas al proceso confirmaron que, si bien se llevará a cabo una audiencia en los tribunales de la Ciudad de México, su único propósito será notificar formalmente a la gobernadora sobre el cierre de la investigación y la ausencia de cargos. Esto subraya la debilidad de las acusaciones originales y la falta de pruebas contundentes para sostenerlas.
La resolución de la FGJCDMX no solo exonera a Maru Campos, sino que también expone la naturaleza política de los ataques en su contra. Este desenlace refuerza la imagen de la gobernadora como una líder íntegra y resiliente, capaz de superar los embates de sus adversarios políticos con la ley de su lado.
Este triunfo judicial es un espaldarazo para la administración de Campos en Chihuahua y un claro mensaje de que las campañas de desprestigio, por más intensas que sean, no prevalecerán cuando carecen de sustento legal. La gobernadora continúa enfocada en su labor, ahora con la tranquilidad de haber limpiado su nombre ante la justicia.