La mandataria Claudia Sheinbaum ha lanzado una dura crítica hacia la dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN), señalando la incongruencia de que figuras clave del partido, como su dirigente Jorge Romero, se encuentren de viaje en Europa justo en el momento en que México da inicio formal al proceso electoral rumbo a 2027. La Presidenta calificó esta situación de tener un "simbolismo" particular, especialmente al coincidir con las vísperas de la celebración de la Independencia Nacional.
“Mientras está en efecto el inicio de la jornada electoral, ellos están en Europa; tiene su simbolismo, más ahora que estamos a punto de celebrar el grito de independencia”, declaró Sheinbaum, poniendo en entredicho la prioridad y el compromiso de la oposición con los asuntos del país.
La visita de los panistas al viejo continente ha generado un fuerte cuestionamiento, pues se les acusa de "hacer territorio" en el extranjero en lugar de atender las necesidades y el panorama político interno. Esta estrategia recuerda a tácticas previas de otros partidos, como el PRI bajo el liderazgo de Alejandro "Alito" Moreno, quien también ha buscado apoyo internacional y ha acusado a Morena de presuntos vínculos con el narcotráfico, llegando incluso a solicitar sanciones contra consejeros del INE por prohibirle usar el término "narcogobierno".
Jorge Romero, por su parte, ha defendido la gira europea argumentando que el objetivo es "exhibir lo que en serio está pasando en México". Según Romero, durante sus encuentros con fuerzas políticas europeas, se han expuesto los supuestos nexos entre el gobierno de Morena y el crimen organizado. "Hoy estamos aquí en el Parlamento Europeo las mujeres, los hombres de Acción Nacional, porque le vamos a decir a todo el mundo lo que en serio está pasando en México con el dizque gobierno de Morena, lo que está pasando de una asociación con el narcotráfico y los que juran proteger a la gente", afirmó Romero en una grabación difundida en redes sociales, donde también se le ve exigiendo justicia para Ernesto Ruffo, a quien califica de "perseguido político".
Uno de los encuentros destacados de la delegación panista fue con el secretario general de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania, con quien, según publicaciones del propio Romero, se busca "estrechar la amistad" entre ambos partidos. Esta alianza con fuerzas conservadoras europeas subraya la estrategia del PAN de buscar aliados internacionales para fortalecer su discurso crítico hacia el gobierno federal.
No es la primera vez que el PAN recurre a foros internacionales para presentar sus denuncias. En abril de 2025, un grupo parlamentario y la dirigencia nacional del partido acudieron al Parlamento Europeo en Estrasburgo para presentar una denuncia formal sobre la crisis de personas desaparecidas en México. En aquella ocasión, denunciaron la omisión del gobierno federal y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ante la problemática, señalando el reclutamiento de jóvenes por el crimen organizado.
El contexto de estas giras europeas del PAN se da en un momento crucial para la vida política de México. El Instituto Nacional Electoral (INE) ha dado el banderazo de salida al proceso electoral de 2027, un evento que definirá el futuro del país y que, por ende, debería concentrar la atención de todos los actores políticos. La Presidenta Sheinbaum ha sido enfática en señalar que la prioridad debe ser el trabajo por el bienestar de los mexicanos, y que las distracciones o las estrategias de proyección internacional de la oposición deben ser analizadas bajo la lupa de su impacto real en la agenda nacional.
Históricamente, los partidos de oposición en México han utilizado foros internacionales para visibilizar sus críticas al gobierno en turno, buscando generar presión externa y fortalecer su narrativa. Sin embargo, la coincidencia de estas acciones con el arranque de un proceso electoral genera interrogantes sobre las verdaderas motivaciones detrás de estos viajes. ¿Se trata de una genuina preocupación por los problemas de México o de una estrategia electoralista para ganar reflectores y capitalizar el descontento?
La crítica de la Presidenta Sheinbaum apunta directamente a la percepción de que el PAN está más enfocado en la proyección internacional y en la confrontación mediática que en la construcción de propuestas sólidas para el país. El "simbolismo" al que alude la mandataria podría interpretarse como una forma de evasión de responsabilidades, una manera de desviar la atención de los debates internos y de las tareas que exige la competencia electoral.
El PAN, por su parte, insiste en que su labor en Europa es fundamental para "decirle al mundo" la realidad de México, particularmente en lo referente a la seguridad y los presuntos vínculos del narcotráfico con el poder. Esta postura, sin embargo, es vista por el gobierno como una estrategia de desprestigio que busca minar la confianza en las instituciones y en el partido en el poder, Morena.
El debate sobre la pertinencia de estos viajes y las acusaciones mutuas entre el gobierno y la oposición promete intensificarse a medida que avance el calendario electoral. La ciudadanía observará si estas estrategias de proyección internacional se traducen en beneficios concretos para el país o si, por el contrario, representan una distracción costosa y poco productiva en un momento crítico para la democracia mexicana.
La estrategia del PAN de "exhibir" al gobierno de Morena en el extranjero, aunque no es nueva, adquiere una dimensión particular en el contexto actual. La Presidenta Sheinbaum ha respondido con firmeza, invitando a la oposición a centrarse en el debate nacional y a demostrar su compromiso con México a través de acciones concretas y propuestas viables, en lugar de buscar aliados en otros continentes mientras el país se prepara para una contienda electoral definitoria.
En última instancia, la efectividad de estas estrategias, tanto las de denuncia internacional del PAN como las críticas de la Presidenta Sheinbaum, se medirá en las urnas y en la percepción pública. La ciudadanía mexicana espera que sus representantes políticos dediquen su energía y sus recursos a resolver los problemas nacionales, en lugar de enfrascarse en disputas que parecen tener más eco en el extranjero que en las calles del país.