A tan solo unos días de que el balón comience a rodar en la Copa del Mundo 2026, el Aeropuerto Internacional de Monterrey, una de las sedes clave del torneo, se vio envuelto en un bochornoso incidente: un apagón que paralizó sus operaciones por completo durante una hora.

El incidente, ocurrido la noche del pasado 6 de junio, dejó a pasajeros varados, maletas sin poder ser entregadas y una imagen de caos que contrasta drásticamente con la expectativa de un evento de talla mundial. La situación se agrava al considerar que la selección de Japón, una de las potencias asiáticas, ya se encontraba en la región preparándose para el torneo.

Fallo Interno, Culpa Externa

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) emitió un comunicado intentando deslindarse del incidente, asegurando que la falla se debió a "instalaciones particulares" del aeropuerto y que la red de suministro de la paraestatal operaba con normalidad. Según la CFE, su personal brindó apoyo técnico para agilizar las reparaciones y asegurar la continuidad operativa.

Sin embargo, las explicaciones de la CFE no lograron disipar la indignación de los usuarios. "Fatal la terminal A de Monterrey a días del Mundial. Llegadas de vuelos internacionales no tienen planta de luz y estuvimos 1 hora esperando maletas sin bandas funcionando", denunció un pasajero a través de redes sociales, acompañando su queja con imágenes de las instalaciones en penumbra.

La falta de energía eléctrica en un punto neurálgico como un aeropuerto internacional, especialmente en vísperas de un evento de la magnitud del Mundial, genera serias dudas sobre la capacidad de México para albergar a miles de visitantes y delegaciones deportivas.

La Selección Japonesa, Primera Víctima

La situación se tornó aún más delicada con la llegada de la selección de Japón. Los "Samuráis Azules" eligieron el Centro de Entrenamiento Tigres como su base de operaciones para su preparación mundialista. Sin embargo, las condiciones del lugar no cumplieron con las expectativas de la delegación nipona, obligándolos a buscar una alternativa.

Tras intensas negociaciones entre la Federación de Futbol de Japón y el Comité Organizador de Monterrey, se tomó la decisión de trasladar la concentración del equipo asiático a El Barrial, las instalaciones de entrenamiento de los Rayados de Monterrey. Este cambio de última hora, aunque resuelto, subraya las deficiencias logísticas y de infraestructura que rodean la organización del Mundial en la ciudad.

Un Mundial en la Cuerda Floja

El Mundial 2026 representa una oportunidad histórica para México, no solo en el ámbito deportivo, sino también como escaparate internacional. La organización conjunta con Estados Unidos y Canadá busca proyectar una imagen de eficiencia y modernidad.

Sin embargo, incidentes como el apagón en el aeropuerto de Monterrey siembran la duda sobre la preparación real del país. La pregunta que surge es inevitable: ¿Qué pensarán los visitantes, especialmente aquellos provenientes de países con infraestructuras de primer nivel como Japón, al encontrarse con este tipo de fallas?

La CFE, a pesar de sus esfuerzos por aclarar la situación, enfrenta el desafío de demostrar la confiabilidad de su red eléctrica, especialmente en momentos de alta demanda y en sedes críticas para eventos internacionales. La imagen de la Comisión y, por extensión, la del país, se ve afectada por estos percances.

Implicaciones y Futuro

Este incidente pone de manifiesto la necesidad urgente de revisar y fortalecer la infraestructura aeroportuaria y de servicios básicos en las ciudades sede del Mundial. La inversión en plantas de luz de emergencia, sistemas de respaldo y mantenimiento preventivo debe ser una prioridad absoluta.

La FIFA y los comités organizadores locales deberán ejercer una supervisión más estricta para garantizar que todas las sedes cumplan con los más altos estándares internacionales. La reputación de México como anfitrión de eventos deportivos de gran envergadura está en juego.

La selección de Japón, a pesar de los contratiempos iniciales, buscará concentrarse en su preparación. El equipo asiático forma parte del Grupo F y disputará sus partidos en Texas y Nuevo León, enfrentando a Países Bajos, Túnez y Suecia. El desempeño de los nipones en la cancha será, sin duda, seguido de cerca, pero los incidentes previos al torneo ya han marcado un primer capítulo de incertidumbre.

El Mundial 2026 debe ser una fiesta del deporte y la unidad, pero para que ello ocurra, es imperativo que las autoridades mexicanas demuestren que están a la altura del desafío, garantizando la seguridad, la comodidad y la eficiencia en todas las sedes. El apagón en Monterrey es una llamada de atención que no puede ser ignorada.