El mercado de vehículos eléctricos en México registró una contracción significativa durante los primeros tres meses del año, con una caída de 11.4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Empresas del Sector Automotriz (EMA).
Las cifras oficiales indican que se vendieron 24 mil 957 unidades de vehículos electrificados entre enero y marzo, una disminución que contrasta con las expectativas de crecimiento que había proyectado la industria para este segmento.
Según la EMA, los procesos regulatorios y la complejidad de los trámites administrativos representan uno de los principales obstáculos para la expansión del mercado de autos eléctricos en el país. Estos factores burocráticos han generado incertidumbre entre distribuidores y consumidores potenciales.
La desaceleración en las ventas de vehículos electrificados ocurre en un momento en que otros mercados globales continúan registrando incrementos sostenidos en la adopción de esta tecnología, lo que coloca a México en una posición rezagada respecto a las tendencias internacionales.
Los analistas del sector automotriz señalan que la falta de claridad normativa y los tiempos prolongados en la obtención de permisos afectan tanto a fabricantes como a comercializadores, quienes enfrentan costos adicionales y retrasos en la introducción de nuevos modelos al mercado mexicano.
La industria automotriz ha solicitado en repetidas ocasiones la simplificación de los procesos regulatorios para facilitar la transición hacia la movilidad eléctrica, aunque hasta el momento no se han implementado cambios sustanciales en el marco normativo vigente.