Una coalición de organizaciones venezolanas en Estados Unidos ha lanzado una advertencia contundente: se movilizarán para influir en las próximas elecciones legislativas y dar un voto de castigo contra Donald Trump. La indignación, alimentada por las recientes declaraciones del expresidente y la intensificación de las deportaciones, ha unido a diversos sectores de la diáspora venezolana en un frente común.
La recién formada ‘Coalición de Venezolanos en USA’, que agrupa a 20 agrupaciones y 126 líderes sociales, hizo público su propósito en Miami, un epicentro de la comunidad venezolana y uno de los puntos neurálgicos de las redadas migratorias. Su primer acto público consistió en la entrega de una carta al congresista republicano Mario Díaz-Balart, exigiendo un pronunciamiento oficial sobre los arrestos y deportaciones que, denuncian, afectan desproporcionadamente a sus connacionales.
Doral, ciudad donde reside una alta proporción de venezolanos (40% de su población), se ha convertido en un foco de temor. Residentes y activistas reportan un clima de "miedo" ante la presencia constante del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), una situación que, afirman, impacta no solo a los migrantes sino también a negocios y familias de ciudadanos estadounidenses.
Helene Villalonga, presidenta de la Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (Amavex) y una de las voceras de la coalición, enfatizó el poder de convocatoria de la comunidad. "Nosotros, como organizaciones sin fines de lucro, definitivamente tenemos el poder de llamar al voto y, por supuesto, también queremos que vuelva el balance de poder al Congreso, definitivamente que sí", declaró, aunque aclaró que no patrocinarán candidatos específicos, sino el acto de votar.
La coalición está compuesta por venezolanos de diversas afiliaciones políticas: republicanos, demócratas e independientes. Entre las organizaciones firmantes se encuentran Venezolanos Perseguidos en el Exilio Político (Veppex), Juventud Venezolana en el Exterior (Juvenex), Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo, Hermandad Venezolana Foundation, VenAmérica y Médicos Unidos Venezuela (MUV-USA), demostrando una unidad de propósito que trasciende las diferencias partidistas.
"Los que están aquí, la gran mayoría son ciudadanos y son residentes. Y vamos a salir a votar, claro que sí. Vamos a incentivar el voto, no vamos a patrocinar candidatos políticos, pero vamos a patrocinar el voto, definitivamente que sí", reiteró Villalonga, subrayando el compromiso de la comunidad con el proceso democrático estadounidense.
La tensión en Doral se agudizó con la reciente visita de Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca. Durante un evento dirigido a la comunidad hispana, Homan presumió de un récord de casi 200 mil arrestos migratorios en los últimos cuatro meses y advirtió sobre la intensificación de las deportaciones para 2027. Estas declaraciones han sido recibidas con escepticismo y crítica por parte de líderes comunitarios venezolanos.
Rafael Pineyro, concejal venezolano-estadounidense de Doral, cuestionó las afirmaciones de Homan, señalando que la aplicación de la ley migratoria debe centrarse en los "criminales", no en personas que, según él, no representan una amenaza. "No le estamos diciendo a la Administración que dejen de hacer su trabajo, le estamos diciendo: ‘háganlo como dijeron que lo iban a hacer, que iban a ir detrás de los criminales’, y por eso levantamos la voz en el Doral porque las personas que han sido detenidas ciertamente no son criminales", argumentó Pineyro.
La "indignación" de los venezolanos se vio exacerbada por unas declaraciones de Donald Trump durante la celebración del Mes de la Herencia Hispana, donde afirmó que la gente en Venezuela "tiene una sonrisa en su cara". Esta percepción contrasta drásticamente con la realidad de sufrimiento y persecución que muchos han experimentado, tanto en su país de origen como en el proceso migratorio.
José Antonio Colina, presidente de Veppex, un grupo del exilio con más de dos décadas de trayectoria en Miami, lamentó que Trump mantenga su postura sobre la falta de condiciones para elecciones en Venezuela, mientras se intensifican las deportaciones. "Ese mismo tiempo prudencial que hay que esperar para desmantelar el aparato represor y para convocar a las elecciones, es el mismo tiempo que le deberían dar a los venezolanos que se encuentran dentro de los Estados Unidos solicitando asilo político o buscando algún tipo de protección", demandó Colina.
La situación migratoria y las declaraciones políticas han generado un profundo sentimiento de agravio en la comunidad venezolana en EE.UU. La formación de esta coalición y su anuncio de movilización electoral sugieren un intento concertado por influir en el panorama político, utilizando el voto como herramienta de protesta y exigencia de un trato más humano y justo.
El contexto de las próximas elecciones legislativas, donde el control del Congreso está en juego, añade una capa de urgencia a las demandas de la comunidad. La capacidad de la Coalición de Venezolanos en USA para movilizar efectivamente el voto de sus compatriotas podría tener un impacto significativo en distritos clave, especialmente en Florida, donde la comunidad venezolana es considerable y políticamente activa.
Analistas políticos señalan que este tipo de movilizaciones comunitarias, impulsadas por agravios específicos, pueden ser determinantes en contiendas electorales reñidas. La estrategia de la coalición de enfocarse en "patrocinar el voto" en lugar de candidatos específicos les permite mantener una base amplia y evitar divisiones internas, maximizando así su potencial de influencia.
La respuesta de los políticos estadounidenses, particularmente de aquellos con representación en áreas con alta concentración de votantes latinos, será crucial. La forma en que aborden las preocupaciones de la comunidad venezolana, especialmente en temas de inmigración y política exterior hacia Venezuela, podría definir el apoyo electoral que reciban en las urnas.
En resumen, la comunidad venezolana en Estados Unidos ha decidido pasar de la indignación a la acción política organizada. Su objetivo es claro: utilizar su poder de voto para enviar un mensaje contundente a Donald Trump y a la administración estadounidense sobre las consecuencias de sus políticas migratorias y sus declaraciones sobre la situación en Venezuela.