La Secretaría de Salud de la Ciudad de México reportó un incremento en el consumo de vapeadores y cigarros electrónicos entre la población juvenil, a pesar de que estos dispositivos están prohibidos por la legislación vigente.

Nadine Gasman, titular de la dependencia, señaló que el fenómeno afecta principalmente a adolescentes y jóvenes adultos, quienes han adoptado estos productos en números crecientes durante los últimos años.

La funcionaria atribuyó esta tendencia a las campañas de mercadotecnia de la industria tabacalera, que posicionan los dispositivos electrónicos como alternativas contemporáneas y estéticamente atractivas frente al tabaco tradicional.

Según la autoridad sanitaria, estas estrategias comerciales promueven la percepción de que los vapeadores representan una opción menos perjudicial para la salud, lo cual contradice las advertencias médicas sobre sus riesgos.

La prohibición de comercialización, importación y distribución de cigarros electrónicos en México permanece vigente desde 2020, aunque su aplicación enfrenta desafíos en el control del mercado informal.

Las autoridades capitalinas mantienen programas de prevención dirigidos a población escolar para informar sobre los riesgos asociados al consumo de estos dispositivos.

El incremento en el uso de vapeadores representa un reto para las políticas públicas de control del tabaquismo, especialmente en la protección de menores de edad frente a nuevas formas de adicción a la nicotina.