La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegó un operativo de contención en el primer cuadro de la capital este martes, bloqueando con vallas metálicas el acceso al Zócalo capitalino.

El dispositivo policial se extendió a lo largo de la calle Palma, donde decenas de elementos instalaron barreras de popotillo para impedir el paso hacia la plaza principal. La medida buscaba contener la movilización convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

El cierre afectó no solamente a los maestros que pretendían manifestarse, sino también a visitantes, comerciantes y proveedores que regularmente transitan por la zona. Muchos de ellos provenían de otras entidades del país y se vieron imposibilitados de acceder al corazón de la capital.

La protesta magisterial generó complicaciones en la circulación vehicular y peatonal del Centro Histórico durante las primeras horas del día. Las autoridades capitalinas mantuvieron el operativo de seguridad para evitar que la manifestación alcanzara la plancha del Zócalo.

El bloqueo evidenció la tensión entre el derecho a la manifestación y la necesidad de mantener el orden en una de las zonas más transitadas de la metrópoli. Hasta el cierre de esta edición, no se reportaron incidentes violentos entre manifestantes y elementos de seguridad.