Myriam Urzúa Venegas, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, ha hecho un llamado a la participación activa de los capitalinos en el próximo simulacro nacional de sismo, programado para este sábado a mediodía. El principal desafío, según Urzúa Venegas, reside en incrementar el número de registros de inmuebles que se sumen a este ejercicio preventivo en la capital del país.
La funcionaria destacó la importancia de involucrar a la vasta población que reside en las unidades habitacionales de la ciudad. Se estima que existen más de 11 mil de estas unidades, donde habitan aproximadamente 4.5 millones de personas. Lograr que un número significativo de estos complejos residenciales se registren y participen activamente es crucial para la efectividad del simulacro.
El ejercicio, que se llevará a cabo a nivel nacional, contempla una hipótesis de sismo con una magnitud de 7.7 grados, cuyo epicentro se ubicaría en Tehuacán, Puebla. Este escenario, aunque hipotético, busca preparar a la población ante un evento de gran magnitud que podría tener repercusiones significativas en la Ciudad de México, dada su ubicación geográfica y la naturaleza de su suelo.
En contexto, la Ciudad de México se encuentra en una zona de alta sismicidad, rodeada por importantes fallas geológicas y ubicada sobre lo que fue un antiguo lago. Esta condición la hace particularmente vulnerable a los efectos de los terremotos, como lo demostraron los devastadores sismos de 1985 y 2017. Por ello, los simulacros y la preparación constante son herramientas fundamentales para mitigar riesgos.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil ha estado trabajando en campañas de concientización y difusión para fomentar la participación ciudadana. Sin embargo, Urzúa Venegas reconoció que el registro de inmuebles, especialmente en grandes conjuntos habitacionales, presenta retos logísticos y de comunicación. La meta es que cada vez más edificios y hogares se sumen a la cultura de la protección civil.
El registro de inmuebles es un paso esencial para que la participación en el simulacro sea contabilizada y evaluada correctamente. Permite a las autoridades tener una idea clara de cuántas personas y estructuras están siendo puestas a prueba y qué tan efectivas son las medidas de evacuación y respuesta implementadas. Un alto número de registros valida la importancia del ejercicio y la seriedad con la que la ciudadanía aborda la prevención.
La titular de Protección Civil subrayó que la participación en estos simulacros no es solo un acto de cumplimiento, sino una inversión en la seguridad personal y colectiva. Al participar, los ciudadanos se familiarizan con las rutas de evacuación, los puntos de reunión y los protocolos de seguridad, lo que puede marcar una diferencia vital en una situación de emergencia real.
Históricamente, los simulacros han demostrado ser herramientas efectivas para identificar áreas de mejora en los planes de protección civil y para educar a la población. La experiencia de 2017, en particular, evidenció la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades y sociedad civil, así como de mejorar la infraestructura y los sistemas de alerta temprana.
La hipótesis de un sismo con epicentro en Tehuacán, Puebla, es relevante porque, aunque no es la zona de mayor riesgo sísmico para la Ciudad de México, un movimiento de esa magnitud podría generar ondas sísmicas que afecten considerablemente a la capital. La diversidad de escenarios que se plantean en los simulacros busca abarcar diferentes posibilidades y preparar a la ciudad para una amplia gama de eventualidades.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil continuará informando sobre los pormenores del simulacro y los mecanismos de registro. Se espera que en los próximos días se intensifiquen las campañas de difusión para alcanzar el objetivo de Urzúa Venegas y asegurar una participación masiva y efectiva de los capitalinos en este importante ejercicio de prevención.
La colaboración entre el gobierno y la ciudadanía es fundamental para construir una ciudad más resiliente. El simulacro de este sábado representa una oportunidad más para reforzar esta alianza y poner a prueba los mecanismos de respuesta ante desastres naturales, con el objetivo último de salvaguardar la vida y el patrimonio de los habitantes de la Ciudad de México.
En este sentido, la confianza de Myriam Urzúa en la respuesta de los capitalinos se basa en la experiencia de eventos pasados, donde la sociedad civil ha demostrado una notable capacidad de organización y solidaridad ante la adversidad. Sin embargo, la meta de incrementar los registros de inmuebles requiere un esfuerzo adicional de difusión y concientización para superar las barreras que aún existen.
El simulacro nacional de sismo es una fecha clave en el calendario de protección civil. La participación de la Ciudad de México, con su alta densidad poblacional y su complejidad urbana, es un factor determinante para el éxito del ejercicio a nivel país. Por ello, el llamado de Urzúa Venegas resuena con urgencia en todos los rincones de la capital.