Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, presentó formalmente su dimisión al presidente Donald Trump este jueves. La renuncia será efectiva a partir del 30 de junio de 2026, según confirmó la propia funcionaria en una carta entregada en el Salón Oval de la Casa Blanca.
La decisión responde a motivos estrictamente personales: su esposo Abraham fue diagnosticado con una forma poco común de cáncer de hueso. "En este momento, debo apartarme del servicio público para estar a su lado y apoyarlo plenamente en esta lucha", declaró Gabbard, quien destacó el papel fundamental que su pareja ha desempeñado durante sus 11 años de matrimonio, acompañándola desde misiones militares en África Oriental hasta campañas políticas.
Trump expresó su reconocimiento al trabajo de Gabbard a través de su red Truth Social: "Tulsi ha hecho un trabajo increíble y la echaremos de menos". El mandatario añadió que la funcionaria "con toda razón, quiere estar con él, ayudándolo a recuperar la salud mientras luchan juntos contra una dura batalla".
Gabbard, veterana militar y excongresista demócrata de Hawái, dirigió la Oficina del Director de Inteligencia Nacional durante aproximadamente año y medio. Su trayectoria política se caracterizó por una postura crítica hacia las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero.
Esa posición la colocó en una situación delicada cuando Estados Unidos se unió a Israel en ataques contra Irán el pasado 28 de febrero. Durante una audiencia congresional en marzo, Gabbard evitó respaldar explícitamente la decisión presidencial y esquivó preguntas sobre posibles advertencias de inteligencia respecto a las consecuencias del conflicto, incluido el cierre del Estrecho de Ormuz.
En declaraciones escritas al Comité de Inteligencia del Senado, la funcionaria afirmó que Irán no había intentado reconstruir su capacidad nuclear tras los bombardeos de 2025, contradiciendo la narrativa de Trump sobre una amenaza inminente que justificara la guerra. Ante legisladores que cuestionaron su evaluación de la amenaza iraní, Gabbard reiteró que la decisión de atacar correspondió al presidente, no a ella.
La salida de Gabbard se suma a otros movimientos en el gabinete de Trump. En marzo, Kristi Noem dejó la Secretaría de Seguridad Nacional para convertirse en Enviada Especial para el Escudo de las Américas, siendo reemplazada por Markwayne Mullin. Un mes después, Trump removió a la fiscal general Pam Bondi, quien enfrentó críticas por la publicación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein y por no procesar a figuras consideradas enemigos políticos del presidente.