Washington, D.C. — La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó su renuncia al cargo este viernes, informando que la decisión responde a razones personales de carácter urgente.

Según declaró Gabbard, su esposo recibió recientemente el diagnóstico de un tipo poco común de cáncer óseo, lo que la llevó a tomar la determinación de alejarse de sus responsabilidades gubernamentales para dedicarse al acompañamiento familiar durante el proceso de tratamiento.

La exlegisladora demócrata convertida en figura republicana había asumido la dirección de la comunidad de inteligencia estadounidense bajo la administración del presidente Donald Trump, posición desde la cual coordinaba las 18 agencias de inteligencia del país.

La Casa Blanca no ha emitido declaraciones sobre quién ocupará el puesto de manera interina ni sobre el proceso de nominación de un sucesor permanente. Gabbard había sido una designación controversial debido a sus posturas previas sobre política exterior.

La renuncia se produce en un momento en que la comunidad de inteligencia enfrenta desafíos relacionados con amenazas cibernéticas, tensiones geopolíticas y la coordinación de información de seguridad nacional.

Gabbard, veterana de guerra y exparlamentaria por Hawái, agradeció al presidente Trump por la oportunidad de servir y solicitó privacidad para su familia durante este periodo difícil.