Cien días han transcurrido desde el inicio de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos, y la paz parece más lejana que nunca. El presidente Donald Trump, quien ha pregonado repetidamente la cercanía de un acuerdo, se encuentra ahora en un punto muerto, con las negociaciones estancadas y las agresiones escalando en puntos clave como el Estrecho de Ormuz y la frontera con Israel.
La Casa Blanca ha navegado en aguas turbulentas, con declaraciones contradictorias que reflejan la frustración y la falta de avances concretos. Fuentes cercanas a las negociaciones en Washington señalan que, si bien se estuvo cerca de un entendimiento sobre un memorando de entendimiento, el propio Trump decidió enviar el borrador de vuelta a Teherán para solicitar revisiones sustanciales. Estas revisiones se centraron, según informes, en la cantidad de uranio altamente enriquecido que Irán posee y en las condiciones que rigen el tránsito de embarcaciones por el estratégico Estrecho de Ormuz.
La situación se tornó aún más volátil a principios de junio. Tras un supuesto cierre de comunicaciones por parte de Irán, derivado de la escalada de tensiones en Líbano, Trump alternó entre expresar su hastío por las conversaciones y afirmar que estas continuaban a "un ritmo rápido". Paralelamente, el mandatario estadounidense afirmó haber asegurado un alto el fuego en Líbano tras una "llamada muy productiva" con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin embargo, reportes posteriores sugirieron que esta llamada incluyó insultos hacia Netanyahu por su negativa a ceder en sus posturas sobre Líbano, lo que podría haber complicado aún más el panorama diplomático.
Trump había predicho que un acuerdo con Irán podría concretarse "durante la próxima semana". Sin embargo, para el martes siguiente, medios iraníes indicaban que Teherán aún estaba evaluando el último texto propuesto. Para el domingo, las negociaciones seguían sin arrojar resultados tangibles. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, describió el proceso como "engorroso" y criticó abiertamente los "cambios de postura" y los "comentarios contradictorios" de la administración estadounidense en una entrevista concedida a la CNN.
El Programa Nuclear y las Sanciones: Eje del Conflicto
El programa nuclear iraní, que sufrió daños significativos tras los ataques estadounidenses del verano pasado, continúa siendo el nudo gordiano de las negociaciones. Trump ha insistido en la necesidad de una coordinación para la retirada y destrucción del uranio enriquecido en Irán. Por su parte, Teherán sostiene que los detalles específicos de su programa nuclear deben ser abordados en una etapa posterior de las discusiones.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha sido enfático al declarar que "no hay negociaciones" en curso actualmente sobre su programa nuclear. "Trump necesita algo en el lado nuclear o no tendrá nada para defender un acuerdo en Estados Unidos. Claramente, no quiere volver a la guerra, pero tiene que tener alguna clase de concesión en la parte nuclear", explicó Naysan Rafati, analista senior sobre Irán del International Crisis Group, en un informe. Para poder realizar tales concesiones, Rafati sugiere que los iraníes buscarán obtener un acuerdo sobre la liberación de activos congelados en el extranjero.
La agencia de noticias Tasnim informó que Teherán busca la liberación de aproximadamente 24,000 millones de dólares en activos iraníes bloqueados internacionalmente como parte del acuerdo. Se estima que unos 12,000 millones de dólares deberían estar disponibles al momento del anuncio del memorando. La agencia Fars, citando fuentes iraníes, afirmó que Teherán no avanzaría a la siguiente fase de las negociaciones hasta que se liberaran al menos 12,000 millones de dólares. Sin embargo, Trump declaró públicamente que "no se intercambiará dinero hasta nuevo aviso", añadiendo otra capa de complejidad a las demandas financieras.
Aunque no existe una cifra oficial sobre el total de activos iraníes congelados en el extranjero, estimaciones de medios locales recientes sitúan la cifra entre 100,000 y 123,000 millones de dólares, lo que pone de manifiesto la magnitud de las demandas iraníes y la reticencia estadounidense a ceder en este punto.
Aumento de las Hostilidades: El Estrecho de Ormuz y el Líbano
Desde el alto el fuego del 8 de abril, las hostilidades entre ambas partes habían cesado casi por completo. Sin embargo, la tensión ha resurgido con fuerza, particularmente en torno al Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el transporte de hidrocarburos y controlada por Teherán. El ejército estadounidense anunció recientemente haber derribado dos drones iraníes que, según su versión, amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho, asegurando que sus fuerzas permanecían "en alerta".
La escalada más grave se produjo este domingo, cuando Irán lanzó varios misiles contra Israel, los cuales, según el Estado hebreo, fueron interceptados. En respuesta, Israel llevó a cabo ataques en el oeste y centro de Irán, tras haber advertido de represalias por la ofensiva. Irán presentó estos ataques previos como una respuesta a los bombardeos israelíes en Líbano, que, de acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, dejaron dos muertos y 20 heridos, incluyendo cuatro niños y cuatro mujeres.
Los poderosos Guardianes de la Revolución de Irán calificaron los lanzamientos de misiles como una "advertencia" a Israel. La postura de Teherán es clara: exige que cualquier acuerdo con Estados Unidos incluya el fin de las hostilidades en territorio libanés. Washington, por su parte, prefiere abordar estos dos temas de manera separada, lo que genera un desacuerdo fundamental en la estrategia diplomática y aumenta la complejidad de alcanzar una resolución integral.
La falta de avances en las negociaciones, sumada a la creciente tensión militar y las demandas contrapuestas, dibuja un panorama sombrío para la resolución del conflicto. La administración Trump se enfrenta al desafío de equilibrar sus promesas de paz con la realidad de un conflicto que se prolonga y se agrava, mientras el mundo observa con preocupación el desarrollo de esta crisis internacional.